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Actualidad científica - Novedades sobre el corzo - El corzo por el mundo.

Administrado por Federico Sáez-Royuela y Gerardo Pajares

En este blog de la ACE trataremos todos los aspectos del corzo intentando ir más lejos de lo ya conocido. Presentaremos las novedades científicas que sobre el corzo y otros cérvidos van apareciendo. Biología, comportamiento, reproducción, gestión: todos los aspectos científicos del corzo tienen cabida. Pero además, los autores tienen la libertad que les da esta bitácora para publicar cualquier otro aspecto de interés sobre el corzo. Reseñas de libros, páginas web relacionadas con los cérvidos y otros recursos, recogidos tanto de fuentes españolas como internacionales, irán pasando por este cuaderno. Por eso, en Corzo+ encontraréis periódicamente todo aquello que no aparece en otros apartados del web de la ACE. Y además, con la posibilidad de añadir vuestros propios comentarios y leer los de otros apasionados por nuestro Capreolus.

 

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27
Diciembre 2011
Publicado por: Federico

Mortalidad de vertebrados en carreteras (II). El corzo.

De nuevo presentamos algunos de los datos del trabajo de Víctor Javier Colino Rabanal1. En esta ocasión los referidos a los atropellos de corzo. Tanto las figuras como el texto se han tomado del trabajo original. Nuevamente, los párrafos extraídos de la discusión de la tesis se muestran con el texto en cursiva.

 

 Fotografía: Antonio de Román.

 

1. Evolución mensual de las colisiones entre vehículos y animales (CVA) del corzo (2.002-2.006):

 
 
 
2. Variaciones estacionales: en los corzos también se observa una concentración de las CVA durante un determinado período del año pero, a diferencia del jabalí, este máximo de CVA se da entre abril (11,94%) y agosto (12,84%), con el pico en mayo (14,18%). Muy escasas en los meses de diciembre, enero y febrero con aproximadamente el 3% en cada uno de ellos. El resto entre el 5 y el 7%. 
 
 
 
 

 

3. Distribución horaria: corzos y ciervos presentan un comportamiento similar, con una incidencia horaria que se ajusta al patrón de actividad circadiano bimodal con dos picos de actividad sincronizados en ambos crepúsculos, un máximo entre las 22 y 23 (12,58% y 10,31%) y otro secundario entre las 7 y las 8 (10,51% y 6,94% respectivamente), hecho observado de modo común en los cérvidos.

 

 

 

4. Distribución por provincias: el número de las CVA de corzo varía mucho de una provincia a otra. Por encima de las demás destaca Burgos donde se producen prácticamente la mitad de todos las CVA (42,9%). Un cuarto de las mismas tienen lugar en tierras sorianas (26,8%).

 

 

 

La importancia del corzo en el problema de las CVA ha sido constatada por diversos autores para el territorio español, atribuyendo incluso una participación mayor que jabalíes y ciervos (Fernández 1993). La concentración de CVA con corzo durante los meses de julio y agosto ya se había constatado con anterioridad, vinculándose a la época de celo (PMVC 2003). Sin embargo, aunque no fue apuntado en el estudio anterior y de relevancia por ejemplo en la provincia de Burgos, se constata la existencia de un segundo período de elevada concentración de CVA, entre abril y mayo, y se ha atribuido a la ruptura de la unidad familiar y dispersión post‐juvenil (Desiré & Recorbet 1985). 

Quizás lo más correcto sería hablar de un único período con una leve disminución para el mes de junio. Se trata de una época crítica para la especie, en la que manifiesta un comportamiento territorial estacional patente desde la primavera y que suele prolongarse buena parte del verano. Los machos, antes de descorrear la cuerna, establecen sus territorios expulsando a otros machos de los mismos, esta época se caracteriza por un mayor rango de movimientos. El grupo matriarcal, el formado por la hembra y los jóvenes nacidos el año anterior, se disuelve al producirse los nuevos partos, entre abril y mayo, y los individuos nacidos el año anterior comienzan la dispersión. El celo ocurre desde mediados de julio a mediados de agosto. En latitudes medias, se ha comprobado que el tiempo total de actividad del corzo varía con la estación, de acuerdo con una tendencia que manifiesta los valores máximos en primavera y a inicios del verano, va disminuyendo gradualmente en otoño y alcanza los mínimos de actividad en invierno (Mateos Quesada 2002). 

Una metodología novedosa basada en la realización de encuestas a los conductores estima en 51000 los corzos atropellados en las carreteras suecas cada año (Seiler et al. 2004). El mismo autor señala que las CVA, tanto para ésta como para otras especies de ungulados, se han multiplicado en los 30 años por un incremento del tráfico, de las carreteras y de las propias poblaciones de herbívoros (Seiler 2004).

 

 Fotografía: Antonio de Román.

Fuera de la época de celo, los corzos presentan dos máximos de actividad claramente definidos, al amanecer y al atardecer, con un pequeño máximo relativo en torno a las 12:00‐14:00 horas (Mateos Quesada 2002, Perco & Perco 1979). Pero durante el celo, el período en el cual se muestran activos se espacia en el tiempo, registrándose junto al pico de actividad en el centro del día otros dos suaves picos. Los meses donde la localización de los corzos resulta más complicada, no tanto por desarrollar una menor actividad sino por una cierta tendencia a la ocultación, son los meses de mayo, momento de partos y expulsión de los territorios, y en octubre y noviembre, coincidiendo con la caída y comienzo regeneración de la cuerna de los machos (Mateos Quesada 2002). Por tanto, este autor apunta actividades menores para los meses de verano pero distribuyéndose más uniformemente. Los resultados para los “corzos de llanura” en Francia (Vicent 1973) presentan considerables diferencias respecto a este trabajo. 

1Contribuciones al análisis de mortalidad de vertebrados en carreteras. Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. Departamento de Biología Animal, Parasitología, Ecología, Edafología y Química Agrícola. Área de Zoología. TESIS DOCTORAL Salamanca 2011. Autor: Víctor Javier Colino Rabanal. Directores: Salvador Peris Álvarez y Miguel Lizana Avia.

21
Diciembre 2011
Publicado por: Gerardo

Manual de sanidad de la fauna OIE

 

El grupo de trabajo sobre sanidad de la fauna silvestre de la Oficina Internacional de Epizootias ha subido a la red su Manual sobre enfermedad​es de fauna silvestre y su vigilancia. La publicación está en tres idiomas. Pincando en la imagen descargaréis la versión en español.

 

Este grupo fundado en 1994, este Grupo de Trabajo informa y asesora a la OIE sobre todo tipo de problemas de sanidad que afecten a los animales salvajes, en libertad o en cautividad. Este Grupo ha preparado recomendaciones respecto de la vigilancia y la lucha contra las enfermedades específicas más importantes de los animales salvajes. Los Grupos de Trabajo están compuestos por científicos expertos de vanguardia en sus áreas de especialidad.

17
Diciembre 2011
Publicado por: Gerardo

Walking on the wild side?

Comentábamos hace días la comunicación oficial de la posición del Consejo Internacional de la Caza y para la Conservación de la Vida Silvestre frente a la caza manejada artificialmente con finalidad comercial. En realidad es una mera cuestión de conceptos.

Se define la caza como la captura y eventual muerte de los animales silvestres, puede tener finalidad trófica o meramente lúdica, pero se distingue netamente de la ganadería en que los seres humanos no nos ocupamos de su cría, alimentación, reproducción y cuidados. No obstante a día de hoy esta es una frontera complicada. ¿Qué es silvestre en Europa y qué doméstico cuando hablamos de caza?

En el año 2010, Atle Mysterud, quizás el más prolífico y genial de los investigadores recientes en ungulados salvajes de Europa, escribió un interesante artículo que tituló Still walking on the wild side? (¿Caminamos aún por el lado salvaje? Actuaciones de gestión hacia la "semi-domesticación de los ungulados cazables).*

Imagen procedente de  http://www.newzealanddeer.co.nz

Él incide en que las cuestiones de concepto no son triviales. Así recoge que un animal doméstico es aquel criado en cautividad con el propósito de obtener un beneficio económico para la comunidad humana de forma que se mantiene el control completo sobre su reproducción, organización territorial y el suministro de alimentos (Clutton-Brock 1989)**. Si revisamos qué estamos haciendo en muchos lugares de España con los jabalíes, cabras monteses, jabalíes o gamos, quizás no sea posible evitar calificarlos como animales domésticos, o al menos semi-domésticos.

El proceso de domesticación ocasiona a medio y largo plazo algunas modificaciones en los animales. Algunas son evidentes, diríamos que deliberadamente procuradas, tales como cambio de color de la piel, tamaño y forma de los cuernos, en tanto que otras no lo son tanto como resistencia a enfermedades, precocidad sexual, etc.

De nuevo Clutton-Brock define a las especies o poblaciones semi-domésticas como aquellas que tienen una morfología, comportamiento, fisiología resultado del manejo parcial sobre su cría, mortalidad, uso del espacio o suministro de alimentos con el fin de aumentar su rendimiento económico potencial.

Igualmente recoge que el temor a las personas no es una característica distintiva de los animales silvestres, ya que hay ganado que se comporta de una forma marcadamente esquiva como por la evidencia de que hay fauna silvestre que no muestra el menor miedo al hombre.

Por lo tanto el grado de domesticación depende de:

- el nivel del control humano sobre la cría, la mortalidad, el acceso a los alimentos, el uso del espacio como medio de presión selectiva.
- Cuánto difiere esto del estado original.
- Del grado de afectación del fenotipo en relación al modelo silvestre.

Fotografía procedente de http://enbuscadelainsignia.skyrock.com

No es fácil determinar cuándo una finca vallada pasa a ser una ganadería ya que las graduaciones pueden ser infinitas. Quizás la clave para distinguirlas sea recurrir a valorar las diferencias en la estructura poblacional. En una granja se ejerce un control directo sobre los ejemplares que se reproducen, en especial por la selección de machos. La explotación de los machos de los ungulados silvestres por el valor económico de sus trofeos constituye un peligro manifiesto para la conservación, ya que ocasiona una deriva resultado de una presión selectiva anómala. La eventualidad de obtener un retorno económico por este tipo de manejo supone un riesgo de evolución a la semi-domesticación o a la domesticación completa de nuestra fauna.

 

El autor hace hincapié el la necesidad de generar preocupación por los efectos indeseables de estos modelos de gestión más que de cambiarlos bruscamente, de forma que tendamos a mantener a nuestros ungulados lo más "salvaje" posible. Nos dice que además del concepto silvestre debemos tener presente que este fenómeno afectará a largo plazo a la idea que se tiene globalmente de la caza. Los gestores deben iniciar un debate para decidir en qué dirección debemos seguir: still on the wild side?

*.-Mysterud, A (2010) Still walking on the wild side? Management actions as steps towards "semi-domestication" of hunted ungulates. J.Appl.Ecol. 47.920-925.

**.-Clutton-Brock,J (1989)A Natural History of Domestic Mammals.Cambridge University Press. Cambrigde.

10
Diciembre 2011
Publicado por: Federico

Contribuciones al análisis de mortalidad de vertebrados en carreteras (I).

 

 

A raíz de publicar en este blog la entrada “Los atropellos de animales se incrementan en otoño”, Víctor Javier Colino Rabanal, autor de la tesis doctoral comentada, ha tenido la amabilidad de proporcionarnos el trabajo completo1

Aunque el material utilizado es muy amplio, los datos empleados en el estudio se han obtenido principalmente de los partes de accidentes de tráfico registrados en Castilla y León provocados por la irrupción de un animal en la calzada. 

De este extenso trabajo vamos a comentar solo algunos de los resultados que más no han llamado la atención. En esta primera entrada hablaremos de los datos generales y en una segunda de los específicos del corzo. Tanto las figuras como el texto se han tomado del trabajo original. Unas breves pinceladas de la discusión de la tesis se muestran con el texto en cursiva.

 

1. El número total de colisiones entre vehículos y animales (CVA) anuales ha experimentado un continuo y considerable aumento para el intervalo temporal 1999‐2006, pasándose de 1.739 CVA en 1999 hasta un máximo de 4.235 en el año 2005.

 

  

2. El número de especies implicadas ha sido de 40, 22 de mamíferos (15 silvestres y 7 domésticos) y 12 de aves. 

 

3. La mayor parte se deben a animales salvajes (76,3% del total). No se conoce la identidad de la especie en un 2,3% de los casos.

 

4. Distribución por especies: destacan el jabalí como protagonista de 33,6% y el corzo con participación en el 30,1% de los accidentes. El perro aparecería como la tercera especie más atropellada y la primera doméstica con un 13,4%. Luego vendrían otras dos silvestres, el ciervo y zorro con una implicación del 5,4% y un 3,8% respectivamente.

5. Distribución mensual; simplificando mucho, más frecuentes en tres periodos: octubre-noviembre-diciembre, julio-agosto y abril-mayo. Estas diferencia se vinculan con determinadas etapas biológicas de las especies más atropelladas, periodos de molestias en el monte y variaciones temporales en la intensidad de tráfico.

 

 

6. Distribución semanal: las jornadas de más CVA son los domingos (19,87%), seguidos de los sábados (16,38%) y los viernes (14,38%). La mayor intensidad circulatoria en áreas alejadas de los núcleos urbanos aparece como el factor determinante.

 

 

7. Distribución horaria: la mayoría de los accidentes suceden al atardecer y las primeras horas de la noche. En estas horas coincide una mayor actividad de las especies implicadas con una todavía importante intensidad de circulación.

 

 


El número de CVA, con implicación tanto de especies domésticas como salvajes, ha experimentado en Castilla y León un continuo ascenso durante los últimos años. Bien es cierto que las infraestructuras son mejores y permiten mayores velocidades (Markina 1999), el parque automovilístico ha crecido de forma considerable y, en la actualidad, cada persona realiza mayores desplazamientos (Dirección General de Tráfico 2006) pero todo ello no es capaz de explicar por si sólo el incremento de CVA en más de dos veces el número de registros obtenidos para 1999. Por tanto, parece que, en buena medida, se debería al aumento del tamaño poblacional de muchas de estas especies.

Entrando ya dentro de las variaciones temporales, el día de la semana con mayor número de CVA es el domingo (Peris et al. 2005), tanto con domésticas como silvestres (DGT 1999). En este día hay un mayor número de desplazamientos interurbanos que en el resto de días, más personas en el campo y además es una de las jornadas hábiles de caza durante el período de actividad cinegética, dentro del cual se ha encontrado una correlación positiva entre CVA y batidas de caza (Markina 1999).

La actividad básicamente nocturna de la mayoría de los mamíferos silvestres, (Reed & Woodard 1981, Lavsund & Sandegren 1991, Waring et al. 1991, Chapman 1993, Hartwig 1993, Lemel et al. 2003) explica el mayor número de CVA localizadas durante el crepúsculo (Aschoff 1965, Bruinderink & Hazebroek 1996, Malo et al. 2004); en concreto entre las 18:00 h y la 01:00 h, ‐más temprano en invierno y más tarde en verano, con un máximo de colisiones alrededor de las 22.00 h para cualquier estación del año. En estas horas todavía el tráfico de vehículos es fluido, la actividad de la fauna tanto doméstica como salvaje resulta elevada, y la capacidad de reacción de los conductores ante la irrupción de un animal en la calzada es más reducida como consecuencia de la escasa visibilidad.

1Contribuciones al análisis de mortalidad de vertebrados en carreteras. Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. Departamento de Biología Animal, Parasitología, Ecología, Edafología y Química Agrícola. Área de Zoología. TESIS DOCTORAL Salamanca 2011. Autor: Víctor Javier Colino Rabanal. Directores: Salvador Peris Álvarez Miguel Lizana Avia


 

23
Noviembre 2011
Publicado por: Gerardo

Los cérvidos causan el descenso de algunas aves

A los ingleses les gusta el campo. Eso es algo que destilan en su forma de vestir, en la forma de adornar sus casas y en sus aficiones. Quizás sea una forma diferente a como entendemos nosotros el campo pero es innegable que les gusta y por ello han desarrollado formas de disfrutar del mismo ciertamente peculiares.

La observación de las aves, el coleccionismo de huevos o plumas son algunas de estas formas típicamente “british”. Suman al placer de la observación el interés enfermizo por sistematizar que tanto nos choca a los españoles. Por eso tienen registros de todo tipo y el gusto por conservarlos (¡ay, cuántos papeles se han tirado a la basura en los servicios de caza y pesca de España que hoy serían valiosos tesoros!).

Pues bien, los ingleses han comprobado que a lo largo de los años algunas aves forestales han disminuido de una forma más que notable. Aves como el ruiseñor, el zorzal común o el carbonero montano, se enrarecen a un ritmo preocupante.

 

Fotografía de Ruiseñor (Fuente: Wikipedia)

Paralelamente a esta alarmante disminución se ha apreciado un notable incremento de los cérvidos. Hay que hacer notar que en el Reino Unido hay en estos momentos siete especies distintas de cérvidos. Algunas han sido introducidas en tiempos muy recientes, como el muntjac ( Muntiacus reevesi), el ciervo de agua chino (Hydroppotes inermes), el ciervo sika (Cervus nipponensis) o el ciervo del Padre David (Elaphurus davidianus). Las otras tres –corzo (Capreolus capreolus), ciervo rojo (Cervus elaphus) y gamo (Dama dama)- son consideradas nativas, si bien en Inglaterra todas ellas son fruto de introducciones
en parques de ciervos en el S XIX.



Fotografia: Ciervo ladrador chino o muntjac.

Intrigados por la eventual correlación entre amabas variaciones de abundancia Stuart E. Newton y  colaboradores han realizado un extenso trabajo de análisis de modelización de estos cambios. Para ellos
estudiaron a los tres cérvidos más comunes en Inglaterra (corzo, muntjac y gamo) y once aves menores, comprobando que el efecto producido por el ramoneo en el sotobosque está modificando la estructura de la vegetación lo que aumenta la vulnerabilidad de las aves en los momentos de cría. Además han  comprobado que la existencia de correlaciones negativas entre el corzo y el mosquitero común, el muntjac con el mosquitero musical y el gamo con el zorzal común.

 

Fotografía: Zorzal común (Fuente: Wikipedia).


El aumento de la superficie forestal, fruto de los cambios ocasionados por la PAC y el tipo de agricultura, está propiciando un incremento del rango de distribución espacial de estos cérvidos así como de su abundancia, lo que parece ser es una amenaza para la biodiversidad por su capacidad de modificar en breves plazos de tiempo (hablamos de periodos de 10 años) la estructura forestal. Algunas aves como los ruiseñores parece que acusan el efecto de una forma más destacada.

Los autores concluyen que es necesario modificar el esquema de gestión de las poblaciones de cérvidos, bien estableciendo exclusiones con vallados o bien aumentando la presión de caza. Insisten en la necesidad de abordar la gestión de la vida silvestre con una visión integral de los problemas.

 

.-. Stuart E. Newson, Alison Johnston, Anna R. Renwick, Stephen R. Baillie and Robert J. Fuller. Modelling large-scale relationships between changes n woodland deer and bird populations. Journal of Applied Ecology. doi: 10.1111/j.1365-2664.2011.02077.x

7
Noviembre 2011
Publicado por: Federico

Los atropellos de animales se incrementan en otoño

Los accidentes de tráfico causados por animales silvestres, fundamentalmente ungulados, se están convirtiendo en un problema cada vez más frecuente1. Existen muchos estudios e iniciativas al respecto2, aunque son mucho más escasas en nuestro país3

 

 

 

Recientemente, la prensa de Castilla y León se ha hecho eco de los resultados de una tesis de la Universidad de Salamanca que analiza las colisiones entre vehículos y animales esta región.

 

No he conseguido el trabajo completo ni creo que se haya publicado en revistas científicas, pero paso a transcribir lo publicado por la agencia de noticias DiCYT. Dejando aparte algún error, como situar el celo del corzo en primavera, el trabajo aporta datos que pueden ser específicos de este territorio, como la mayor frecuencia de los accidentes en otoño, frente a otras zonas, como Escocia, dónde el pico se produce en primavera.

 

En futuras entregas de Corzo + intentaremos aportar más datos de este creciente problema, implicaciones para el corzo y su gestión medidas para intentar evitar los atropellos.

Los atropellos de animales se incrementan en periodo otoñal. 

José Pichel Andrés/DICYT 

El 1% de las red viaria de la región concentra más del 20% de los accidentes. Burgos es la provincia que registra más atropellos, seguida de Soria, León, Palencia y Zamora, mientras que en el resto el problema es menor.

 

Distribución de los atropellos 

 

El trabajo ha dado lugar a una tesis doctoral de Víctor Javier Colino Rabanal, titulada'Contribuciones al análisis de mortalidad en vertebrados en carreteras', y dirigida por Salvador Peris y Miguel Lizana, profesores del área de Zoología de la Universidad de Salamanca. La principal contribución de este trabajo, según ha explicado a DiCYT su autor, ha sido desarrollar una metodología para aproximarse al problema, ya que un análisis detallado contribuye a buscar soluciones.

 

El hecho de que las colisiones se incrementen en otoño parece estar relacionado con el periodo de celo de especies como el jabalí o el ciervo, de manera que estos animales "se encuentran más activos", señala Víctor Javier Colino, aunque el corzo tiene su época de celo en la primavera y también es uno de los vertebrados involucrados en más sucesos.

 

 

 Fotografía: Antonio de Román

 

Al atardecer y primeras horas de la noche es cuando se producen más accidentes de este tipo. Además, un aspecto que ha llamado la atención de los investigadores es que en fases de luna llena también se produce una concentración de accidentes, cuando la lógica lleva a pensar en lo contrario. "En teoría, con más luz vemos antes al animal que cruza y podemos frenar antes", indica Víctor Colino, pero viendo los resultados parece que otros factores pueden influir, como el hecho de que esta luminosidad influya en la actividad de los animales o en el nivel de prudencia de los conductores.

En cuanto a las zonas en las que se producen los atropellos, predominan lo que los científicos llaman paisajes en mosaico, es decir, zonas que combinan distintos tipos de superficie: pastizales, bosques, cultivos, etcétera. Este tipo de lugares variados son muy buenos para la mayor parte de la fauna, porque en ellos tienen distintos tipos de recursos de agua y alimentación.

Las zonas valladas no siempre funcionan

La tesis analiza el caso de algunos animales en particular. Por ejemplo, los atropellos de lobo están muy vinculados a las variables del tráfico y, curiosamente, son mucho más numerosos en autovías y autopistas valladas. "El que una vía esté vallada no siempre impide el acceso de un animal, aunque el cercado esté bien diseñado, en muchas ocasiones la ejecución no es la correcta y, una vez que el animal entra, le es muy difícil salir", comenta el experto.

Para evitar los atropellos se pueden implementar varias medidas cuya idoneidad depende de las circunstancias concretas de cada lugar. El vallado parcial puede ser una de ellas, pero cuando se convierte en vallado total hace de barrera que, como en el caso del lobo, puede agravar el problema. Los pasos de fauna superiores e inferiores pueden ser una buena solución en muchos casos. Las señales de peligro en la carretera se pueden complementar con espejos y otros dispositivos que reflejen la luz de los coches hacia el campo y disuadan a los animales. Finalmente, podría recurrirse incluso a la alta tecnología, con sensores de movimiento que hagan encenderse las señales verticales de la carretera si detectan animales en las proximidades, ya que uno de los problemas es que "no respetamos las señales fijas".

 

Fuente: http://www.deercollisions.co.uk/web-content/pages/avoid.html  

 

La documentación sobre la que se ha realizado este trabajo procede de partes de accidentes de la Guardia Civil y datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León y los ministerios de Fomento y de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. La comunidad registra como media unos 5.000 atropellos al año. La intensidad del tráfico es una de las variables más importantes para determinar la cantidad de atropellos que tienen lugar en una carretera, pero no se puede establecer una correlación directa, ya que "hay carreteras en las que el tráfico es tan intenso que los animales nunca cruzan, de manera que no hay atropellos", indica. Por eso, las carreteras en las que más accidentes se producen, además de estar en entornos naturales con muchos animales suelen ser las que tienen una densidad de vehículos media.

Víctor Colino comenta la aplicación práctica de este trabajo, que permite identificar puntos negros y actuar, ya que con los datos recopilados ha podido realizar mapas que muestran los puntos más conflictivos. Sin embargo, habría que realizar estudios sobre la rentabilidad de tomar ciertas medidas en algunos sitios, analizando los costes y los beneficios, advierte.

Otras especies

Este trabajo se ha centrado en los vertebrados, porque los atropellos de otras muchas especies no quedan registrados, pero los científicos saben que algunas como el erizo viven un gran declive poblacional debido su muerte en las carreteras. El caso de los anfibios es especialmente significativo sobre todo en algunas especies de sapo que en determinadas épocas del año migran a las charcas y concentran sus desplazamientos en unas pocas noches. En definitiva, para muchos animales, la carretera se está convirtiendo en "la principal causa de mortalidad unida a la fragmentación del terreno".

 

1http://www.abc.es/20111103/local-castilla-leon/abci-carreteras-soria-registran-entre-201111031413.html

2http://www.deercollisions.co.uk/pages/latest.html

3http://www.corzo.info/v_portal/apartados/apartado.asp?te=36

 


6
Noviembre 2011
Publicado por: Gerardo

Hablemos de carne: ¿corzo o corza?

Esta entrada bien podría ir en Corcinando en lugar de en Corzo+ pero vamos allá dado que se trata de un artículo científico.

¿Cuántas veces hemos escuchado que es mejor la carne de las corzas que la de los corzos? Seguro que muchas. Pero, ¿es esto cierto desde un perspectiva científica o es sólo una apreciación apriorística?

 

Por ello un grupo de investigadores polacos se pusieron manos a la obra y estudiaron tanto la composición química como las propiedades sensoriales y fisicoquímicas de la carne de corzos y corzas. Para ello escogieron el lomo (músculo longisimus dorsi) de 26 corzas y 16 corzos cazados en los bosques del noreste de Polonia.

Los científicos comprobaron que la carne de las corzas tiene un mayor contenido en materia seca, grasa y proteína, con lo que se puede afirmar que es más nutritiva que la de los corzos.

 

 

En relación con la composición en ácidos grasos presentes den el músculo se vio que en el caso de los corzos hay una mayor concentración de ácidos grasos poliinsaturados mientras que en las corzas abundan más los insaturados y monoinsaturados, con lo que de nuevo la carne tiene un perfil graso más saludable.

En la maduración la carne de corza perdía más agua que la de los corzos, con lo que es previsible que se comportase mejor durante la cocción, y en las catas a ciegas mostró una mejor evaluación sensorial. No obstante, no se encontraron diferencias significativas en cuanto a la terneza de la carne entre ambos sexos, si bien en el caso de los machos la fibra muscular sí presento un mayor valor en la fuerza de rotura.

En definitiva, parece que podemos afirmar con base científica que la carne de corza es mejor, al menos más saludable y mejor valorada que la de los machos. Un buen motivo para considerar su caza a la hora de abastecer el refrigerador familiar.

 

.- Daszkiewcz, T et al. The effect of gender on the quality of roe deer (Capreolus capreolus L.) meat.  2011. Small Ruminant Research. En prensa.

23
Octubre 2011
Publicado por: Federico

Reintroducción de corzos en Andalucía.

 Y otra reintroducción, ahora en Andalucía. También comunicada en el trigésimo congreso de la IUGB*. 

En la anterior entrega se analizaban los resultados después de unos años de la reintroducción en Cataluña y en esta las actuaciones que se están realizando en Andalucía.

PLAN DE GESTIÓN Y REINTRODUCCIÓN DEL CORZO EN ANDALUCÍA1

Si bien la distribución corzo es continua y en expansión en la mitad norte de España, en el sur el corzo se encuentran en poblaciones aisladas. Allí se encuentra el límite sur-occidental de distribución mundial de la especie, que se extiende hasta las provincias de Cádiz y Málaga. La baja densidad de las poblaciones de corzo en Andalucía, en contraste con las del norte de España y Europa central se puede explicar por las condiciones peculiares de producción del hábitat en el región del Mediterráneo. Pero también las transformaciones del hábitat y el elevado número de ungulados salvajes han influido en la extinción de corzo en algunas zonas.

Con el objetivo de aumentar la distribución de corzo en Andalucía, el Gobierno Regional inició en 2009 el "Plan de Gestión y Reintroducción del Corzo en Andalucía"2. Incluye el refuerzo de las poblaciones de corzo andaluz que presentan baja densidad y la reintroducción de la especie en zonas adecuadas, de donde desapareció en los últimos años.

 

 

En el caso de las reintroducciones los corzos son liberados en recintos cerrados (8-15 Ha) hasta que se aclimatan. Entonces se abren las puertas para permitir su libre movimiento. Algunos individuos se marcan con radiolocalizador para seguir su dispersión.

 

Fotografía: Pablo Fernández-Salguero

 

El Plan también promueve los corredores de dispersión natural de las poblaciones de corzo3 y las acciones para mejorar la calidad del hábitat para la especie: acondicionamiento de fuentes naturales y creación de puntos de agua artificiales (muy importantes para el corzo durante el verano); creación de pequeñas áreas soleadas (0,25 Ha) en el monte aclarando la vegetación (que producen buenas zonas de alimentación para los corzos); establecimiento de pequeñas áreas de siembra (0,25 Ha) con especies botánicamente adecuadas para el corzo; y la creación de algunos puntos de alimentación artificial cuando sea necesario (sobre todo para recapturar los individuos).

 

 

 

Este trabajo muestra las actuaciones que iniciaron en Andalucia a finales de 2.009 y que ya se comentaron en el foro, con la aportación principal de Pablo Fernández-Salguero http://www.corzo.info/v_portal/forum/mensajever.asp?fo=15&te=12&men=69611. Sería muy interesante conocer como ha evolucionado la aplicación del Plan en este tiempo.

*XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists)

AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011

1ROE DEER MANAGEMENT AND REINTRODUCTION PLAN IN ANDALUSIA. Redondo I, Fernández-Salguero P, San José C, García León N. XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists) AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011.

2Más información sobre el Plan de Gestión y Reintroducción del Corzo en Andalucía:

http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/web/menuitem.a5664a214f73c3df81d8899661525ea0/?vgnextoid=3ed10bbf45293210VgnVCM1000001325e50aRCRD&vgnextchannel=b0d4dfd0aedac110VgnVCM1000001325e50aRCRD&lr=lang_es

3Más información sobre los corredores de dispersión:

Estudio de corredores de dispersión del corzo en las provincias de Málaga-Granada

 

Se trata de analizar las vías de dispersión del corzo utilizando como modelos las provincias de Málaga y Granada, evaluando:

- la evolución temporal de la presencia geográfica del corzo en dichas provincias.

- identificar las vías de conexión (corredores) que potencialmente podría usar el corzo en esas provincias y que conecten con núcleos con presencia confirmada de la especie, hábitats potenciales y otros núcleos de menor entidad.

- determinar la permeabilidad, puntos críticos y riesgo potencial de las intersecciones de esos corredores con las redes de infraestructuras viarias.

- identificar a escala local factores determinantes de los corredores y de los núcleos, relacionados con la presencie de otras empresas competidoras y con el manejo del territorio.

23
Octubre 2011
Publicado por: Federico

Reintroducción de corzos en Cataluña.

Continuamos con los comentarios a los resúmenes presentados al trigésimo congreso de la IUGB*. 

En esta entrega y en la próxima nos centramos en dos reintroduciones de corzos llevadas a cabo en nuestro país, en Cataluña y Andalucía. En el primer caso se analizan los resultados después de unos años y en el segundo las actuaciones que se están realizando.

 


EXPANSIÓN Y CONTROL DE LA POBLACIÓN DE CORZO DESPUÉS DE UN PROYECTO DE REINTRODUCCIÓN1.

El corzo llegó a extinguirse en Cataluña en el siglo  XIX. Al final del siglo XX se llevaron cabo reintroducciones en varios lugares. En el Parque Zona Volcánica de la Garrotxa se liberaron 49 individuos entre 1995 and 1999. El proyecto incluyó un programa de seguimiento que continua todavía. Al principio se monitorizaron 42 individuos con radio-collares y ahora mediante los datos recogidos por los técnicos, guardas y especialmente cazadores. 

 

 

 


A continuación se recogen los datos de expansión de la población.

La población de corzos se expandió rápidamente en número y en área de distribución. Diez años después de las primeras sueltas la población asciende a 1.000 individuos distribuidos en un área de 70.000 ha. Ya no puede ser considerada una población aislada, ya que ha entrado en contacto con las poblaciones vecinas, que también se están expandiendo. 

 

 

Autor: Arxiu del Parc Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa 

 

En 2.004 comenzó aquí la caza de la especie, con 4 capturas, aumentando hasta 89 individuos cazados en 2.009/2.010. Sin embargo, la población continua creciendo y han aparecido algunos conflictos, muy localizados, como los daños a cultivos y los accidentes de tráfico.

En conclusión, la población está bien establecida y sigue creciendo. Es importante aplicar una presión de caza suficiente para controlar el crecimiento de la población y prevenir el aumento de los conflictos.

En este trabajo se observa nuevamente el éxito del corzo para consolidar una población tras la reintroducción. En poco más de 10 años la población se ha multiplicado por 24. También se deduce la importancia de la caza para conocer tanto la densidad de población como para controlarla. Veremos si esos “conflictos localizados” se pueden controlar mediante una adecuada gestión.

*XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists)

AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011

1ROE DEER POPULATION EXPANSION AND CONTROL AFTER A REINTRODUCTION PROJECT. Ferran Navas F, Rosell C, Bassols E. XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists) AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011.


23
Octubre 2011
Publicado por: Gerardo

Capacidad pulmonar y parásitos

A medida que los corzos amplían su rango de distribución van apareciendo nuevas preocupaciones para los gestores. Inicialmente es el furtivismo una de las más importantes, pero con el paso de los años y el aumento de la abundancia surgen otras cosas que amenazan, quizá con más intensidad a nuestro pequeño cérvido.

El corzo, en razón de su escaso comportamiento gregario, suele ser especialmente sensible a estas afecciones cuando la densidad de sus poblaciones se incrementa.

Ciclo biológico de Varestrongylus capreoli

 

En un trabajo reciente, realizado en Galicia (*), sobre una muestra de 367 corzos cazados, se comprobó que el 90% presentaba lesiones pulmonares compatibles con los ocasionados por el parásito pulmonar Varestrongylus capreoli. No obstante la prevalencia observada fue del 39,6%. Otro parásito pulmonar, Dictyocaulus capreolus, presentó una prevalencia menor, de 19%. Sin embargo, la intensidad de la parasitación no fue alta lo que en opinión de los autores no suponía una amenaza para la supervivencia de los corzos. Los corzos jóvenes presentaban una afectación mayor que los adultos.

 

 

 Zona de lesiones

Sin embargo, sí resultó llamativo que se encontró una diferencia significativa en el perímetro torácico entre los corzos sanos y los parasitados. Esta diferencia puede deberse a problemas de crecimiento ocasionados por los propios parásitos. Igualmente, y aunque no hay hasta el presente evidencias suficientes, esta menor capacidad pulmonar podría condicionar el intercambio de gases que resulta crítico en situaciones de estrés, con lo que de confirmarse supondría que los animales parasitados serían más sensibles a la depredación que los sanos. Igualmente es posible que la concomitancia con otros procesos que afecten al tracto respiratorio establezcan sinergias que causen un aumento de la mortalidad de los corzos.

*.- Dacal, V. y col. 2010. Cambios de la capacidad pulmonar en corzos (Capreolus capreolus) del noroeste de España infectados por nematodos broncopulmonares. Galemys 22(nº especial):233-242.

2
Octubre 2011
Publicado por: Federico

¿Cazamos lo mismo los lobos y los cazadores?

En las siguientes líneas os ponemos un comentario de uno de los más de 300 resúmenes presentados al trigésimo congreso de la IUGB*. Todos los reúmenes se pueden encontrar en http://www.iugb2011.com/pdf/Llibre_Abstrats.pdf

 

 

 

El italiano Bassi y sus colaboradores1 presentaron un trabajo en el Congreso de la IUGB titulado ¿Regulan los lobos y los cazadores las poblaciones de ungulados?

Querían conocer 1) el impacto combinado de los depredadores y los cazadores en las poblaciones de ungulados y 2) las diferentes preferencias de los lobos y de los cazadores sobre las clases de edad de los ungulados.

 

 

Estudiaron las interacciones entre los depredadores (lobos y cazadores) y los ungulados (jabalíes y corzos) desde 2.000 a 2.010 en una región montañosa de la Toscana (Italia). Las densidades por Km2 de jabalí en la zona variaron de 1,6 a 33,9 y las de corzo de 24 a 44. La zona del estudio, de 120 Km2, estaba habitada por un grupo de entre 2 y 6 lobos. Se recogieron y analizaron 2.108 heces de lobo. Mediante el análisis de los fragmentos de huesos reconocibles y la comparación macroscópica de los pelos se determinaron las especies y la edad de ungulados. Utilizando diversas fórmulas ya contrastadas2,3 se estimó el número de ungulados consumidos por los lobos. 

 

 

Los resultados fueron los siguientes:

En promedio, cada año los lobos eliminaban 70 jabalíes y 52 corzos (el 8,9% de la población de jabalí y el 1,7% de las població de corzo) y los cazadores eliminaban 672 jabalíes (48%) y 179 corzos (5,9%). Los ungulados juveniles fueron los preferidos de los lobos y los adultos de los cazadores.

 

 

Estos resultados muestran que existen diferencias cualitativas y cuantitativas en el impacto de los cazadores y la depredación por el lobo sobre la población de ungulados. En el área de estudio, la extracción por lobos y cazadores no excedía el incremento anual de las poblaciones de ungulados. El impacto combinado de los lobos y la presión de la caza no pudo explicar las fluctuaciones en el número de ungulados. El número de jabalíes estaba más bien relacionado con la cosecha de bellota de la temporada anterior. Los autores terminan concluyendo que estos dos factores de mortalidad combinados podrían limitar, pero no regular, la densidad de ungulados. 

 

 

 

Personalmente, me llama la atención que los lobos cazaran más jabalíes que corzos, tanto en números absolutos como relativos. Yo pensaba, y creo que otros trabajos españoles4 así lo confirman, que si los corzos eran abundantes se convertían en la principal presa del lobo. Sí que parece lógico que los lobos se centren en los jóvenes (en las crías según otros estudios) y ya sabemos que los cazadores lo hacen en los adultos (las preferencias y la legislación cinegética así lo obliga en casi todos los casos). En este aspecto de las edades se podría ver un trabajo complementario del lobo y el cazador (aunque nada de ello dice el estudio italiano). Hubiera sido interesante conocer las diferencias entre los dos depredadores en cuanto al sexo de corzos y jabalíes.  

*XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists)

AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011

1Do wolves and hunters regulate ungulate populations? Bassi, E.; Donaggio, E.; Marcon, A. and Apollonio, M. XXXth IUGB CONGRESS (International Union of Game Biologists) AND PERDIX XIII. Barcelona, Spain 5th-9th September 2011

2Nagy, K.A., 1987. «Field metabolic rate and energy requirements scaling in mammals and birds», Ecological Monographs 57: 111–128.

3Weaver, J.L., 1993. «Refining the equation for interpreting prey occurrence in grey wolf scats», Journal of Wildlife Management 57 (3): 534-538.

4Barja I. Prey and prey-age preference by the Iberian wolf Canis lupus signatus in a multiple-prey ecosystem. Wildl Biol 2009;15:147-54.


25
Septiembre 2011
Publicado por: Gerardo

Limitaciones ambientales para la distribución futura del corzo en España.


Desde hace unos años está en boga el hablar de la lógica difusa (http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%B3gica_difusa ) como forma de contribuir de una forma eficaz al conocimiento de los sucesos. En la vida real pocos acontecimientos se explican mediante correlaciones matemáticas directas. En realidad casi todo lo que sucede es el resultado de la interacción de multitud de factores ocurriendo en ocasiones que algunos de ellos son desconocidos.

Estos principios se empiezan a aplicar en la gestión de la vida silvestre donde los modelos lineales con frecuencia fracasan a la hora de explicar lo que vemos. Un ejemplo reciente de esto es el trabajo publicado por Pelayo Acevedo y colaboradores sobre el corzo y titulado "Favorabilidad ecogeográfica para el corzo: distribución y abundancia" .

Es frecuente que con el corzo se produzcan iniciativas bienintencionadas de introducirlo allí donde no los hay o el promover densidades que de forma natural no existen. El problema está en que a priori no sabemos qué variables son las limitantes para que estas iniciativas fructifiquen y en su caso hasta donde y hasta qué abundancia se puede lograr con el corzo.

 

Con este motivo el equipo investigador ha utilizado los principios de la lógica difusa para establecer un modelo de distribución de la especie para conocer la potencialidad que pueden tener cada zona o región para mantener una población viable de corzos explicándolo en términos topográficos, climáticos, litológicos, geográficos y de presión humana.

La probabilidad indica la posibilidad de que la especie aparezca en una localidad determinada en función de sus características ambientales, es decir, la especie estará, por ejemplo, en el 80% de las localidades para las que el modelo predice un valor de 0.8. Por los tanto el valor de probabilidad depende de lo frecuente que sea la especie en el área de estudio, así para una especie muy frecuente, por ejemplo el zorro, los modelos arrojarán valores de probabilidad muy elevados en la mayor parte del territorio, pero si modelizamos una especie rara, por ejemplo el lince, las probabilidad que se obtienen serán muy bajas.

En el marco de los modelos de distribución esta característica de la probabilidad plantea un problema cuando se quieren conocer las zonas que realmente tienen unas características ambientales que favorecen la presencia de la especie.

La favorabilidad nace de la necesidad de nivelar los valores de probabilidad para mostrar ese nivel por encima del cual las características ambientales de una localidad favorecen la presencia de la especie, y por debajo del mismo la restringen. Así, la favorabilidad es una función que "reescala" los valores de probabilidad de manera que un valor de favorabilidad de 0.5 se asigna a aquellas localidades que presentan un valor de probabilidad igual al que se podría obtener por azar en función de lo frecuente que sea la especie (si el lince está en 50 localidades de 5000, tendremos una probabilidad de 0.1 de encontrarlo por azar, por ello en este caso las localidades de probabilidad 0.1 tendrán una favorabilidad de 0.5). Estas localidades presentan unas características ambientales que ni favorecen ni limitan la presencia de la especie. Una favorabilidad superior a 0.5 identificará a las localidades con características que realmente potencian
la presencia de la especie y por debajo las que limitan su presencia.


Los investigadores testaron los modelos teóricos de distribución con los valores de abundancia de trabajos realizados en Castilla La Mancha (Guadalajara y Cuenca) y comprobaron que el modelo predictivo se ajustaba bien a la realidad.

 


El factor climático es el que más variación explica (25,7%) del modelo final. El resto tienen una contribución más reducida (presión humana 3,4%, topografía 2,7%, situación espacial 2,6% o litología 0,8%). Sin duda es el agua el requerimiento más importante, tanto por lo que supone como agua disponible para al especie como por lo que contribuye a la diversidad botánica, de ella lo más importante es el régimen continuo de lluvias, es decir las zonas más favorables son aquellas de régimen atlántico en tanto que el rasgo de mediterraneidad reduce la probabilidad y la favorabilidad para el corzo. Este elevado peso relativo del factor climático sugiere, a juicio de los autores, una elevada sensibilidad de la especie a los cambios del clima, aspecto que debe tenerse presente en el futuro.

 

 

La utilidad última de este tipo de modelos de distribución es completar los datos en casos de muestreos incompletos y establecer una información base en las que fundamentar el diseño de posteriores muestreos, pero también pueden ser útiles para valorar la virtualidad de una reintroducción o valorar la sostenibilidad de incrementar la abundancia del corzo en ciertas áreas.

 

[1] Pirineos, 2011, Vol. 166, 9-27, ISSN 0373-2568, eISSN: 1988-4281, doi: 10.3989/Pirineos.2011.166001

17
Septiembre 2011
Publicado por: Federico

El corzo siberiano; algunos datos.

El corzo siberiano (Capreolus pygargus) fue en su día considerado una subespecie del corzo europeo (Capreolus capreolus), aunque actualmente se considera que es una especie diferente1.

 

 

 

Generalmente se reconocen que existen tres subespecies:  C. pygargus pygargus (que ocupa la mayor parte del área de distribución), C. p. tianschanicus (en la zona sur -China-) y  C. p. bedfordi (al este del área). 

 

 

El siberiano es diferente morfológicamente del corzo europeo2. Tiene mayor tamaño y peso (32 a 48 kg, frente a 22-32 kg). También son diferentes las coloraciones de la cabeza y de las glándulas metatarsianas. A los cazadores también nos llama poderosamente la atención el tamaño que alcanzan las cuernas de los machos asiáticos.

 

 

 

El corzo siberiano estaba ampliamente distribuido en el pasado, aunque en las últimas décadas sus poblaciones han tenido un continuo declive debido a la caza furtiva y a los incendios. 

La especie habita en diferentes tipos de bosques caducifolios y bosques mixtos con estepas, donde se tiende a localizarse en las áreas con una gran cobertura de pastos. En términos generales, es más común en la zona de bosques y estepas de la Rusia central, donde alcanza altas densidades de población, de hasta 12 individuos por cada 100 hectáreas. Los corzos siberianos son tímidos, y más activos de noche. En las montañas se encuentran por encima de los 3.300 metros de altitud.

 

Una característica muy curiosa de esta especie, para los que estamos acostumbrados al comportamiento marcadamente territorial de nuestro corzo, son sus movimientos estacionales. El siberiano es solitario en verano (las hembras permanecen con sus crías), pero en invierno forma grupos mixtos de hasta 20-30 individuos. Durante los movimientos estacionales, el tamaño del grupo aumenta hasta 500 ejemplares. En la provincia de Amur (Rusia), la especie migra cada año desde las áreas invernales hasta las de verano, con migraciones de hasta 200 km3

Estas rutas, así como los territorios de verano e invierno y los sitios donde los corzos cruzar los ríos, permanecen sin cambios año tras año. En la primavera, los corzos migran a lo largo de la misma ruta que en el otoño. En otoño, la tasa media de la migración es de 6,1 km por día (la tasa máxima es de 26 km por día), y en verano es de 3,8 km por día. La necesidad de emigrar es al parecer innata. Los corzos memorizar la ruta seguida la primera vez y son capaces de orientarse en grandes extensiones de terreno. Las primeras heladas proporcionar un estímulo para las migraciones de otoño. La mayoría de los corzos empiezan a migrar 30-45 días antes de la formación de la capa de nieve, cuando el forraje es todavía abundante. Este hecho contradice la visión tradicional sobre las migraciones de los Pygargus que entraban en el siguiente esquema: capa de nieve de gran espesor; falta de forraje; migración.

Durante el celo los machos son territoriales. El siberiano, como el europeo, es polígamo, pero no forma harenes. El apareamiento se produce desde mediados de julio hasta mediados de septiembre. Las crías nacen en mayo-junio, las hembras dan a luz a una o dos crías (raramente hasta cuatro). La gestación es de seis a diez meses, por lo general con una fase de latencia, la diapausa embrionaria, fenómeno que comparte con  el corzo europeo. La madurez se alcanza a los 13 meses, y los adultos viven 10-12 años.

 

 

Fotografía de la exposición de Olmos de Atapuerca ACE-Dr. Romero

 

Algunos de los cazadores que visitan esta web han tenido la suerte de recorrer los territorios del corzo siberiano e incluso de hacerse con algún ejemplar. Seguro que pronto nos cuentan sus experiencias.

1. http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/42396/0/rangemap

2. Danilkin, A. A. 1995. Capreolus pygargus. Mammalian Species 512: 1-7.

3. Danilkin AA, Darman IuA, Minaev AN, Sempere A.I[The social organization, behavior and ecological parameters of a migrating population of Siberian roe deer (Capreolus pygargus Pall.)]. zv Akad Nauk Ser Biol. 1995 Jan-Feb;(1):48-61.

12
Septiembre 2011
Publicado por: Federico

¿Son importantes las especies cinegéticas para la diseminación del virus de la lengua azul? ¿Y el corzo?

La lengua azul ("bluetongue", en inglés) es una enfermedad vírica del ganado transmitida por mosquitos, de presentación estacional y curso febril, caracterizada por lesiones hemorrágicas en mucosa bucal, pezuñas y musculatura, con desarrollo de erosiones y ulceraciones.

 

 

Hasta la fecha, han sido identificados 24 serotipos del virus de la lengua azul (BTV), tres de los cuales, el 1, 4 y 8 se han encontrado en Andalucía durante la última década. En estos años, se han aplicado varios programas de vacunación en rumiantes domésticos frente a los tres tipos del virus.

 

 

En Europa se han visto afectadas por la lengua azul una amplia gama de especies de rumiantes salvajes. En España, la seropositividad al BTV se ha encontrado en las regiones centrales y del sur. Además, en Andalucía se han comunicado casos de muflones afectados clínicamente. La distribución y densidad de ungulados silvestres en España han aumentado en las últimas décadas y sus poblaciones suelen compartir los pastos con los rumiantes domésticos. El papel desempeñado por las especies de rumiantes salvajes en el epidemiología de la lengua azul todavía no está claro. Se ha sugerido que pueden ser tanto reservorios como centinelas de la enfermedad.

 

Con el fin de investigar el posible papel de los rumiantes salvajes en la epidemiología del virus García-Bocanegra y colaboradores han efectuado un estudio virológico y serológico a gran escala en el sur de España desde 2006 hasta 2010. Los resultados han sido publicados en el número de julio de la revista Veterinary Research en el trabajo titulado "Papel de los rumiantes salvajes en la epidemiología de la lengua azul serotipos del virus 1, 4 y 8 en España"1.

A continuación desarrollamos los principales puntos de este trabajo.

Materiales y métodos:

El estudio se llevó a cabo en Andalucía, desde 2006 hasta 2010 (ver mapa), periodo en el que ha habido una amplia difusión de la lengua azul en el ganado. Se recogieron1.446 muestras de rumiantes silvestres (ciervos, corzos, gamos y muflones), abatidos en cacerías, para realizar serología y análisis de PCR del RNA del BTV. Se anotaron especie, sexo, edad y localización de los animales.

 

 

Para entendernos de una forma coloquial las palabras serología, seroprevalencia y anticuerpos van a indicar los animales que en algún momento han tenido contacto con el virus, tengan o no la enfermedad. La positividad del ARN del virus indica que el propio virus de la lengua azul se encuentra en el animal.

Los resultados encontrados fueron los siguientes:

473 de los 1.339 rumiantes salvajes analizados -el 35%- mostraron anticuerpos contra el BTV. Las seroprevalencias de los serotipos de lengua azul fueron; BTV-1: 26%,  BTV-4: 22% y BTV-8 el 3%. La seroprevalencia fue significativamente mayor en los ciervos, gamos y muflones que en los corzos.

Los anticuerpos contra el BTV-1 y BTV-4 se detectaron en las cuatro especies analizadas, mientras que la seropositividad contra BTV-8 se encontró en el ciervo, gamo y muflón, pero no en el corzo.

No se detectaron anticuerpos contra el BTV-4, BTV-1 o BTV-8 en los rumiantes silvestres analizados antes de la aparición de cada serotipo en el ganado. 

Los animales adultos presentaron significativamente mayor seroprevalencia en comparación con los subadultos y juveniles. No hubo diferencias por sexo.

Se detectó ARN del BTV en veintiuno de los 1.013 rumiantes salvajes analizados (2,1%). Diecinueve ciervos y un muflón fueron positivos para BTV-1 y un ciervo para BTV-4.

 

 

Discusión: 

los hallazgos confirman que los rumiantes salvajes se encuentran expuestos a la lengua azul en el área de estudio: un gran número de las muestras analizadas fueron positivas.

Además, este es el primer estudio sobre los distintos serotipos de la lengua azul en diferentes especies de rumiantes salvajes. Los niveles de prevalencia indican una amplia difusión de la lengua azul en ciervos, gamos y muflones, que está de acuerdo con lo publicado anteriormente. Los resultados apoyan la idea de que la vigilancia serológica de estas especies es útil para detectar la circulación del virus, especialmente en áreas donde se ha implementado un programa de vacunación en el ganado. 

También la baja seropositividad detectada en el caso del corzo está de acuerdo con estudios previos, lo que sugiere que no es una especie importante en la difusión de la lengua azul. 

 

  

 FOTOGRAFÍA: Íñigo Oriol.

 

Las diferencias entre las especies podría estar relacionado con la resistencia natural de cada especie, la densidad de la población, la distribución geográfica, el periodo de muestreo o una confluencia de factores. La mayor seroprevalencia en los animales adultos probablemente es debida a una mayor exposición de este grupo de edad al virus a través del tiempo. 

Se encontraron rumiantes silvestres seropositivos y ARN positivos para  BTV-1 y 4 años después del último brote del ganado. Además, en el periodo estudiado la seroprevalencia contra todos los serotipos aumentó en la mayoría de las provincias. Asímismo, estos serotipos se detectaron en zonas donde no se había informado de brotes de lengua azul en los rumiantes domésticos. Estos hallazgos podrían indican la persistencia de anticuerpos contra el BTV muy largos períodos de tiempo o, más probablemente, un mayor mantenimiento del virus en los rumiantes salvajes en comparación con el ganado.

 

La presencia de ARN de BTV-1 y 4 en el ciervo y el muflón confirma la susceptibilidad de estas especies a la infección por el virus y ademas apoya su papel como reservorio.

Se ha sugerido la vacunación como una de las más importantes medidas de control de la lengua azul. En este sentido, el limitado número de casos comunicados en el ganado a pesar de la circulación observada en los rumiantes salvajes sugiere que la vacunación parece ser eficaz para prevenir la enfermedad clínica. Sin embargo, para prevenir los brotes en el ganado, la vacunación de la cabaña del país tendría que mantenerse hasta que la circulación del virus en los rumiantes salvajes haya cesado. 

 

 

Nuestros resultados confirman que las poblaciones de rumiantes salvajes del sur de España están expuestos a BTV-1, BTV4 y BTV-8. Los hallazgos indican que los rumiantes salvajes están implicados en la difusión y la persistencia de la lengua azul, y probablemente desempeñan un papel importante como reservorios del virus. 

1García-Bocanegra et al. Role of wild ruminants in the epidemiology of bluetongue virus serotypes 1, 4 and 8 in Spain. Veterinary Research 2011;42:88http://www.veterinaryresearch.org/content/42/1/88

Más información:

http://ec.europa.eu/food/animal/diseases/controlmeasures/bluetongue_en.htm

 

http://rasve.mapya.es/Publica/Noticias/LenguaAzul/Focos_LenguaAzul.asp

http://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_azul

31
Agosto 2011
Publicado por: Federico

Carne de caza: ¿morir de éxito?

En España la carne de caza no es generalmente demasiado apreciada y su distribución comercial no es muy habitual. Esta situación todavía es más acusada con la carne de corzo. Para que esta se valore como se merece la ACE ha impulsado iniciativas como la edición del libro “Capreolus deliciosus" o el vecino blog "Corcinando”.

Pero en otros países la situación parece ser justo la contraria. Y como prueba de ello, aquí os dejo la traducción libre de un artículo aparecido recientemente en The Guardian. ¿Llegaremos aquí a ese punto algún día?:

"Los terratenientes escoceses presionan para crear granjas de cérvidos"1

Los agricultores y las organizaciones del patrimonio dicen que los actuales métodos de producción no son suficientes para satisfacer la creciente demanda de carne de venado escocés.

La imagen de un ciervo salvaje enmarcado en el cielo en una montaña remota es uno de los más emblemáticos iconos de Escocia. Es un espectáculo apreciado por los turistas y los miles de entusiastas del rececho, que cazan ciervos en las Higlands cada temporada.


Photograph: Andy Rouse/Corbis


Pero ahora un grupo de presión, formado por agencias gubernamentales y terratenientes, quiere que se produzca una transformación hacia una forma más convencional y fácil de producir carne de venado. Se trata de crear hasta 500 granjas comerciales de cérvidos, que podrían, en algunos casos, extenderse en forma de grandes a los ranchos en las montañas escocesas.

La Scottish Venison Partnership2, una alianza que incluye algunas de las fincas más grandes de las Highlands, la Forestry Commission y la agencia de la fauna Scottish Natural Heritage, afirman que el sacrificio convencional de los ciervos mediante la caza se no logra seguir el ritmo de la demanda de esta carne altamente apreciada.

El grupo explica que los ciervos de Escocia son insuficientes para satisfacer la demanda de carne de venado, cada vez más conocida gracias a las importaciones extranjeras desde Nueva Zelanda y Europa continental.

Las ventas de carne de venado salvaje, muy apreciado por ser bajo en grasa, por tener un bajo impacto sobre el medio ambiente y por ser sostenible, han aumentado en un tercio, desde 32 millones de £ en 2006 a 43 millones de £ en 2009. En parte, la carne de cérvidos es una víctima de su propio éxito: las campañas de marketing, las menciones por los cocineros en televisión y una mayor aceptación por parte de los carniceros han llevado a un aumento de su popularidad3.

 

 

 

Pero la propuesta conduciría a un enorme incremento del venado de granja, que actualmente existe a muy pequeña escala. Y sería potencialmente perjudicial para la carne de caza, considerada hasta ahora como un producto silvestre y natural. De las 3.500 toneladas de carne de venado escocés que se venden cada año, sólo 50 toneladas provienen de los ciervos de granja. Y cada granja produce sólo un promedio de 2,5 toneladas al año - la carne de alrededor de 65 animales.

Pero, el Reino Unido está también importando 1.000 toneladas del extranjero. La Asociación propugna la cría de más de 25.000 ciervos al año para mantener el ritmo de crecimiento de la demanda: 20 veces más que actualmente.

Stephen Gibbs, presidente de la asociación y propietario de terrenos de caza de Arran, dijo: "Tenemos una gran oportunidad aquí de capitalizar la creciente demanda, no sólo en el Reino Unido, sino a nivel mundial, ya que la carne de venado escocés es vista como un alimento de alta calidad. En Escocia hemos comido caza mucho antes de nuestra dependencia de la carne de res, cordero, cerdo o pollo, y si podemos subir varios peldaños en el frente de la producción, podremos garantizar un suministro constante en el futuro."

La iniciativa está siendo apoyada tanto por las granjas ciervos existentes y los organismos de comercio de la carne, como por el Parque Nacional Cairngorms, la Aociación Escocesa de Guardas y la Association of Deer Management, un cuerpo de voluntarios que actualmente supervisa la gestión de los ciervos en las fincas de Highland.

 

 

 

La Asociación ha encargado un pequeño estudio financiado por Patrimonio Natural de Escocia (Scottish Natural Heritage) y espera poner en marcha un proyecto mucho más grande para poner a prueba la viabilidad de la cría de ciervos a gran escala. Además, ha sugerido que el corzo, una especie más pequeña y más difícil de obtener y que ha colonizado gran parte de las tierras bajas de Gran Bretaña, también deberían ser criado fuera de su medio natural y su carne vendida más ampliamente para ayudar a reforzar la oferta.

Tom Kitchin, uno de los cocineros del primer ministro escocés, ha tenido la iniciativa de ofrecer los miércoles en su restaurante un menú basado en el corzo. Ha manifestado: "Es una carne maravillosa, es una carne magra. Yo vivo en un lugar privilegiado, donde puedo llamar a mi guarda y avisarle con una semana de antelación, y él elige una pieza de buena calidad de su coto. Es una historia preciosa".

La Asociación dijo que la cría comercial de ciervos estaría sujeta a las mismas estrictas normas de bienestar, veterinarias y de trazabilidad que ahora se imponen en la cría de ovinos y bovinos. Sin embargo, Dick Playfair, un portavoz del grupo, dijo que las granjas de cérvidos seguiría siendo de baja intensidad, con rebaños en semilibertad en grandes zonas valladas próximas a las granjas ya existentes.

Severin Carrell

The Guardian , Jueves 25 de agosto 2011

1Scots landowners lobby for deer farms http://www.guardian.co.uk/uk/2011/aug/25/scottish-deer-farms

2http://www.scottish-venison.info/

3 http://www.bdfpa.org/


22
Julio 2011
Publicado por: Gerardo

Corzos y lobos

El corzo presenta notables oscilaciones en su abundancia en todo su rango de distribución. Este hecho ha llamado poderosamente la atención de curiosos e investigadores. ¿Por qué en zonas relativamente próximas se producen estos cambios? Con frecuencia se ha responsabilizado de ello a distintos factores, algunos bióticos y otros abióticos. La dureza de los inviernos, al sequía veraniega, la caza o la presencia del lobo.

Con el objeto de saber algo más, un nutrido grupo de investigadores europeos se lanzaron al trabajo de evaluar, mediante un estudio multifactorial, el peso que las distintas hipótesis pueden tener en estas variaciones.

Así Claudia Melis y colaboradores publicaron en Global Eocology and Biogeography un trabajo titulado "Predation has a greatrer impact in less productive environments: variation in roe deer, Capreolus capreolus, population density across Europe". En el mismo evaluaron la importancia, en 72 localidades de toda Europa, que pueden tener en ello los siguientes componentes: la producción vegetal, la cobertura forestal, la crudeza invernal, la sequía veraniega, la presencia de grandes depredadores (lobo y/o lince boreal), la caza y los competidores ecológicos (el venado).

 

El resultado es altamente esclarecedor. Los autores comprobaron que los factores abióticos (el frío, la nieve, el calor y la sequía) no explicaban las diferencias en abundancia entre regiones de Europa. Comprobaron igualmente que la caza y los competidores ecológicos tampoco explicaban la variación.

En cambio sí vieron que hay una estrecha relación entre la abundancia y la productividad vegetal, de modo que las zonas con mayor abundancia coinciden con las que producen una mayor cantidad de biomasa. Curiosamente apreciaron una relación inversa entre cobertura forestal y densidad de corzos. Ello se debe a que en las zonas boscosas la productividad es menor que en las zonas agrícolas, de modo que es en estas últimas donde la abundancia tiende a ser mayor. En otras palabras, el corzo obtiene más y mejor alimento en las regiones con intervenciones humanas en las que se promueve el crecimiento de cultivos frente a otras de orientación forestal.

Por último comprobaron que los grandes depredadores tienen una gran influencia en la abundancia, de modo que su presencia afecta negativamente a la densidad. Comprobaron también que este efecto depresor de la abundancia de corzos es muy destacable en las regiones con menor productividad vegetal, de manera que el corzo soporta peor el efecto de la depredación en estas zonas y mejor en las zonas agrícolas.

Estas conclusiones son relevantes tanto para la gestión cinegética -donde llegue el lobo será interesante actuar sobre el medio para incrementar las superficies de cultivo- como sobre la gestión del propio lobo. Sabemos que distintas iniciativas de estabilización del lobo, o incluso de su introducción, pretenden descansar en la existencia del corzo como presa principal. La abundancia de corzos y su condición de recurso, tanto para la caza como para el lobo depende de las condiciones de conservación de los agrosistemas. Su evolución a matorral y bosque por el abandono del medio rural puede jugarnos a todos una mala pasada.


-.Claudia Melis et al. Predation has a greatrer impact in less productive environments: variation in roe deer, Capreolus capreolus, population density across Europe. Global. Eco.Biogeogr. 2009. 18. 724-734.

11
Julio 2011
Publicado por: Federico

La época de caza y el bienestar de los corzos

La Deer Commission for Scotland (Comisión de Cérvidos de Escocia) encargó en 2.008 al profesor Putt un informe sobre la situación del bienestar de los cérvidos*.

 

 

 

El trabajo se titula “Un informe sobre la percepción actual, situación jurídica y las expectativas con respecto al bienestar de los cérvido en

otros países”. Con “otros” países se refiere a otros diferentes de Escocia y el informe se extiende por el resto de Gran Bretaña y el resto de Europa y Norte América. Para realizar el informe, el autor consultó con reconocidos informes y otras fuentes (ver apéndice 1).

 

Algunos puntos a tener en cuenta para su lectura son:


1. El informe hace una revisión de las percepciones y expectativas en relación con el bienestar de los cérvidos salvajes en Europa y América del Norte y de la situación jurídica del bienestar de los cérvidos salvajes.


2. El informe no trata sobre los “derechos animales” sino sobre "bienestar animal".


3.  El informe no trata de la aceptabilidad ética (o no) de la caza, o de la aceptabilidad ética de los métodos letales frente a los no letales de control de las poblaciones.

 

4. Es un informe sobre nuestras responsabilidades potenciales en el cuidado de los cérvidos y considera como cuestiones de bienestar:


i) Mortalidad invernal cuando es consecuencia de la gestión (o falta de

de gestión).

ii) Necesidad de (o, alternativamente, los problemas derivados de) la alimentación suplementaria.

iii) Necesidad de refugios invernales.

iv) El problema de las heridas.

v) El problema de crías huérfanas.

vi) Temas de bienestar (y problemas de seguridad pública) de los cérvidos envueltos en los accidentes de tráfico.

 

 

 

El informe consta de treinta páginas. Vamos a extraer y resumir los puntos del informe relacionados fundamentalmente con la caza de corzas y las épocas de caza (Apartado 9 del Informe):


9. TEMPORADA DE CAZA

 

9.1 Casi todos los países europeos (con excepción de Portugal) tienen períodos de caza restringida para algunas o todas las especies. Sin embargo, existe una enorme diversidad en la extensión y la época del año de la temporada permitida, lo que demuestra poca consistencia entre países y relación a menudo poco adecuadas con las épocas de reproducción biológica (celo, parto, período de dependencia de los jóvenes).


9.2 Es difícil de resumir todos los periodos de caza. La temporadas, en algunos casos varían entre provincias dentro de un país determinado (por ejemplo, Italia, Austria, Alemania), o puede varían con la edad o la clase de animal (machos y hembras adultos, crías del año, juveniles).

 

9.4 En muchos países, las temporadas para machos y hembras son las mismos, o muestran un solapamiento significativo, lo que sugiere a primera vista, poca consideración para la temporada biológica.

 

 

 

9.5 Es difícil extrapolar, ya que los diferentes países de Europa abarcan una amplia gama de latitudes y el momento del parto y la dependencia de las crías puede variar. Pero podemos señalar que el primer momento permitido para el sacrificio de las hembras de corzo es el 1 de mayo (Alemania, Austria, Suiza) o 15 de agosto (Letonia), mientras que el último es el 31 de marzo (Escocia, Inglaterra).


9.6. El inicio de la temporada del corzo (01 de abril) en Escocia y en Inglaterra es uno de los primeros en Europa, pero en muchos países la caza puede continuar hasta el final de noviembre, diciembre, o incluso en enero (Suiza).


9.7 Las épocas de caza de machos se extienden a través del celo en la mayoría de los países. Sólo en Dinamarca y en Valonia, se interrumpe la temporada del corzo durante el celo. 


9.8 A grandes rasgos, se puede asumir que el período de parto para el corzo es de finales de abril / principios de mayo hasta finales de junio. 


9.9 Para el corzo, es evidente que hay alguna variación considerable. Aunque la temporada de parto está muy "apretada", con un 80% de las crías nacidas dentro de 20-30 días de la fecha de la mediana del parto (Irvine 2004). Pero la fecha de la mediana puede variar desde el 11 de mayo hasta el 13 de junio en diferentes lugares (Linnell y Andersen, 1998). Además, no existe una relación simple con la latitud, aunque las fechas de nacimiento siguen un patrón, en relación con el sur y las poblaciones de la costa atlántica dan a luz en general antes que las del interior, continentales (Linnell et al., 1998). 


9.10 Teniendo en cuenta estas fechas generales, podemos especular que los recién nacidos, que todavía no acompañan a la madre, puede quedar huérfanos cuando las madres se cazan antes de mediados de junio. Y, a menos que sean sacrificadas con la madre, las crías ,que dependen para su nutrición de las madres lactantes, morirán, si se dispara a las madres antes de finales de agosto. [Soy consciente de que hay un enorme debate sobre la cuestión de a partir de qué fecha precisa las crías huérfanas de cualquier especie puede sobrevivir a la pérdida de su madre, y estoy eligiendo deliberadamente una fecha muy conservadora. Es muy posible que los animales que pierdan a su madre aún después de esta fecha no vayan a sobrevivir. Yo simplemente considero que los animales cuya madre es cazada antes de esta fecha morirán. Este análisis también tiene en cuenta las posibles consecuencias sociales de la pérdida temprana de la madre].


9.12 Sobre esta base, las temporadas de corzo hembra  en general, se encuentran restringidas a un período antes del parto (por ejemplo, 1 enero a 15 marzo, o 15 enero hasta 15 marzo en los Países Bajos y Flandes) o no se iniciará hasta septiembre o principios de octubre (la mayoría de los países). Sólo en España, Austria y Suiza, la temporada de las hembras adultas, está abierta en abril o en mayo. Las hembras sacrificadas en este momento bien puede parir a corto plazo o en realidad ya haberlo hecho. 

 

 

Nota: las negritas son del autor.

 

 

*A report on current perception, legal status and expectation with respect to deer welfare in other countries.

Professor R.J.Putman

January 2008 9.

Deer Commission for Scotland

http://www.snh.gov.uk/docs/C249918.pdf

 

Más información sobre el bienestar de los cérvidos: 

http://www.snh.gov.uk/land-and-sea/managing-wildlife/managing-deer/welfare/welfare-research/

 

Fotos tomadas de: http://www.snh.gov.uk/

 

Apéndice 1. INFORMATION SOURCES: 

 

 

A1.1 Information on attitudes and legal status of deer in North America have been gleaned from review of recent books and reviews published on deer and their management and by correspondence with established colleagues in various different States (Professor D. McCullough at Berkeley, Professor W. Porter at New York (Syracuse) Dr Jon Jenks at South Dakota State University, Dr Susan Russell , Dr Bill Faber and others). 

A1.2 The bulk of the emphasis of this review was however focused on the situation in other UK and European countries 

A1.3 Factual information (seasons, legislation) and subjective comment were sought from: 

1. Austria: Professor Freidrich Reimoser, University of Vienna 

2. Belgium: Dr Jim Casaer, Research Institute for Nature and Forestry, Scientific Institute of the Flemish Government, Gaverstraat 4, 9500 Geraardsbergen, Beglium; Dr. Alain Licoppe, Centre de Recherche de la Nature, des Forêts et du Bois Laboratoire de la Faune sauvage et de Cynégétique, avenue Maréchal Juin 23, 5030 Gembloux, 

3. Croatia: Dr Josip Kusak, Biology Department, Veterinary Faculty, University of Zagreb, Heinzelova 55 HR-10000 Zagreb; Dr. Krešimir Krapinec; Department of Forest Protection and Game Management, Faculty of Forestry, University of Zagreb, Svetošimunska 25 HR-10002, Zagreb 

4. Czech Republic: Professor Ludek Bartos, Institute of Animal Science (former Research Institute of Animal Production), Přátelství 814, Praha 10- Uhříněves, 104 01, Czech Republic 

5. England and Wales: Peter Watson, Director, The Deer Initiative. 

6. Estonia: Dr T. Randveer, Estonian Agricultural University, Kreutzwaldi 5, Tartu 51014, Estonia; Dr J. Tonisson, Centre of Forest Protection and Silviculture, Rõõmu tee 2, Tartu 51013, Estonia; Dr Z. Andersone-Lilley, Defra, 1/06 Temple Quay House, 2 The Square, Temple Quay, Bristol, BS1 6EB 

7. Finland: Drs. V. Ruusila and I. Kojola, Finnish Game and Fisheries Research Institute 

8. France: D. Maillard, Office National de la Chasse et de la Faune Sauvage, 75017 Paris, France; Professor J-M. Gaillard, Laboratoire de Biométrie et Biologie Évolutive, Université Claude Bernard Lyon ; Dr A.H.M.Hewison, Laboratoire Comportement et Ecologie de la Faune Sauvage, Institut National de la Recherche Agronomique (INRA), Toulouse, France 

9. Germany: Ulrich Wotschikowsky; Dr Frank Zachos, Zoological Institute,Christian-Albrechts-University Kiel, 24118 Kiel, Germany 

10. Greece: H. Pappaioannou, Department of Environmental and Natural Resources Management, University of Ioannina, Seferi 2, 30100 Agrinio, Greece 

11. Hungary: Professor, S. Csanyi,Department of Wildlife Biology and Management, St. Stephen University, H-2103 Gödöllõ; Professor A. Nahlik, Faculty of Forestry, University of West Hungary, H-9400 Sopron, Hungary 

12. Ireland (Eire): T. Birkett, Eire Wildlife Service, Killarney 

13. Italy: Professor M. Apollonio, Department of Zoology and Evolutionary Genetics, University of Sassari, Via Muroni 25, I-07100 Sassari, Italy; Professor Sandro Lovari, Department of Environmental Scienced, The University of Siena, via Mattioli 4, 53100 Siena, Italy 

14. Latvia: J.Ozolins, State Forest Service, 13.Janvara Str. 15, Riga, LV-1932, Latvia; Dr Z. Andersone-Lilley, Defra, 1/06 Temple Quay House, 2 The Square, Temple Quay, Bristol, BS1 6EB 

15. Lithuania: Dr.L. Balciauskas, Institute of Ecology of Vilnius University, Akademijos 2, LT-08412 Vilnius-21, Lithuania; Dr Z. Andersone-Lilley, Defra, 1/06 Temple Quay House, 2 The Square, Temple Quay, Bristol, BS1 6EB 


 

16. The Netherlands: Dr. S.E. van Wieren, Resource Ecology Group, Wageningen University, Bornsesteeg 69, 6708 PD Wageningen, Netherlands; Dr. G.W.T.A. Groot Bruinderink, Alterra, Wageningen University Research Centre, P.O. Box 47, 6700 AA Wageningen 

17. Norway: Professor R.Andersen, Professor, Conservation Biology, Museum of Natural History and Archaeology, N-7491 Trondheim, Norway 

18. Poland: Dr. P. Wawrzyniak, Regional Directorate of the State Forests, ul. Lipowa 51, 15-950 Białystok, Poland; Dr. Tomasz Borowik, Mammal Research Institute, Polish Academy of Sciences, 17-230 Białowieża, Poland 

19. Portugal: Dr. Carlos Fonseca, Department of Biology, University of Aveiro, Campus Santiago, 3810-193 Aveiro; Dr J. Vingada, Department of Biology, University of Minho. Campus de Gualtar. 4710-057 Braga. Portugal 

20. Romania: Professor A. Nahlik, Faculty of Forestry, University of West Hungary, H-9400 Sopron, Hungary 

21. Slovakia: Dr. S.Findo, and Dr M. Skuban, Carpathian Wildlife Society, St. Tulská 29, SK-960 01 Zvolen, Slovakia 

22. Slovenia: Dr M. Adamic; Dr B.Pokorny, ERICo Velenje, Ecological Research and Industrial Cooperation, Koroška 58, 3320 Velenje, Slovenia 

23. Spain: Professor J. Carranza, Department of Biology & Ethology, University of Extremadura, Cáceres, Spain 

24. Sweden: Professor O.Liberg, Swedish University of Agricultural Sciences, Grimsö Wildlife Research Station, S-730 91 Riddarhyttan, Sweden 

25. Switzerland: Dr. N. Imesch-Bebié, Federal Office for Environment, 3003 Bern, Switzerland 

 

 Other statistical sources consulted (weblinks) 

General 

www.gamehuntersguide.com/Encyclopedia/Country/Statistics.htm 

(for example of specific route, see below: Denmark) 

Denmark: 

Databases compiled by Statistics Denmark, www.statbank.dk, www.gamehuntersguide.com/Encyclopedia/Country/Denmark/Statistics.htm 

Germany 

www.forst.bayern.de/jagd_in_bayern/verbissgutachten 

Deutscher Jagdschutzverband : www.jagd-online.de

Hungary: 

www.vvt.gau.hu/adattar.html National Game Management Database of Hungary (OVA) 

Slovenia: 

www.sigov.si/zgs/lov/zacetek/lov.htm 

Slovene Register of Large Game Species and Large Carnivores : www.stat.si/eng/ 

United Kingdom: www.shootingfacts.co.uk/ 

United States: 

www.fws.gov/hunting/huntstat.html  

22
Junio 2011
Publicado por: Federico

Disminuir la mortalidad de los corcinos durante la cosecha (y III)

En la tercera y última parte de esta serie de Corzo+ comentamos más brevemente algunos trabajos sobre el tema y anotamos varias direcciones de páginas web de interés.

“CORCINOS Y SIEGA. MORTALIDAD Y MEDIDAS”1.

Junto a la depredación por el zorro rojo, Vulpes vulpes, la siega es probablemente el factor más importante para la mortalidad de las crías de corzo, Capreolus capreolus, en las zonas de uso intensivo de la agricultura. 

En este estudio se realizó una estimación de la mortalidad causada por la cosecha utilizando radio-transmisores en los corcinos en el centro-sur de Suecia. También se evaluó un método tradicional para disminuir este tipo de mortalidad. 

Durante el período 1997-1999 la mortalidad causada por la siega en los corcinos se estimó en el 25-44% del reclutamiento anual.

Los corcinos estaban en situación de riesgo por lo menos hasta el mes de edad. El método ensayado utilizaba dispositivos para ahuyentar hechos con bolsas de plástico que se colocan antes de la cosecha.

La idea es que esto evitará que las corzas establezcan a sus crías en esas zonas o trasladen a otras a las que ya se escondían allí. 

Las bolsas de plástico negro estaban unidas a unos postes de aproximadamente 2 m de longitud que se colocaban en los campos de heno dónde se habían marcado las camas de los corcinos.

Durante 1998-1999, se llevaron a cabo 14 experimentos independientes.

De un total de 22 crías encamadas en las inmediaciones de las bolsas, 18 fueron retiradas por sus madres al día siguiente de la colocación de los sacos y tres lo fueron al segundo día. Los corcinos fueron retirados siempre a otro campo.

Los corcinos de los experimentos fueron trasladados en una  proporción mayor que los utilizados como controles, y fueron lo fueron a distancias más largas que los corcinos control. 

Los resultados implican que el uso de este método es eficaz para reducir la mortalidad de las crías de corzo.

 

 

 

“EL NUEVO MÉTODO DE CORTE”2,3

Los espantapájaros, las bolsas atadas a postes y los nuevos métodos de detección de la fauna por infra-rojos o ultrasonidos son eficaces bien aplicados.

Pero hay otras medidas sencillas que se pueden tomar. Lo más deseable para la protección de los animales salvajes es un cambio en el método de corte. En el enfoque convencional, el campo o prado se comienza a cortar por el borde lo que lleva a que los animales salvajes queden siempre en el medio del campo, lo que les impide huir.

 

 

 

Una simple conversión en el método de corte podría ayudar a huir a muchos animales. La siega “de adentro hacia afuera" es un método eficaz para reducir las muertes relacionadas con la cosecha. Con este método, los animales son “empujados” hacia las zonas vecinas.  Aunque los huevos no están a salvo, para las crías de dos o tres semanas de edad la huida ya es posible. 

 

 

 

Las investigaciones sobre este método de siega hechas en

Suiza y Alemania también han demostrado que, por lo general, los agricultores no pierden más tiempo con este método. 

Cuando los campos son grandes, puede ser divididos y usar este método de cosecha en cada una de las sub-áreas. Aunque aquí para el agricultor puede suponer un gasto adicional. 

 

 

En último caso, para facilitar el trabajo se podría, posiblemente, primero cortar de tres de los cuatro lados periféricos, para que al menos una dirección permaneciera abierta.

 

 

DIRECCIONES WEB DE INTERÉS 

Además de las citadas en las entregas anteriores,  pueden ser de interés:

 

a. Conclusiones sobre la aplicación de la política de set aside (retirada de cultivos o barbecho marrón)

www.cic-wildlife.org/index.php?id=265

www.cic-wildlife.org/fileadmin/resolutions/51stGA/WMA_Recommendation_eng.pdf

b. Principios de la PAC para la agricultura sostenible

www.eurosite.org/es/content/wildlife-and-sustainable-farming-and-forestry-initiative

c. Guía de buenas prácticas agrarias de la Junta de Andalucía para la protección de las aves esteparias

www.juntadeandalucia.es/medioambiente/consolidado/publicacionesdigitales/AV-EST_MANUAL_DE_BUENAS_PRACTICAS_AGRICOLAS_PARA_LA_CONSERVACION_DE_LAS_AVES_ESTEPARIAS_EN_ANDALUCIA/AV-EST/0_MANUAL_DE_BUENAS_PRACTICAS_AGRICOLAS_PARA_LA_CONSERVACION_DE_LAS_AVES.PDF


d. Todas las Guías de buenas prácticas del MARM

www.marm.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/red-de-autoridades-ambientales-raa-/sensibilizacion-medioambiental/manuales-de-buenas-practicas/

________________________________________________

BIBLIOGRAFÍA

1.- Jarnemo, A. Roe deer Capreolus capreolus fawns and mowing - mortality rates and countermeasures. - Wildl. Biol. 2002; 8: 211-218.

2.- www.anblick.at

3.- Von Mag. Christopher Böck, Erich M. Pötsch. Der Anblick 2.011; 5: 24-25.


Realizado con la ayuda de Alfonso Treviño y Gerardo Pajares.

11
Junio 2011
Publicado por: Federico

Disminuir la mortalidad de los corcinos durante la cosecha (II)

En esta segunda parte de la guía del CIC* vamos a la parte práctica: ¿qué podemos hacer cazadores y agricultores?

MEDIDAS PARA REDUCIR LAS PÉRDIDAS DE VIDA SILVESTRE

Con la finalidad de rescatar a los animales salvajes es de suma importancia que exista una buena relación entre los agricultores, cazadores y conservacionistas. Sólo la comunicación oportuna entre las partes hará posible implementar los diferentes métodos manera eficiente. 

... ANTES DE LA SIEGA 

La información sobre la fecha de corte debe estar disponible con el fin de tomar medidas concretas antes de la siega. Por tanto, es obligatorio para los agricultores informar a tiempo a los cazadores de la zona y a los ornitólogos locales sobre la fecha de corte prevista para que tomen las medidas oportunas. Es incumbencia del agricultor responsabilizarse de su técnica de corte y tomar medidas activas para evitar cualquier sufrimiento innecesario de los animales salvajes, como se define en las directrices de bienestar animal. Sólo la colaboración de la agricultores y los cazadores pueden garantizar la protección de la fauna silvestre en las tierras de cultivo. 

En Alemania, existen precedentes de que los agricultores que no han tomado las medidas protectoras deben abonar una indemnización a los cazadores por los corcinos muertos durante la siega. 

MÉTODOS DE DISUASIÓN

Las medidas de protección se ponen en marcha uno o dos días antes de la cosecha. Se trata principalmente de medidas para inducir a la madre con sus crías a abandonar el campo en cuestión. Aunque los estudios fiables son escasos, estos "métodos de disuasión" han demostrado su eficacia, especialmente entre los más grandes mamíferos como liebres y ciervos. Esto es especialmente eficaz si los pastos ya son conocidos como buenos lugares de cría en los años anteriores.

Estudios científicos realizados en Suecia han demostrado que la mortalidad de las crías puede reducirse significativamente con medidas preventivas como la construcción de dispositivos ópticos que asusten a los animales (por ejemplo, colgar bolsas de plástico o globos, levantar molinos de viento, etc.) Del mismo modo, las luces intermitentes o cintas colgadas en postes pueden ser eficaces. Se recomienda colocar espantapájaros colocados a intervalos de 25 metros. 

Estas simples medidas, de bajo coste y poco esfuerzo sirven para proteger de la siega a un gran número de especies de la fauna silvestre. Con el fin de evitar que los animales salvajes se acostumbren a estos objetos como elemento disuasorio (efectos de habituación), las medidas no deben aplicarse hasta la tarde anterior a la fecha de corte prevista. Desafortunadamente estos métodos de disuasión no funcionan en muchos tipos de aves.

OBSERVACIÓN Y BÚSQUEDA

Antes de la siega, debe observarse el campo con detalle. Ello permite a menudo extraer conclusiones sobre la presencia de puestas de huevos o de crías, e incluso conocer su ubicación exacta. En este sentido, los cazadores con perros bien entrenados son una ayuda inestimable.

Los buenos perros, ya sea con una correa larga o sueltos libre, son capaces de localizar a muchos cervatillos y lebratos. Sin embargo, hay que señalar que las crías de menos edad casi no emiten ningún olor, por lo que sólo los perros muy bien entrenados puede lograr una alta "tasa de éxito".

 

 

Las crías así localizadas pueden ser trasladadas por un profesional a una zona segura o bien se puede marcar claramente el sitio para que el agricultor puede segar a su alrededor. Sin embargo, en este último caso es importante asegurarse de que las áreas que no se han cortado no sean demasiado pequeñas; de lo contrario los nidos y crías serán una presa fácil para los depredadores como el zorro. Aún no se han llevado estudios científicos del tamaño mínimo requerido para asegurarse de que este efecto de trampa ecológica puede ser despreciado.

... DURANTE LA SIEGA

Durante la siega hay muchos signos que indican la presencia de un corcino o un lebrato, o el nido de un pájaro. Los diferentes comportamientos de las aves nos pueden indicar que el nido está cerca.

En principio, los animales silvestres que se encuentran antes o durante el corte no deben ser tocados, o si esto no se puede evitar, solo lo menos posible. Si un corcino, por ejemplo, huele a "seres humanos", es probable que la madre lo rechazan a partir de entonces. Para minimizar este efecto, se recomienda frotarse las manos con manojos de hierba antes de levantar al corzo y trasladarle a un lugar cercano más seguro.

EQUIPAMIENTO TÉCNICO

Además de las medidas anteriormente descritas, el uso de ayudas técnicas antes y durante el corte también puede salvar la vida de los animales salvajes.

 

Las crías en los prados se pueden detectar por medio de  los llamados "detectores de vida silvestre" y se trasladarse a sitio seguro a la seguridad. Hay varios prototipos en el mercado, la mayoría de los cuales funcionan basados en el principio de los sensores infrarrojos que detectan el calor corporal de los animales. Las praderas se peinan con la ayuda de estos dispositivos Sin embargo, las limitaciones de esta técnica alcanzan rápidamente: con el fin de localizar a los animales, se requiere una diferencia de temperatura entre el cuerpo del animal y la temperatura ambiente que, en función de las condiciones meteorológicas, no siempre se da. Son necesarias más investigaciones para optimizar esta técnica y lograr una mayor aplicabilidad práctica.

 

 

La última generación de detectores de la vida silvestre en la actualidad en fase de desarrollo están diseñados para combinar infrarrojos y sensores de microondas que en su conjunto debe contrarrestar las limitaciones antes mencionadas. Con el fin de reducir los costes personales, estos detectores de la vida silvestre puede adquirirse de forma conjunta y compartida por varios distritos de caza. 

Otro método para proteger, principalmente a pequeños mamíferos, aves e insectos voladores y es la instalación de pantallas alrededor de las cosechadoras. Esto asusta a los animales justo antes de la siega obligándoles a tomar vuelo. En adición, se pueden suspender pantallas también en un brazo de montaje de la segadora, para acentuar este efecto. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que estas actuaciones sólo son efectivas para los ejemplares adultos. En el caso de animales jóvenes, estos métodos pueden incluso tener un efecto adverso, ya que las pantallas tienden a empujar hacia delante la hierba y provocando que los animales jóvenes se agachen más en vez de huir.

 

 

 

CORRECTA ALTURA DE CORTE

Además de usar la tecnología de siega menos dañina para la fauna, la altura de corte también juega un papel crucial. Estudios científicos han demostrado que todos los insectos, pequeños mamíferos y anfibios que viven en o cerca del suelo se benefician de un nivel de corte alto. 

En general, se aplica el principio: "Cuanto mayor sea la altura de corte, menor será la pérdida de especies que viven cerca del suelo" Por lo tanto, siempre que sea factible, la segadora debe colocarse lo más alto posible Se recomienda una altura de corte de al menos 8 cm, y mejor de 10-15 cm.

Algunas tipos de segadoras de discos puede ser equipadas con una hoja especial de corte alto para este fin. Las  cosechadoras de tambor o de doble hoja se puede ajustar directamente a la altura requerida.

EL PATRÓN DE SIEGA SALVA LAS VIDAS DE LOS ANIMALES

El método practicado con frecuencia de cortar desde el exterior al interior quita la posibilidad de escapar a muchas especies, ya que los animales huyen hacia el centro. Un método simple y sin costes adicionales ayudará a prevenir pérdidas de vida silvestre:

Si los campos se cosechan de adentro hacia afuera, la fauna asustada huirá a la seguridad de las zonas vecinas y a los linderos. Sin tocar el borde exterior, se inicia el corte en el centro de la parcela y se continúa desde el interior hacia fuera.

En el caso de parcelas largas y estrechas, la mejor técnica consiste en cortar las cabeceras primero, y luego los lados largos de adentro hacia afuera. De esta manera, los animales tienen mucho espacio para huir. Se recomienda subdividir las parcelas de gran tamaño en pequeñas parcelas para la siega. Si es posible, se recomienda cortar las secciones diferentes en diferentes días, es decir, con un intervalo de tiempo (siega en mosaico).

 

PERIODO DE RIESGO DE CADA ESPECIE

Cada especie tiene una época de mayor riesgo diferente (ver tabla), principalmente abril, mayo y junio. En el caso de los cérvidos, son estos dos últimos meses los importantes.

Un primer corte tardío - no antes de mediados de junio, mejor incluso más tarde - es más probable que garantice la supervivencia de las aves que anidan en el suelo, los cervatillos y los lebratos. Dependiendo de las especies de aves, el clima y condiciones naturales, la primera camada tendrá lugar en algún momento entre mediados de abril y finales de junio. Aquí, la regla es "Cuanto más tarde en el año se lleva a cabo el primer corte, más posibilidades de supervivencia tendrán las crías “.

 

 

 

Con esta segunda entrega terminamos la Guía del CIC, realizada con ayuda de los mejores expertos europeos en el tema. En una próxima entrada de Corzo+ completaremos el repaso a este importante problema con la ayuda de otras publicaciones.

*http://www.cic-wildlife.org/fileadmin/Commissions_WG/habitat_fallow_land/Mowing_guide_EN.pdf

Nota: los errores en la traducción corresponden solo a este coordinador de Corzo+. La traducción de las técnicas de siega es especialmente difícil para un no experto por lo que se agradecen las correcciones.

4
Junio 2011
Publicado por: Federico

Disminuir la mortalidad de los corcinos durante la cosecha (I)

En los últimos años varios organismos europeos se han preocupado por las pérdidas de vida silvestre que ocurren durante la siega de los pastizales y cultivos herbáceos. El Consejo Internacional para Conservación de la Caza y Vida Silvestre (CIC) y la Stiftung Deutsche Wildtier han elaborado una guía práctica es este sentido: “Mortalidad por la siega en los ecosistemas de pastizales”*. 


Por su interés, a continuación presentamos una traducción al español, adaptada al mundo del corzo. En próximas entradas en Corzo+ esperamos completar este tema con otros artículos y colaboraciones científicas.


INTRODUCCIÓN

Especies como el corzo, liebre o perdiz, representantes de las comunidades naturales que habitan en los ecosistemas agrícolas sufren pérdidas significativas cada año debido al corte de su hábitat de pastizales.

 

La guía está dirigida a los agricultores, cazadores y otros conservacionistas. Explica los métodos prácticos para la reducción de estas pérdidas de vida silvestre. Se quiere señalar  que el conflicto entre la agricultura y manejo de vida silvestre se ve agravado por el rápido aumento de la eficiencia de las técnicas de corte y por el cultivo creciente de materias primas para la producción de energía renovable como el biogás. 

 

El cultivo de praderas y pastos para la agricultura está muy extendido en toda Europa. Los pastizales siempre ha sido un importante hábitat para la vida silvestre en los paisajes agrícolas. 


ANTECEDENTES

 

Ya en la literatura de mediados del siglo XIX, se encuentran referencias a pérdidas significativas de la cría de perdices y faisanes con el uso de la hoz y la guadaña. La evolución de la tecnología agrícola han provocado una aceleración enorme en las técnicas de corte. Hoy en día, la velocidad de siega puede superar los 15 km/h, mientras y al mismo tiempo se utilizan segadoras cada vez más amplias. Las aves anidando, las liebres y corcinos son víctimas habituales de esas cortadoras. Incluso los animales silvestres completamente desarrollados no puede escapar siempre. 

 

Desde la década de 1950, se ha adelantado  el momento del primer corte y en muchas zonas se repite la siega varias veces. De esta manera, los pastizales son cada vez más trampas ecológicas para muchas especies silvestres.

 

 

 

 

ESPECIES SILVESTRES AFECTADAS


Los pastizales son utilizados por innumerables especies de fauna silvestre como alimento, cubierta y hábitat de reproducción. Aparte de lebratos, cervatillos y aves, pequeños mamíferos, anfibios e insectos son víctimas de la práctica del corte temprano y frecuente. 

Las estrategias de supervivencia probadas con éxito durante miles de años puede tener un efecto devastador en situaciones de corte. El instinto de la perdiz de estar tranquila en su nido, o de la liebre o el corcino para congelarse inmóvil, ahora resultan fatales.

 

Especialmente las poblaciones de aves silvestres son víctimas de las pérdidas significativas debido al efecto devastador de las segadoras y las llantas del tractor. 


El grado de mortalidad para la vida silvestre debido a la cosecha es difícil de cuantificar. Sólo en Alemania, con una estimación conservadoras las pérdidas afectan a 500.000 individuos, de las cuales aproximadamente 90.000 son crías de cérvidos.


¿QUÉ PUEDEN HACER LOS AGRICULTORES?

 

El factor de mortalidad de la fauna silvestre más importante es sin duda el momento de la siega. Por otra parte, las consideraciones económicas lo convierten en un factor crucial , también para el agricultor. Una cosecha tardía es buena para la vida silvestre, pero no e ideal para el agricultor desde el punto de vista de rendimiento y calidad. Sin embargo, hay otros factores en la siega que ofrecen un potencial de reducción de pérdidas de vida silvestre:

• Altura de corte: cuanto mayor sea el corte, menor será la pérdida que sufren los animales y las aves

• Dirección de siega: Cosechar el terreno del centro hacia fuera da los animales salvajes totalmente crecidos la oportunidad de escapar.

 

• Retrasar la fecha de corte a partir de mediados de julio va a reducir las pérdidas de vida silvestre durante el período de nidificación y cría.

 

• Estrategia de siega: corte parcial de las áreas, dejando tiras sin cortar en los bordes.

 

• Frecuencia de siega: un mayor intervalo entre el primer y el segundo corte reduce la tasa de mortalidad, especialmente para las aves que anidan en el suelo.

 

• La tecnología de siega: las cosechadoras de barra de corte producen menos daño a los animales salvajes que las de corte rotatorio.

 

 


RECOMPENSAR A LOS AGRICULTORES POR LA PROTECCIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE

 

Por regla general, cosechar los pastizales siguiendo los principios comentados antes hace que su gestión sea más difícil y menos rentable. Para compensar esta pérdida de ingresos, algunos países europeos han introducido programas agro-ambientales desde hace más de 15 años. Bajo estos programas se remunera a los agricultores que de forma voluntaria siegan sus campos con menos frecuencia o en otro momento del año. Sin embargo, este enfoque se orienta a menudo algunas especies raras, en terrenos seleccionados y con financiación limitada, por lo que hasta ahora no ha tenido un impacto generalizado. En este contexto, se propugna una expansión significativa de los programas agro-ambientales para las áreas de pastizales en todos los países europeos. Sólo a través de la adecuada compensación a los agricultores por las pérdidas de ingresos se puede lograr un impacto más amplio la protección de los animales.


Continuará...


En próximas entregas de Corzo+ se completará esta guía del CIC en la parte referida a la coordinación entre cazadores y agricultores y las mejores técnicas de siega. Posteriormente nos referiremos a la situación específica de España.


*http://www.cic-wildlife.org/fileadmin/Commissions_WG/habitat_fallow_land/Mowing_guide_EN.pdf


Nota: los errores en la traducción corresponden solo a este coordinador de Corzo+. La traducción de las técnicas de siega es especialmente difícil para un no experto por lo que se agradecen las correcciones.

29
Mayo 2011
Publicado por: Federico

La animales de caza mayor tiene un excelente futuro en Andalucía

Las actividades humanas cambian rápidamente el ambiente. La agricultura modifica en poco tiempo el suelo, lo que afecta a las especies y a su distribución. Es de esperar que los ungulados salvajes aumenten cuando cesa el uso agrícola del terreno: el campo se abandona y se renaturaliza. Por el contrario, dónde la actividad humana se incrementa la distribución de los ungulados disminuye.


De ello se ocupa el trabajo titulado “Pasado, presente y futuro de los ungulados salvajes en relación con los cambios en los usos del suelo”*. El estudió se efectuó en Andalucía. Los autores escogen animales de caza, porque ya existían registros de abundancia en el pasado:corzo (Capreolus capreolus), cabra montés (Capra pyrenaica), ciervo (Cervus elaphus) y jabalí (Sus scrofa).


¿Qué pasó con ellos cuando, en los 60, disminuyó la diversidad del suelo? ¿Y qué pasará en el futuro, hacia 2.040? ¿Se adaptarán nuestro corzos a los futuros cambios del paisaje mediterráneo?


Los autores, de la Universidad de Malaga, estudiaron los animales cazados en los años 60 y 90 todos los municipios de Andalucía y los distribuyeron como abundantes o escasos.



Y estudiaron los usos del suelo con múltiples variables: cultivos de secano, regadío, pastos, tipo de montes...

Por ultimo, siguiendo determinados modelos, realizaron una proyección para conocer como será el suelo hacia 2.040 y como serán de abundantes estas especies.


Los resultados del estudio confirman la expansión de todas las especies de caza mayor en el pasado, probablemente por tener un medio más favorable debido al abandono de las áreas de cultivo y a la renaturalización del medio.


Los ungulados silvestres estaban más limitados en el pasado de lo que están en la actualidad. La actual expansión de los ungulados salvajes también ocurre en el resto de Europa, pero de forma desigual en función de las especies y de los países.

Los cambios en los usos del suelo parecen haber determinado la expansión de todas las especies estudiadas, pero no ha sido el único factor. En el caso del ciervo, la expansión ha sido un proceso acelerado por la intervención humana.

La expansión de estas especies en las últimas décadas en España también se relaciona con medidas de protección gubernamental, sobre todo dirigidas a regular la presión de la caza.


En el futuro la situación se mantendrá para casi todas las especies. Las áreas favorables continuarán siéndolo y algunas de las desfavorables dejarán de serlo. Aumentarán las áreas ocupadas. La excepción será la cabrá montés, que diminuirá debido a la competencia de otros ungulados y a los cambios en los usos del suelo.


De todas formas, es difícil predecir la influencia de la intervención humana, debida a los intereses de los cazadores en el futuro.


El aumento de la abundancia (sobreabundancia) podrá dar lugar también a problemas, tanto para los animales como para el medio.

 

 


¿Y el corzo?

Pues la mayor expansión se dará en los cérvidos y entre ellos el primero será el corzo. Esto ocurrirá tanto en los lugares donde las poblaciones provienen de los ejemplares liberados por el hombre como donde existen poblaciones nativas que recolonizarán otros territorios.

En el mapa adjunto se puede ver gráficamente esta expansión del corzo. El mapa superior muestra la situación actual y el inferior la futura. Las zonas más oscuras indican las más favorables para el corzo.





*Acevedo P, Farfán MA, Márquez AL, Delibes-Mateos M, Real R, Vargas JM. Past, present and future of wild ungulates in relation to changes in land use. Landscape Ecol (2011) 26:19–31.

 

Fotografía: Pablo Fernández-Salguero López.

18
Mayo 2011
Publicado por: Gerardo

Atención a la evolución del Mal de Lyme

La siguiente información ha sido recientemente publicada en la prensa y la transcribo tal cual porque creo que puede resultar de interés.

En España el Mal de Lyme existe y es transmitido por la picadura de la garraàta Ixodes ricinus, la más habitual en nuestros corzos. Los cazadores y guardas deben ser especialmente cuidadosos con la aparición de síntomas típicos de la enfermedad y acudir al médico si se aprecian. 

Fuente: Wikipedia

 

Fuente: http://lymebacteria.com

Lesión típica de un estado inicial de la Enfermedad de Lyme

Fuente: http://lymebacteria.com

La prueba molecular basada en la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) para el ADN de 'Borrelia burgdorferi' -- una bacteria de la clase 'Spirochaetes' que se transmite por picadura de una garrapata-- en el líquido sinovial puede confirmar el diagnóstico de la artritis de Lyme. Sin embargo, no es un indicador fiable de infecciones de la articulación en pacientes cuya artritis resiste a la terapia con antibióticos.

Así lo indica un estudio liderado por Allen Steere, director de Investigación Clínica en la Unidad de Reumatología del Massachusetts General Hospital y la Harvard Medical School, en Boston (Estados Unidos). Sus resultados se han publicado en 'Arthritis & Rheumatism', la revista del American College of Rheumatology (ACR).

La enfermedad de Lyme es causada por la bacteria 'Borrelia burgdorferi', que es transmitida a los humanos por la picadura de una garrapata conocida como la garrapata de los ciervos, un parásito que habita ciertas regiones boscosas de Estados Unidos.

El característico eritema migratorio que aparece en la piel, cuya apariencia recuerda a una ventana de ojo de buey, suele ser la primera señal de infección, junto con otros síntomas, como el dolor de cabeza, la fiebre y la fatiga. Si no recibe tratamiento, aproximadamente el 60 por ciento de los pacientes desarrollarán artritis de la enfermedad de Lyme, que suele afectar a las rodillas.

Los datos de supervivencia con los que cuentan los Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) señalan que hay más de 30.000 nuevos casos de enfermedad de Lyme cada verano en Estados Unidos. El 93 por ciento de los casos se registran en Connecticut, Delaware, Massachusetts, Maryland, Minnesota, New Jersey, New York, Pennsylvania, Rhode Island y Wisconsin.

Según Steere, "en la actualidad, el uso básico para la prueba del PCR en la enfermedad de Lyme es establecer si la infección continúa activa en pacientes con artritis persistente después de que el paciente fuera tratado con antibióticos". "El objetivo del estudio fue determinar la carga y viabilidad de la 'B. burgdorferi' en la piel y las articulaciones de los pacientes con Lyme", señala.

Para ello, estos investigadores emplearon técnicas de PCR para detectar el ADN de la bacteria de esta garrapata en muestras de piel de 90 pacientes diagnosticados de la enfermedad de Lyme y en muestras de tejido sinovial procedentes de 63 pacientes con artritis de Lyme, de los que 23 se mostraron sensibles a los antibióticos y 40 mostraron artritis resistente a los antibióticos. Además, los investigadores buscaron tanto el ADN bacteriano como el ARN en un subgrupo de estos pacientes.

En la mayoría de los pacientes, las lesiones de la piel del eritema migratorio --una manifestación temprana de esta enfermedad-- dieron como resultado cultivos positivos y resultados PRC para el agente de la enfermedad de Lyme. De forma similar, la mayoría de las muestras de líquido sinovial de pacientes con artritis de Lyme antes de recibir tratamiento --una manifestación tardía de la enfermedad-- produjo resultados positivos de PCR para el ADN de la 'B. burgdorferi'.

Los investigadores trataron a pacientes con artritis de Lyme utilizando antibióticos orales entre uno y dos meses. A aquellos pacientes en quienes la artritis no se resolvió, se les administraron IV antibióticos durante un mes más. Si presentaban artritis persistente a pesar de haber recibido antibióticos durante tres meses, los pacientes recibían fármacos anti-inflamatorios no esteroidales (AINES) y fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARDs).

Cerca del 30 por ciento de los pacientes con artritis persistente, a pesar de seguir un régimen con antibióticos durante tres meses, presentaban todavía resultados positivos de PCR durante entre cuatro y nueve meses después de comenzar a tomar antibióticos.

Sin embargo, los resultados positivos de PCR en el periodo posterior a la toma de antibióticos no se correlacionaba con la recaída o duración de la artritis. Además, las muestras de tejido sinovial obtenidas de los pacientes que experimentaron sinovectomías por artritis persistente más de un año después de la primera vez que recibieron antibióticos, en todos los casos, obtuvieron resultados negativos en el cultivo y el PCR.

Los investigadores también detectaron 'B. burgdorferi' en el ARNm, un marcador de la viabilidad bacteriana, en ocho de 10 muestras de piel con eritemas migratorios, incluidas aquellas tratadas previamente con antibióticos.

Así, los autores demostraron que la bacteria en las muestras de eritema migratorio eran activas y viables, mientras que aquellas presentes en el líquido sinovial estaban casi muertas o muertas en todo momento durante la prueba.

"Nuestros resultados confirman que la detección de la bacteria que causa la enfermedad de Lyme en líquido sinovial no es un test fiable de la infección de articulaciones", concluye Steere.

El investigador recomienda tratar a los pacientes con artritis de Lyme con los antibióticos orales apropiados y, si es necesario, IV antibióticos entre dos y tres meses. "Sin embargo, los pacientes con artritis persistente pese al tratamiento con antibióticos durante este tiempo, necesitan recibir DMARD", añade.

Fuente: Europa press

 

14
Mayo 2011
Publicado por: Federico

Hijos de varios padres: la paternidad múltiple en el corzo

Como comprobamos con frecuencia, los corzos machos defienden su territorio con gran ahínco. Y gran parte del año macho y hembra van acompañados. Pero eso no quiere decir que sean monógamos. Parece que algún momento el macho o la hembra tienen sus aventuras.
 
En el trabajo sueco titulado “La paternidad múltiple es infrecuente en el corzo territorial” los autores estudiaron 88 camadas de corcinos mediante el análisis de microsatélites. Querían conocer si los corcinos eran todos hijos de un solo padre o de varios. En los análisis de paternidad, se encontró que 13,5% de las camadas fueron engendradas por más de un macho. Se confirma en este estudio la paternidad múltiple en un ungulado territorial como el corzo.
 
 corza con tres corcinos
 
¿Y puede este hecho tener alguna finalidad? Los autores creen que es un mecanismo para evitar la endogamia. Los autores observan que las crías que están más próximas genéticamente a sus padres tienen una mayor mortalidad que las más alejadas. Parece que las corzas disminuyen la consanguinidad al aparearse y ser fecundadas por más de un macho. Además, las camadas resultado de una paternidad múltiple también sobreviven más a su primer verano que las de paternidad única.
 
Por tanto, la paternidad múltiple, aunque no muy frecuente, es un hecho en el corzo. Además, para las camadas de corcinos parece conveniente tener más de un padre, o dicho de otra manera, tener medio hermanos es preferible a tener hermanos completos.

Vanpé C, Kjellander P, Gaillard JM et al. Multiple paternity occurs with low frequency in the territorial roe deer, Capreolus capreolus. Biological Journal of the Linnean Society 2009;97(1): 128–139.
8
Mayo 2011
Publicado por: Gerardo

Morros arrugados

Cráneos deformados.

Revisión de algunas alteraciones de la porción anterior del cráneo en los corzos.

Periódicamente se nos dirigen preguntas sobre el eventual origen de algunas malformaciones de la porción anterior del cráneo de los corzos. Con frecuencia los cazadores observan extrañados que el corzo recién abatido, y sin que hayan detectado previamente ninguna otra alteración, presenta la particularidad de tener desviado el rostro de una forma un tanto grotesca. Después de la habitual limpieza del cráneo se comprueba que los huesos nasales, el vomer y el paladar se encuentran curvados, de una forma más o menos severa, sin que haya signo de una fractura o golpe que explique el caso.

 

Fotografía cortesía  de Fernando Redondo-Berdugo

Como digo este hallazgo se nos reporta de forma periódica y podemos afirmar que es algo relativamente frecuente, al menos en algunas poblaciones de corzo. Pero si analizamos más concienzudamente los casos veremos que nos encontramos ante dos alteraciones diferentes.

La más frecuente es la denominada Campilognatia (del griego Campylos: curvado y nagtia: rostro) que describe la desviación de la parte anterior del cráneo, dando una imagen claramente curvada del mismo. Esta anomalía recibe también el nombre de Escoliosis facial. La descripción de este tipo de anomalía es abundante en la literatura y así Crealock, em su libro Deerstalking, editado en 1890, lo describe perfectamente. Más trade, J.G. Millais en British Deer and their Horns, en ele año 1897, lo describe y señala que las desviaciones suelen ser hacia la derecha.

En 1992, Lea MacNally, en la revista Deer, escribe Bend-nose Phenomenon, citando distintos casos de corzos con esta anomalía (dos en Inglaterra y uno en Francia), que es posteriormente completado por A.J. Hettier en unas cartas al director de la misma revista.

En 1993, Richard Prior, de nuevo en la revista Deer, señala un nuevo caso y lo atribuye a algún tipo de lesión física en el momento inmediato al nacimiento. Campbell (1995) reportó también casos en la misma revista.

En el año 1999 Bruce Bandwell, dedica su segundo capítulo a las anormalidades de los cérvidos, en la revista Deer a la campilognatia desde su perspectiva de especialista en la cría de cérvidos en Nueva Zelanda, donde por lo visto es muy frecuente el hallazgo de este tipo de alteraciones en ciervo rojo, sika, samber, pero no en gamo. Describe que es habitual en los corzos europeos pero no facilita más datos al respecto de esta especie.

En este capítulo dedica cierta atención al hecho de que las desviaciones en el hemisferio sur suelan ser hacia el lado izquierdo y en el hemisferio norte al derecho, y atribuye su causa a la fuerza de Coriolis. Por otra parte Bandwell cree que hay una base genética ya que cita casos de madres e hijos que presentan igual cuadro. Este hecho ya había sido descrito por Suttie (1993) en un par de artículos.

 

Gráfico de Flueck y col. Ver bibliografía.

Recientemente se ha publicado un artículo que arroja más luz sobre el caso y que descarta que la campilognatia tenga una base genética, pero sin desvelar cuál puede ser su origen. Se trata del artículo "Red deer introduced to Patagonia. Campylohathia or bend-nose disease" de Tener T. Flueck y col. Dado que el stock inicial que se introdujo en Patagonia es perfectamente conocido y su llegada es relativamente reciente es posible valorar si se trata o no de un problema de base genética. Se analizaron 776 ejemplares, de los solamente 7 presentaron el caso (2 hembras y 5 machos). Dado que la introducción inicial fue a partir de 20 ejemplares una tasa inferior al 1% descarta que la causa sea heredable.

Destacan que la etiología es desconocida y que puede tener múltiples orígenes. En todo caso, vistas las edades de los animales y el estado corporal de los mismos, lo que sí podemos descartar es que esta anomalía resulte letal o reduzca la vitalidad de quienes la padezcan. Confirman la tendencia descrita por Bandwell a que las desviaciones varían en frecuencia entre los dos hemisferios, siendo más común la desviación a derecha en el norte y a la izquierda en el sur, lo que avala la hipótesis de un posible origen embrionario y la influencia de la fuerza de Coriolis.

El otro caso que en ocasiones se encuentra alterando la porción anterior del cráneo de los cérvidos el la Braquignatia (Braqui: corto). Consiste en una reducción importante del desarrollo y longitud de todos o parte de los huesos del maxilar superior que da a los animales un inusual aspecto chato. Esta anomalía ha sido descrita en el corzo y en el gamo y de igual manera se desconoce su etiología.

 

Fotografía cortesía de Benigno Vázquez

Bibliografía

- Banwell DB (1999) Campylognathie. Twisted or bent-nosed deer. Deer 11, 70-73.
- Braunschweig, A. (1980) Brachygnathie (Kurzkiefrigkeit) bei einem Rehbock Zeitschrift für Jagdwissenschaft Volume 26, Number 1, 45-47, DOI: 10.1007/BF02242510
- Campbell J (1995) Bent-nose deer. Deer 9, 353.
- Chapman, N.G. (2009) Brachygnathia in fallow deer (Dama dama). J. Zoology. Vol. 227, Issue 2, pages 323-326
- Flueck WT, Smith-Flueck JM (2011) Red deer introduced to Patagonia: Campyloganthia or Bend-nose disease. Animal Production Science 51(4).
- MacNally L (1989) Crooked-nose deer. Deer 7, 471-472.
- MacNally L (1992a) Bent-nosed phenomenon. Deer 8, 558.
- MacNally L (1992b) Bent-nosed roebuck. Deer 8, 538.
- Prior R (1993) Comment. Deer 8, 684.
- Suttie JM, McMahon CD (1993) Bent-nosed red deer in New Zealand. Deer 9, 42.
- Suttie JM, Pearce JT (1994) Translocation of bent-nosed red deer from the southern to the northern hemisphere. Deer 9, 297.

7
Mayo 2011
Publicado por: Federico

Reseñas de la bibliografía científica sobre el corzo en 2.009

En un nuevo apartado que podéis ver a la derecha de la página, debajo de los enlaces, se muestran unas reseñas sobre algunos de los numerosos artículos científicos que sobre el corzo se publicaron durante 2.009. Están recopilados de los mensajes al foro de la web de la ACE, antes de que se pusiera en marcha Corzo+ y los hemos recuperado para completar la información científica que vamos acumulando en este blog.
 
Los temas tratados son: el peso de las crías según la densidad de los corzos, la hepatitis E en los corzos, la vulnerabilidad a la predación por los zorros, la carga de parásitos, el corzo como presa del lobo en España y el estudio de un caso de hermafroditismo verdadero.
 
Para su elaboración fueron de gran ayuda las colaboraciones en el foro de la ACE por parte  de Gerardo Pajares y Daniel Serrano.

26
Abril 2011
Publicado por: Federico

Hace años repoblábamos Europa con corzos españoles

Los avatares prehistóricos del corzo son apasionantes. Actualmente el corzo habita en la mayor parte de Europa, pero no siempre ha sido así.

 

distribución actual del corzo  

Distribución actual del corzo

 

El corzo europeo, Capreolus capreolus, forma parte de la fauna típica del Holoceno (los últimos 12.000 años). Pero el Capreolus ya estaba presente en Europa al menos 600.000 años antes, durante los largos periodos glaciares e interglaciares. Se han encontrado miles de fósiles de esta época, siendo unos de los mamíferos más habituales en los yacimientos. 


R. S. Sommer et al* han recogido todos los datos genéticos y paleontológicos existentes para conocer mejor la historia de este ungulado durante el Cuaternario.


Los autores confirman que durante los últimos periodos interglaciares los corzos alcanzaban Europa central. En contraste, durante el último máximo glacial (hace unos 20.000 años) los corzos quedaron confinado durante largo tiempo en las penínsulas mediterráneas. También el sur de Francia y los Cárpatos fueron colonizados y recolonizados. 

 

ultimo glaciar Distribución durante el último máximo glaciar


Pero los corzos no llegaban más al norte, al contrario que los ciervos que alcanzaban las Islas Británicas y el norte de los Alpes. Hay que tener en cuenta que en esa época los hielos del Manto Finoscandinavo cubría el Norte de Europa, incluyendo las Islas Británicas, Mar del Norte, Mar Báltico, Alemania, Polonia y Rusia.


Posteriormente, hace unos 12.000 años, las condiciones climáticas y ambientales comenzaron a mejorar, incluso de forma abrupta. La distribución de la especie se extendió hacia el norte, apareciendo el corzo al norte de los Alpes y alcanzando Alemania central. Poco después, habitaba ya en Gran Bretaña. En los años posteriores (hace unos 6.000 años), el corzo de extendió por toda Alemania, Dinamarca y Escandinavia. A Finlandia llegaría al final del Holoceno.

 

holoceno temprano Hace unos 12.000 años

 

Por otro lado, existen tres grandes grupos de corzo europeo: el grupo oeste, el este y el central-norte. El primero ha estado confinado durante mucho tiempo en la Península Ibérica, y el segundo en las otras penínsulas mediterráneas. El origen del grupo central-norte es menos claro: Iberia otra vez, los Balcanes o algún otro refugio del este de Europa son los candidatos potenciales.


Lo que sí está claro es que los refugios de la Península Ibérica y de Italia estaban bien diferenciados. Como resultado, tenemos hoy en día dos corzos genéticamente diferentes, en ocasiones reconocidos taxonómicamente como C. c. garganta en el sur de España y C. c. italicus en Italia.


Por tanto, la mayor parte de los corzos europeos, que es casi como decir mundiales, provienen de los ejemplares que quedaron relegados en el sur de Europa, fundamentalmente en España.


*Sommer RS, Fahlke JM, Schmölckes U et al. Quaternary history of the European roe deer Capreolus capreolus. Mammal Rev 2009; 39 (1): 1–16.

9
Abril 2011
Publicado por: Federico

La salud de los corzos gallegos

Recientemente aparecía en el foro (http://www.corzo.info/v_portal/forum/mensajever.asp?fo=15&te=12&men=74595) una noticia sobre la buena salud de la fauna gallega: “El control sanitario de la fauna salvaje sitúa a corzos y ciervos como los animales más sanos”.

Los controles para tuberculosis, brucelosis, Lengua Azul, Paratuberculosis, Aujeszky e IBR sobre corzos y ciervos han dado resultados negativos. En palabras del responsable de la Administración corzos y ciervos «son os animales máis sanos». No ocurre lo mismo con el jabalí, reservorio de tuberculosis.

Pues bien, en una recientísima publicación científica (1) se confirma la buena salud de los corzos gallegos en lo relativo a otras dos infecciones, esta vez por los protozoos  Cryptosporidium y Giardia.

Los autores, del Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo estudiaron las muestras fecales de 224 corzos y 381 jabalíes abatidos en Galicia durante la temporada 2.008-2.009.

En los corzos, la prevalencia de cryptosporidiosis y giardiasis fue del 1,3% y 5,3%, respectivamente. La infección por Giardia fue más fecuente en hembras juveniles  que en las adultas, pero no existieron otras diferencias en cuanto a edad y sexo.

En cuanto a los jabalíes, la prevalencia de cryptosporidiosis y giardiasis fue del 7,6% y 1,3%, respectivamente.

Estos resultados se pueden comparar con otro estudio similar realizado en Polonia (2), en que encontraron una prevalencia de cryptosporidiosis y giardiasis en corzos del 9,1% y 4,5%. La especie con mayor prevalencia de cryptosporidiosis fue el lobo (36%) y de giardiasis el castor (7,5%).

Según los autores gallegos, el trabajo comentado es el primer gran estudio de Cryptosporidium y Giardia realizado en corzos y jabalíes en España y los resultados demuestran una prevalencia baja pero generalizada en estos animales.


  1. Prevalence of Cryptosporidium and Giardia in roe deer (Capreolus capreolus) and wild boars (Sus scrofa) in Galicia (NW, Spain). Castro-Hermida JA, García-Presedo I, González-Warleta M, Mezo M. Vet Parasitol. 2011 Mar 4. [Epub ahead of print]
  2. Paziewska A, Bednarska M, Niewegłowski H, Karbowiak G, Bajer A. Distribution of Cryptosporidium and Giardia spp. in selected species of protected and game mammals from North-Eastern Poland. Ann Agric Environ Med. 2007 Dec;14(2):265-70.

  Disponible en: http://www.aaem.pl/pdf/14265.pdf

 

Para saber más sobre la giardiasis: 

http://es.wikipedia.org/wiki/Giardia_lamblia yhttp://familydoctor.org/online/famdoces/home/common/digestive/disorders/078.printerview.html 

 

 

Para saber más sobre la cryptosporidiosis:http://es.wikipedia.org/wiki/Cryptosporidium 


 


 

 

3
Abril 2011
Publicado por: Federico

Los corzos hacen crecer a los linces

Pocas veces nos fijamos en la importancia del corzo como presa, no para nosotros sino para otros animales. Si no fuera por el corzo no se que sería de algunos predadores.


El tamaño corporal de los animales varía temporal y espacialmente, en relación con numerosos factores: clima, disponibilidad de alimentos y otros. En los mamíferos, el tamaño corporal se va a determinar durante el periodo de crecimiento. Por ejemplo, en el corzo se ha relacionado negativamente con la densidad, a más densidad menor tamaño1. Lo mismo ocurre con el lince2


La disponibilidad de alimentos se relaciona a menudo con el clima. En Noruega, las variaciones climáticas están influidas por la Oscilación del Atlántico Norte (NAO)3. Sin entrar en detalles, una NAO positiva conduce a un verano fresco y húmedo y un invierno moderadamente húmedo. Al contrario, cuando la NAO es negativa los inviernos son fríos. En estos años fríos la capa de nieve aumenta. La velocidad de huida del corzo disminuye, lo que facilita el éxito del lince en su caza. 


Por otro lado, la NAO afecta al momento de reproducción de los animales, su abundancia, su distribución, el momento de migración de las aves...


Yoram Yom-Tov, Tor Kvam y Øystein Wiig4 acaban de publicar un estudio, realizado en Noruega, en el que examinan los efectos en el tamaño del lince eurasiático (Linx linxde varios factores ambientales: disponibilidad de las presas (corzo y reno semidoméstico), NAO y latitud.

 

 

Zona del estudio: en gris, área de distribución del reno

 

Los autores estudiaron 374 cráneos de lince recogidos por cazadores o muertos en accidente. Conocían el lugar de captura, el año de nacimiento, el sexo y la edad. También dispusieron de los datos de la masa corporal de 348 linces. Los autores utilizaron diversos parámetros para relacionar los cráneos con la edad de los linces y su tamaño corporal. También calcularon las densidades de corzo y del reno en las zonas en las que habían vivido los linces.

 

 


Encontraron que:

1. El tamaño corporal del lince estaba influido principalmente por la edad y el sexo.

2. El tamaño corporal de las hembras estaba afectado positivamente por la disponibilidad de su presa principal, el corzo y por la latitud. No tenía relación con la densidad del reno.

3. El tamaño de las hembras estaba afectado negativamente por la NAO.

4. El tamaño de los machos no estaba influido por ninguno de los factores ambientales estudiados.


Por tanto, el tamaño de las hembras de lince está muy influido por factores ambientales. La cantidad y calidad de la comida durante el primer año de desarrollo van a condicionar el tamaño corporal. En el caso del lince, la densidad de corzos es el factor fundamental.

 

En este estudio nada de lo anterior se cumple en los machos. La explicación que dan los autores es que las hembras son más sensibles a los cambios en la disponibilidad de corzos y en el clima, ya que deben obtener la comida para ellas y para sus cachorros. Otra explicación sería que las hembras de lince, de menor tamaño que los machos, tiene más dificultades que estos para cazar corzos. 

 

El efecto de la NAO en el tamaño de las hembras es indirecto: en los inviernos fríos, al aumentar el espesor de la capa de nieve, los corzos tienen menos posibilidades de huida. El efecto de la latitud sería similar.

 

Y apunto yo, ¿hay algún estudio similar en España con nuestros predadores, zorros o lobos?

 

 



1. Pettorelli N, Gaillard JM, Van Laer G et al. Density at birth and habitat quality affects adult body mass in roe deer. Proceedings of the Royal Society of London 2002;269:747–753.


2. Yom-Tov Y, Yom-Tov S, MacDonald D et al. Population cycles and changes in body size of the lynx in Alaska. Oecologia 2007;152: 239–244.


3. http://es.wikipedia.org/wiki/Oscilación_del_Atlántico_Norte

 

 4. Yom-Tov Y, Kvam T, Wiig Ø. Lynx Body Size in Norway is Related to its Main Prey (Roe Deer) Density, Climate, and Latitude. AMBIO 2011;40:43–51

 

 

Fotografía del lince euroasiático: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Lynx_lynx2.jpg 


 

***

 En la introducción del artículo comentado anteriormente se leen otras cosas interesantes. Cuando en ocasiones nos alarmamos por la disminución o el aumento de las poblaciones de corzo de forma aparentemente irreversible en tal o cual sitio, podemos perder la perspectiva histórica:


En Noruega se comprobó el siglo pasado que la expansión del corzo traía consigo el aumento de las poblaciones de lince. El corzo estaba ampliamente distribuido en Escandinavia en la edad media pero se produjo una significativa disminución, ya a partir del siglo XV, probablemente debido a la caza excesiva, a la competencia con el ganado doméstico y al enfriamiento del clima producido principalmente en el siglo XVIII. La expansión del corzo comenzó a partir de 1950, permitiéndose su caza. A partir de 1940 también se permitió la caza del lince.”

21
Marzo 2011
Publicado por: Federico

Los jóvenes exploran los alrededores antes de irse de casa.

Muchos animales y entre ellos el corzo, se dispersan desde su área de nacimiento y se asientan en otras zonas. Sin embargo, la dispersión tiene un coste; en algunas especies la mortalidad es mayor durante la fase de dispersión. Hay una mayor exposición a los predadores, un mayor gasto de energía y más accidentes debidos a un terreno poco conocido. En el corzo tenemos el ejemplo de los frecuentes accidentes de tráfico que ocurren en esta fase. Podemos esperar que los animales muestren un comportamiento que incremente los beneficio y disminuya los costes de la dispersión. 
 
Una estrategia puede ser la obtención de información previa al asentamiento en una nueva área familiar. Esta información puede proporcionar señales para decidir si la dispersión en ese momento y lugar va a ser beneficiosa. En algunos animales se ha demostrado que lo jóvenes exploran primero los alrededores, antes de la dispersión definitiva.

La dispersión de los jóvenes corzos tiene tres fases; la decisión de abandonar el área de nacimiento, la fase de búsqueda y la de asentamiento una nueva área familiar como adulto. La segunda fase, el periodo en el que el joven corzo se mueve por los alrededores de su área de nacimiento y explora los alrededores ha sido poco estudiada.
 
 
Van Moorter y sus colaboradores* en un artículo publicado en Ethology Ecology & Evolution han intentado demostrar que los jóvenes corzos, tanto machos como hembras, muestran un comportamiento exploratorio antes de dispersarse. 

El estudio fue realizado en dos zonas de Francia con diferente clima y vegetación. Capturaron a los corzos y les colocaron un collar transmisor, liberándoles de nuevo en el mismo lugar. Atraparon 44 corzos, 15 jóvenes y 29 adultos. Analizaron varias variables como el área explorada, la distancia desde el centro del área familiar, la velocidad de exploración y otras.
 
 
 
Encontraron una diferencia marcada entre el tamaño del espacio usado por los jóvenes y los adultos, mucho mayor en los primeros. Y está diferencia no dependía de la mayor o menor calidad del hábitat. Se detectaba tanto en machos como en hembras. Parece lógico, ya que no existen diferencias entre sexos en cuanto a los rangos de dispersión, tampoco las hay en las exploraciones previas. 
 
Podemos pensar que realmente los jóvenes no exploran por su cuenta, sino que son expulsados de los territorios por los machos adultos, ya territoriales en primavera. Los autores opinan que las principales agresiones las soportan otros machos adultos y no los jóvenes. La agresividad de los machos adultos no explicaría por tanto la mayor movilidad de los jóvenes.
 
Los autores concluyen que los jóvenes corzos y corzas realmente exploran las proximidades de su “hogar”, para poderse establecer más adelante con garantías en otro lugar. Y esta exploración no tiene que ver con la agresividad de los adultos ni con la calidad del hábitat.


*Van Moorter B, Gaillard JM, Hewison AJM et al. Evidence for exploration behaviour in young roe deer (Capreolus capreolus) prior to dispersal. Ethology Ecology & Evolution 2008;20: 1-15

13
Marzo 2011
Publicado por: Federico

Cazando en la ciudad

Hace pocas semanas saltó a la prensa la polémica sobre la caza para controlar las poblaciones de jabalíes en Cataluña. El departamento de Medi Natural de la Generalitat autorizó de forma excepcional la caza de jabalíes con arco en el Parc Natural de Collserola, donde estaba prohibido el uso de armas de fuego. Poco después diversas asociaciones se rasgaron las vestiduras por utilizar la caza y en concreto la caza con arco para disminuir el número de jabalíes. La Administración se echó para atrás y se retiró la autorización.
 
En otros países la caza es reconocida como la forma fundamental para controlar las poblaciones de cérvidos. En Connecticut (EE.UU.) manejan así las poblaciones de ciervo de cola blanca (Odocoileus virginianus), tan parecido en algunos aspectos a nuestro corzo. En las zonas urbanas y suburbanas consideran la caza con arco como la más apropiada, ya que existe problemas para que los cazadores con arma de fuego puedan actuar allí, debido a las restricciones legales y los problemas de seguridad.
 
 
 
Y allí no solo cazan sino que además sus universidades y centros oficiales se preocupan de los resultados. En un trabajo realizado por el Departamento de Protección del Medio y por la Universidad de Connecticut, los autores estudiaron si se aumentaban las capturas de ciervos con arco cuando se les cazaba en cebaderos.
 
El estudio se llevó a cabo en la ciudad de Greenwich, que tiene una densidad de población de 461 habitantes/km2 (aproximadamente una tercera parte que el área metropolitana de Barcelona). Allí tiene bien estudiada la población de ciervos: 2.566 en uno de los años del estudio (20,7/km2). También los ciervos que se cazan: 421 al año de media (3,4/km2). 
 
 
Los autores contactaron con todos los arqueros que habían cazado un “cola blanca” en 2.002 (cuando estaba prohibido el cebado) y les hicieron una serie de preguntas: número de capturas, días de caza...En 2.004, cuando se había legalizado el cebado de los ciervos, se contactó de nuevo con el grupo de cazadores arqueros.
El 71% de los cazadores respondieron a la encuesta.
 
Los resultados más significativos fueron los siguientes:
El 83% de los cazadores que usaron cebo y el 58% de los que no lo usaron capturaron un ciervo. 
Los que lo usaron cazaron de media 4,2 ciervos y los que no 0,8. 
Aproximadamente el 80% de las capturas se consiguieron cebando a los ciervos.
Curiosamente los cazadores que cebaron cazaron proporcionalmente mas ciervos sin cuerna; parece ser que los ciervos con cuerna tienen un patrón de alimentación más irregular ciando se les ceba.
 
Independientemente de estos resultados, lo que más me ha llamado la atención es la naturalidad con la que se utiliza la caza cuando las densidades de una especie son altas, en este caso con arco al tratarse de una zona urbana y suburbana, dónde hay evidentes dificultades para emplear rifles. No se si algo parecido se podría hacer en España, en similares lugares y circunstancias, con el corzo y el jabalí.

Kilpatrick HJ,  LaBonte AM, Barclay JS. Use of Bait to Increase Archery Deer Harvest in an Urban–Suburban Landscape. Journal of Wildlife Management. Volume 74, Issue 4 (May 2010): 714–718.

Fotografía tomada de http://www.ct.gov/dep/cwp/view.asp?a=2700&q=452550&depNav_GID=1633

9
Marzo 2011
Publicado por: Gerardo

Ungulados silvestres de España

 

Libro editado por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) dedicado a la recopilación de una parte interesante del conocimiento de nuestros ungulados silvestres. Tiene una perspectiva marcadamente técnica y veterinaria, orientada hacia el manejo artificial de la reproducción de estos animales. Son 302 páginas que pueden descargarse en un archivo pdf de baja resolución (los gráficos no se ven bien).

Son interesantes los capítulos dedicados al manejo, sedación e inmovilización de los animales y los dedicados a la fisiología de la reproducción. Especialmente bueno lo dedicado al ciervo y rebeco. El capítulo dedicado al corzo tiene menor interés, en parte porque es una especie poco adecuada para este tipo de trabajos. Su capítulo está escrito fundamentalmente por alemanes, a diferencia del resto que está escrito en España, y a mi juicio la bibliografía manejada es algo anticuada. En todo caso es un manual a tener presente por cualquier profesional de la gestión de la vida silvestre.

 El libro ha sido coordinado por Julián Santiago y Antonio López.

DESCARGAR

 

 

3
Marzo 2011
Publicado por: Gerardo

Fotografía y censo

 

El fototrampeo está cada vez más extendido, bien con fines lúdicos, bien con objetivos más técnicos o científicos. Consiste en la utilización de cámaras fotográficas que se activan de forma automática, bien por sensores de movimiento, bien por calor o sencillamente a intervalos regulares.

 

 

Su uso inicial fue la detección de la presencia de personas o animales en lugares concretos. Después la imaginación de los usuarios ha permitido múltiples aplicaciones.

 

Una de estas es la de estimar el tamaño y estructura de las poblaciones de cérvidos. Desde siempre, cuando hablamos de gestión y de planes de caza, el talón de Aquiles de un aprovechamiento racional y bien planteado ha sido saber cuántos ejemplares hay en la población y, de entre ellos, cuántos son machos, hembras y crías. Otra cuestión que no es baladí es estimar la edad o en su defecto cuántos son posibles trofeos, o en otras palabras, qué estructura de sexos y edades tiene la población en concreto.

 

Autor: Josetxo Rico "Popeye"

 

No voy ahora a desgranar los artificios matemáticos de las distintas técnicas de censo, pero baste decir que la madre de todos los métodos de estima es el llamado Captura-Marcaje- Recaptura (CMR). Este método asume que si capturamos una parte estimable de la población, la marcamos y realizamos recapturas podemos conocer el tamaño de una población de tamaño desconocido previamente a partir del porcentaje de ejemplares recapturados sobre el de individuos previamente marcados, asumiendo que no hay entrada ni salida de ejemplares en la población durante la fase de estimación de la abundancia.

 

El método CMR es sin duda la referencia para cualquier otro método en el que no sea posible el conteo de la totalidad de los ejemplares. Sobre el método base se han hecho multitud de adaptaciones, algunas más afortunadas que otras. Algunas, las más fiables, se basan en el uso de anillas y marcas artificialmente colocadas en los animales (anillamiento de aves por ejemplo) y otras en el reconocimiento de marcas y cicatrices (seguimiento de cetáceos o de elefantes) que todos hemos visto en las series de naturaleza de TVE 2.

 

Pues bien, la aparición en el mercado de las Trailcam o cámaras de foto/video vigilancia han permitido desarrollar una metodología de estimación de la abundancia de cérvidos que queremos compartir.

 

 

Así las doctorasVicki Jackson y la Lonnie Hansen De la Universidad Central  de Missouri y del departamento de Conservación de la Naturaleza de Missouri desarrollaron el trabajo “Use of Trail Cameras to Determine Regional Deer Population Characteristics” financiado parcialmente por la QDMA. En el desarrollo del mismo se logró sacar adelante la interesante tesis doctoral de Johnathan Slade cuya referencia se puede leer en la bibliografía final.

 

Igualmente ha habido a lo largo de la última década un importante interés por distintas universidades americanas por comprobar la utilidad de estas cámaras, más orientadas al ocio que a la ciencia, existiendo cierto consenso sobre su interés a la hora de conocer la estructura de una población de cérvidos.

 

En general las condiciones sería el usar al menos 1 cámaras por cada 100 acres, o que es lo mismo, 1 cámara por cada 40 hectáreas, durante un periodo de 14 días consecutivos. Ello, en el caso de ciervo de cola blanca, permite fotografiar aproximadamente al 90% de los ejemplares. La dificultad radica en identificar adecuadamente a cada uno de los animales y colocarlos en su clase de edad. La habilidad para identificar la edad de los animales es uno de los inconvenientes de este sistema

 

Sin embargo relativamente fácil determinar la relación de sexos y el porcentaje de crías sobre adultos. Con ello conseguimos una información valiosa, que a lo largo de los años permite conocer la tendencia de la población.

 

Claro está que para hacer este trabajo de una forma más eficaz es necesario contar con un número elevado de cámaras pero de no ser así podemos hacerlas rotar de forma aleatoria por todo el acotado durante periodos de 2 semanas.

 

Se trata por lo tanto no de colocarlas en cebaderos o comederos ad hoc, sino de ubicarlas en los pasos naturales o zonas de movimiento de los animales, en los que no sea previsible el conflicto territorial que empañaría la interpretación de los resultados.

 

Igualmente es previsible que la mayor significación se logre en el final del invierno, momento en el que la movilidad y detectabilidad de nuestros corzos es máxima, previo a la dispersión primaveral.

 

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Slade, Johnathan. 2009. Utility of trail camera users to assess deer population sex and age structure. MS Thesis. University of Central Missouri, Warrensburg.

 

http://wildlife.tamu.edu/files/2010/05/remote_sensing_cameras.pdf

 

Web de interés en español Fototrampeo.es

 

27
Febrero 2011
Publicado por: Gerardo

Cephenemyia stimulator: El gusano de las narices

Desde hace algunos años venimos detectando la presencia de un nuevo parásito que afecta a nuestros corzos. Se trata de la larva de un díptero, un insecto volador, de la familia de los tábanos, que en sus distintas fases larvarias ocupan la faringe y fosas nasales de nuestros corzos. Se trata de Cephenemyia stimulator.

 


Este parásito fue descrito por primera vez en España en corzos abatidos o hallados muertos en el concejo de Valdés. Dado que no había referencias anteriores se cree que fue introducido con corzos vivos que debieron ser traídos de alguna región al norte de los Pirineos. Así lo recogimos en la nota publicada en el Boletín de la Asociación del Corzo Español nº 11.

 

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Primera cita en España de Cephenemyia stimulator en corzos.


Desde hace aproximadamente 5 años se viene detectando en los corzos del Noroccidente asturiano la presencia del parásito Cephenemya stimulator . En concreto se observa la presencia de sus larvas que ocupan la cavidad nasal y faríngea de una elevada proporción de animales.


Este parásito es la larva de una especie de tábano que en su ciclo biológico es parásito obligado y específico del corzo. De acuerdo con la bibliografía este díptero está ampliamente distribuido por distintos países del centro de Europa pero no había hasta el presente evidencias o citas del mismo en España.


La identificación ha corrido a cargo del Dr. Javier Lucientes Curdi, especialista en artrópodos y profesor titular del Departamento de Patología Animal de la Universidad de Zaragoza.


Dado que el parásito no había sido descrito previamente en España cabe pensar que su presencia se debe a la introducción irregular de corzos procedentes de alguna zona endémica.


Distintos trabajos coinciden en atribuir una mayor patogenicidad del parásito en el caso de corcinos y de machos. En el caso de los primeros por una menor habilidad para evitar a las moscas adultas que van a poner sobre ellos las larvas L1 ya que parece que son más activas en praderas y ambientes abiertos, y en el caso de los machos porque como consecuencia de un mayor estrés social durante la época territorial su competencia inmunitaria parece ser algo peor.


En estos momentos existe una fuerte preocupación entre cazadores, guardas y técnicos asturianos por la evolución y efectos de este agente parasitario. Se hace más necesario que nunca un fuerte control sobre el movimiento de animales silvestres para impedir que casos como el presente se sigan produciendo.


Gerardo Pajares Bernaldo de Quirós

 

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A lo largo del pasado año fuimos recibiendo noticias de la extensión del parásito por el norte de la provincia de León y el centro de Lugo.


De igual modo hemos detectado que el parásito ocasiona una intensa debilidad en los animales jóvenes que les llega a acarrear la muerte.

 


Creemos que podemos ayudar a hacer un seguimiento de la evolución espacial de este parásito si vamos comunciando los hallazgos. Para ello podéis comunicarnos a la dirección ace@corzo.info los casos con indicación fecha, municipio y provincia del caso. Con ello podremos trazar un mapa con la evolución de la enfermedad.

 


Es importante saber que para identificar la presencia o no de las larvas debe cortarse la cabeza del corzo por la articulación occipital y retirar la mandíbula inferior, de modo que la farinqe que al descubierto.

 

 

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Bibliografía


Bueno-de la Fuente, M. L., Moreno, V., Peréz, J. M., Ruiz-Martinez, I. & Soriguer, R.C.1998. Oestrosis in red deer from Spain. Journal of Wildlife Diseases. 34: 820–824.


Cogley, T.P. 1987. Effects of Cephenemyia spp. (Diptera:Oestridae) on the nasopharynx of black-tailed deer (Odocoileus hemionus columbianus). Journal of Wildlife Diseases, 23(4): 596-605


Király, I., Egri, B. 2007. Epidemiological characteristics of cephenemyia stimulator (clark, 1815) larval infestation in european roe deer (capreolus capreolus) in Hungary .Acta Zoologica Academiae Scientiarum Hungaricae 53 (3): 271–279.

 


24
Febrero 2011
Publicado por: Gerardo

¡Cuidado con los martes!

Próximamente verá la luz el trabajo titulado "Assessing methods of mitigating wildlife–vehicle collisions by accident characterization and spatial analysis" escrito por un grupo de investigadores españoles de la Universidad Politécnica Superior de Santiago de Compostela del campus de Lugo.

 

Antes de nada felicitar al equipo por el trabajo y el tipo de análisis que es muy interesante y aclaratorio.

 

El trabajo se centra en el estudio de los accidentes de tráfico, en la provincia de Lugo, ocasionados por corzos, jabalíes y ciervos, si bien estos últimos sólo ocasionaron dos a lo largo del periodo de estudio y su interpretación resultó marginal y de poco interés en el marco del trabajo.

 

Analizaron distintas variables relacionadas con el tipo de carretera, la densidad de tráfico, la especie animal,  la época del año, la hora del siniestro y el día de la semana. Para el trabajo utilizaron un interesante análisis estadístico multivariante (Análisis de correspondencia múltiple) que permite una representación de la correlación en un eje de coordenadas.

 

El trabajo tiene por objeto evaluar la posibilidad de implementar medidas  que mitiguen los accidentes. Las conclusiones principales del mismo son:

 

-         La mayor parte de los accidentes ocasionados por el jabalí suceden al anochecer (91%)

-         Los accidentes con corzos se distribuyen de distinta manera. El 55% suceden durante la noche y el 45% durante el día, concentrándose en horas inmediatas al orto y el ocaso.

-         Los días en los que se producen más accidentes son los jueves, sábados y domingos (51% de jabalíes y 47% de los corzos).

-         El corzo causa más colisiones en el principio de la primavera y en el verano, en tanto que el jabalí las ocasiona en el otoño e invierno.

-         La mayoría de los accidentes suceden en las carreteras nacionales (61%) que representa solamente el 16% de la red viaria estudiada.

-         El 32% de los accidentes sucedieron con densidades de tráfico entre 5.000 y 10.000 vehículos/día.

 

El análisis multifactorial reveló una fuerte correlación entre las colisiones con jabalíes y los domingos de otoño e invierno, lo cual sugiere una relación entre siniestralidad y actividad cinegética de la especie.

 

En el caso del corzo se apreció sin embargo una estrecha correlación entre los accidentes y los martes de primavera y verano por la mañana, sin que pueda determinarse qué hace a los corzos moverse más los martes, descartándose que la caza tenga alguna influencia. Parece que los martes por la mañana los corzos están más activos. ¡Habrá que estar atentos!

 

Creo que la conclusión principal es que va a resultar complicado conseguir establecer medidas que mitiguen los accidentes de tráfico ocasionados por la fauna silvestre ya que las circunstancias varían en función de la naturaleza de la vía, la especie animal y la época del año.

 

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Diaz-Varela, E.R., et al. Assessing methods of mitigating wildlife–vehicle collisions by accident characterization and spatial analysis. Transport. Res. Part D (2011), doi:10.1016/j.trd.2011.01.002

15
Febrero 2011
Publicado por: Gerardo

El tamaño sí importa

Cierto es que casi siempre cuando se habla de las cosas del tamaño y del sexo se acaba concluyendo con aquello “en realidad el tamaño no importa…” no se sabe si como nota de disculpa, modo de evitar las odiosas comparaciones o la vida en la feliz ignorancia. Pero lo cierto es que la existencia de variaciones, en ocasiones sobresalientes, hacen pensar que en realidad sí… al menos en el caso del corzo.

 

 

Así lo han comprobado los investigadores Cécile Vanpé, Jean-Michel Gaillard, Petter Kjellander, Olof Liberg, Daniel Delorme, A.J. Mark Hewison que forman uno de los más prolíficos grupos de trabajo sobre comportamiento del corzo, en su trabajo titulado Assessing the intensity of sexual selection on male body mass and antler length in roe deer Capreolus capreolus: is bigger better in a weakly dimorphic species?

 

En otras especies más poligínicas está claro que el tamaño corporal y el de la cuerna es un elemento discriminante a la hora de la reproducción. Este grupo se planteó estudiar si en el caso del corzo, una especie poco dimórfica, de baja poliginia, y una estrecha variación en el tamaño corporal y de la cuerna, el tamaño era o no importante.

 

Pues bien, comprobaron que, si bien el efecto en el caso del corzo no es tan acusado como en otras especies, el tamaño corporal y la longitud de la cuerna tienen influencia en el éxito reproductor del ejemplar. Ello puede deberse a dos razones:

 

-         mejora la habilidad en los combates territoriales y en la dominancia de modo que los machos que defienden mejor el territorio tienen mejor acceso a la reproducción

-         resultan atractivos para las hembras ya que aportan una señal honesta de su calidad fenotípica (en un artículo previo este grupo halló que el tamaño de la cuerna está directamente relacionado con su salud).

 

Por todo ello la selección sexual ha conducido a que haya una marcada influencia de la masa corporal y del tamaño de la cuerna sobre el éxito reproductor de los machos por ser esta una cualidad seleccionada positivamente por las corzas.

 

 

Estas reflexiones sobre la importancia del tamaño tienen mucha enjundia ya que se producen en la práctica totalidad de los vertebrados, incluidos los seres humanos, si bien en nuestra especie no es precisamente por el tamaño de los cuernos. Quizás en otro momento podamos hablar de ello.

 

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Cécile Vanpé, Jean-Michel Gaillard, Petter Kjellander, Olof Liberg, Daniel Delorme, A.J. Mark Hewison .Oikos. Volume 119, Issue 9, pages 1484–1492, September 2010

 

 


11
Febrero 2011
Publicado por: Federico

Gestión de los corzos. Guía de buenas prácticas.

Hoy hablamos de la página web http://www.bestpracticeguides.org.uk/ecology_roe.aspx
 
 guías 1
 
Esta página presenta La Guía de buenas prácticas sobre la gestión de los cérvidos salvajes en Escocia. La página tiene un diseño magnífico y unas fotografías espectaculares. Está desarrollada por la Deer Commission for Scotland y Scottish NaturalHeritage. Está dedicada a todos los cérvidos escoceses: corzo, ciervo rojo, gamo, sika y otros cérvidos no autóctonos de Escocia.
 
La Deer Commission pretende con estas publicaciones salvaguardar la seguridad pública, garantizar la seguridad alimentaria y tener plenamente en cuenta el bienestar de los ciervos. Una buena gestión de los ciervos salvajes en Escocia conseguirá mantener el respeto y conocimiento de un público más amplio.
 
La página tiene como objetivo principal presentar una serie de guías de buena práctica en la gestión de los cérvidos escoces. Los autores refieren que las guías han sido desarrolladas por la Comisión de Cérvidos de Escocia para ofrecer la mejor información disponible sobre la gestión de ciervos salvajes en un formato de fácil acceso. Y lo consiguen. A hablar en concreto de las 74 guías dedicaremos otra entrada del blog, pero la página por sí misma tiene mucho interés. 
 
La web sigue el siguiente esquema: Ecología de los cérvidos, Salud y Bienestar, Gestión, Las armas de fuego, La caza, Preparación de la canal, Impactos, Cultivos y protección del hábitat, Personal y Recursos.
 
En cada uno de los apartados la información es exhaustiva y se acompaña de excelentes dibujos y fotografías. Por ejemplo, este es el índice del apartado dedicado a las armas de fuego: seguridad, mantenimiento y puesta a cero, rifles y municiones, puntería, posiciones de disparo, transporte y almacenamiento. En otros apartados la información llama la atención del lector español, más dado en general a la improvisación, como por ejemplo cuando dedica dos capítulos a la carga y transporte a caballo del ciervo abatido.
 
Algunos ejemplos de fotografías y dibujos:
En el apartado de ecología del corzo:
 
guía2 
 En el apartado del lugar del disparo:
Guía3
 guia4
 
 
En el apartado de Sanidad / enfermedades notificablesguia5 
Seguiremos hablando de esta página de referencia para el corzo y otros cérvidos y de las guías de la Deer Commission for Scotland.
 
2
Febrero 2011
Publicado por: Federico

Genes y corzos

 
 
La distribución de los genes de una población un espacio determinado nos pueden decir como es su organización social.
Por ejemplo, si los machos se dispersan de forma diferente que las hembras, las variaciones genéticas locales serán diferentes que si se dispersan de igual manera. Dicho en otra palabras, en un espacio concreto , en el primer caso los genes serán “parecidos” entre las hembras y habrá grandes diferencias entre los machos.
 
La mayoría de las especies de mamíferos se caracterizan por la poliginia (un macho se reproduce con varias hembras). Además, la dispersión natal está generalmente sesgada hacia los machos: son los machos los que abandonan el grupo familiar y colonizan nuevos territorios. Ambos hechos ocurren por ejemplo en el ciervo.
 
Sin embargo, el corzo, como casi siempre, es diferente: vive sólo o en pequeños grupos familiares, tiene un bajo nivel de poligínia y no existen diferencias en la dispersión natal entre ambos sexos. Se ha investigado para confirmar la hipótesis de si esta peculiar estructura social del corzo se ve reflejada en la estructura genética de sus poblaciones. 
 
Unos investigadores franceses* han muestreado 643 corzos de una población cerrada ubicado en Trois-Fontaines, un bosque de 1.360 hectáreas situado en el noreste de Francia. Registraron las coordenadas geográficas de la parcela de bosque donde se capturó a cada individuo. Además tomaron un pedazo de tejido de la piel del oído de cada animal para realizar análisis genéticos.
 
De los resultados obtenidos al analizar la estructura genética de esa población se deduce:
1.- Los adultos tienden a ubicarse espacialmente cerca de sus familiares.
2.- Ello ocurre por igual en machos y embras.
3.- Ambos datos son consistentes con la observación de que los corzos adultos son muy sedentarios y la dispersión es similar en ambos sexos.
 
Todo lo anterior es muy diferente de lo que ocurre en otros ungulados, como el ciervo rojo, que conserva una estructura genética local solo entre las hembras, por su elevada poliginia y la dispersión natal predominante en los machos.
El jabalí también conserva una estructura genética a pequeña escala sólo entre las hembras, pero por motivos diferentes: tiene un bajo nivel de poliginia (como los corzos) pero predominan los clanes matriarcales y la dispersión es preferentemente de los machos (como en los ciervos).foto Iñigo Oriol 1
Fotografía: Iñigo Oriol
 
*PLoS One. 2010 Dec 28;5(12):e14436.
No difference between the sexes in fine-scale spatial genetic structure of roe deer.
Bonnot N, Gaillard JM, Coulon A, Galan M, Cosson JF, Delorme D, Klein F, Hewison AJ.
Laboratoire Comportement et Ecologie de la Faune Sauvage, Institut National de la Recherche Agronomique, Castanet-Tolosan, France. nbonnot@toulouse.inra.fr

28
Enero 2011
Publicado por: Gerardo

Los cambios de abundancia

 

 ¿Cómo saber si los cambios que se producen en una población se deben a una caza excesiva o a otras causas? Esta es una pregunta que nos hacemos muchas veces, y en especial si el plan de caza está hecho a “ojímetro”.

Las oscilaciones en las poblaciones de corzo pueden obedecer a múltiples causas. Así por ejemplo la sucesión forestal, los cambios que de modo natural se producen en la evolución de las masas de monte, ocasionan cambios temporales muy llamativos en la abundancia. Como quiera que el crecimiento de las plantas y las variaciones en las proporciones de las especies vegetales no resultan algo muy evidente a corto plazo, es algo que puede pasar desapercibido y sin embargo, en determinados momentos, originar cambios muy bruscos en la abundancia de corzos.

De este modo Gill y colaboradores, en un trabajo de seguimiento de 25 años titulado “Changes in roe deer (Capreolus capreolus L.) population density in response to forest habitat sucesión” comprobaron que la abundacia de corzos en montes reforestados –en los que ni la caza ni la depredación actuaban de forma destacable- se incrementó de forma espectacular entre el 4º y 13º año, multiplicando por dos el tamaño, para en los siguientes años sufrir un descenso de la abundancia, sin otras explicaciones distintas de la sucesión forestal, a cifras inferiores a las iniciales. Los investigadores comprobaron que al crecer los árboles se producía una reducción importante de la abundancia de los zarzales, especie predilecta del corzo, y que estos debían buscar especies alimenticias alternativas lo que podría producir un cambio en la selección del hábitat, que ocasionase a su vez el descenso poblacional.

Por otra parte, McIntosh y colaboradores en su trabajo de 5 años titulado “Monitoring the density of a roe deer Capreolus capreolus population subjected to heavy hunting pressure” estudiaron el efecto de una caza intensiva de corzos muy por encima de la capacidad de reclutamiento. De hecho en cada temporada se estimaba la población realizando recuentos de grupos fecales y que se extraían más corzos que la abundancia estimada. Comprobaron que esta forma de caza afecta rápidamente al tamaño de la población, que pasó de 12 a 3 corzos/km2. Los investigadores sugieren que, el hecho de que a pesar de matar más que las existencias siguiera habiendo corzos, debe atribuirse a la inmigración de predios colindantes. Además comprobaron que durante este periodo los animales mantuvieron pesos similares y la fertilidad y fecundidad de las hembras no se vio afectada, de lo que concluyen debe ser la calidad del hábitat más que la densidad lo que determina la fertilidad.

Podríamos citar más trabajos pero de estos dos podemos extraer algunas conclusiones:

- La abundancia y prosperidad de una población de corzos depende en gran medida de la calidad del hábitat.
- Esta calidad  puede variar de forma natural debido a la sucesión forestal.
- La inmigración desde cotos colindantes puede enmascarar una mala gestión si la calidad del hábitat es buena.
- Debe monitorizarse la abundancia de animales y sus variables corporales ya que pueden aportar información de eventuales cambios en la población.

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R. McIntosh, a, F.W.E. Burltona and G. McReddiea.  Monitoring the density of a roe deer Capreolus capreolus population subjected to heavy hunting pressure.Forest Ecology and Management
Volume 79, Issues 1-2, November 1995, Pages 99-106
R. M. A. Gill, , , A. L. Johnson, 1, A. Francis, 2, K. Hiscocks and A. J. Peace. Changes in roe deer (Capreolus capreolus L.) population density in response to forest habitat succession.Forest Ecology and Management
Volume 88, Issues 1-2, 1 November 1996, Pages 31-41 

 

 

17
Enero 2011
Publicado por: Federico

Más garrapatas: ¿dónde viven?

Parece que el tema de las garrapatas y los corzos está de moda entre los científicos. Pero ¿son importantes las interacciones entre los corzos y las garrapatas? Muchos opinan que sí. Las garrapatas pueden producir una considerable pérdida de sangre en el animal parasitado, en este caso el corzo, y pueden ser vectores (transmisores) de bacterias, virus y protozoos. 

Kiffner y otros colegas alemanes se han dedicado a investigar en dónde viven y se alimentan las garrapatas; es decir, en que parte del cuerpo de los corzos se encuentran preferentemente.

Además, han querido confirmar la hipótesis que predice que la mayoría de los animales ocuparán los mejores habitats (en el caso de las garrapatas las mejores zonas del cuerpo del corzo para alimentarse) y sólo se extenderán por otros hábitats cuando la densidad sea muy alta (hipótesis de la distribución libre ideal).

Para ello, examinaron las pieles de 80 corzos cazados en la zona central de Alemania: ya véis que del corzo todo se aprovecha. Estudiaron la densidad relativa de garrapatas, su estadio y sexo, en cada parte del corzo:

Photobucket

¿Qué resultados obtuvieron?

Encontraron que las garrapatas se agrupan en determinados lugares del corzo. Más de la mitad (54%), se encontraron en la cabeza, que representa sólo el 12% de la superficie corporal. 

Las larvas y ninfas prefieren la cabeza y las patas delanteras de los corzos y los adultos de ambos sexos habitan sobre todo el cuello y la cabeza (igual que ocurre cuando parasitan a las ovejas o al ciervo de cola blanca). 

Y no se cumplió hipótesis de la distribución libre ideal: cuanto mayor era la densidad de garrapatas, más se agrupaban en sus lugares favoritos.

 

Si queréis más información, el trabajo completo se puede consultar libremente:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2992130/?tool=pubmed

 

Exp Appl Acarol. 2011 Jan;53(1):79-94. Epub 2010 Jun 29.

Attachment site selection of ticks on roe deer, Capreolus capreolus.

Kiffner C, Lödige C, Alings M, Vor T, Rühe F.

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Enero 2011
Publicado por: Gerardo

Otras formas de datar la edad de los corzos

Como os comentábamos en el foro, hace un par de días se ha subido a la Biblioteca una nueva ficha técnica sobre estimación de la edad de los corzos por desgaste dentario. Pero hay que reconocer que esto está lejos de ser una ciencia exacta. De ahí que haya más de una forma de hacerlo, y quizás por ello también ninguna sea fiable al 100%, de ahí que hablemos de "estimación".

Hace algunas semanas nuestro inquieto amigo Alfonso Treviño me preguntaba si sabía quién era Ferenk RAJNIK y si conocía su método de estiamción de la edad. Inmediatamente realicé una exploración de la Red para comprobar que este ingeniero forestal húngaro había desarrollado una metología biométrica para estimar la edad de los corzos. Os adjunto la ficha donde podéis encontrar el método de osificación del tabique nasal.

 


Efectivamente como reconocían Angibault y colaboradores en  Criterios morfologicos para datar la edad de los corzos ningún sistema basado en medidas corporales pueden, por sí solo o en combinación de otros, ofrecer una información suficientemente fiable para conocer la edad de los corzos muertos. Hablar de la edad de los corzos vivos es ya pura fantasía o especulación.