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Actualidad científica - Novedades sobre el corzo - El corzo por el mundo.

Administrado por Federico Sáez-Royuela y Gerardo Pajares

En este blog de la ACE trataremos todos los aspectos del corzo intentando ir más lejos de lo ya conocido. Presentaremos las novedades científicas que sobre el corzo y otros cérvidos van apareciendo. Biología, comportamiento, reproducción, gestión: todos los aspectos científicos del corzo tienen cabida. Pero además, los autores tienen la libertad que les da esta bitácora para publicar cualquier otro aspecto de interés sobre el corzo. Reseñas de libros, páginas web relacionadas con los cérvidos y otros recursos, recogidos tanto de fuentes españolas como internacionales, irán pasando por este cuaderno. Por eso, en Corzo+ encontraréis periódicamente todo aquello que no aparece en otros apartados del web de la ACE. Y además, con la posibilidad de añadir vuestros propios comentarios y leer los de otros apasionados por nuestro Capreolus.

 

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31
Diciembre 2012
Publicado por: Federico

El pintor de corzos

Para despedir el año, Corzo + se aleja de asuntos científicos y os invita a disfrutar de estas pinturas de corzos del pintor francés Gustave Courbet.

 

“Un grupo de corzos en el arroyo de Plaisir-Fountaine”. 1867. Musée d'Orsay.

 Courbet nació en 1819 en el Franco Condado, en el este de Francia. Es considerado el máximo representante del realismo francés. Y, para lo que nos ocupa, fue también un apasionado cazador. Se dedicó con afición a la caza tanto en Alemania como durante sus visitas regulares a su región natal. 

 

 “Corzos en el arroyo”. 1868. Kimbell Art Museum

Courbet relataba con emoción, en una carta dirigida a su hermana, su última captura: “Me ha ocurrido una aventura maravillosa. He cazado, en los montes de Alemania, un ciervo enorme, un 12 puntas, esto es, de 13 años. Es el más grande que se ha cazado en Alemania en los últimos 25 años. Ha sido una una historia espléndida”. 

 

 “La Presa, caza del corzo en los bosques del Gran Jura”. 1856. Boston, Museum of Fine Arts

En el Salón de 1857, Courbet presentó su primer tema de caza (y de corzo): “La Presa, caza del corzo en los bosques del Gran Jura”. Refleja el momento en el que, una vez capturado el corzo, los cazadores ofrecen una parte de la carne del animal a los perros.

 

 “Corzo muerto”. 1857. Colección privada.

Tras esta primera obra, llegaron otras ochenta de temática cazadora. He podido recoger en internet algunos de sus cuadros donde aparece el corzo como protagonista.  

 

“La alerta del corzo recechado, Primavera”. 1867. Paris, Musée d'Orsay 

Courbet no pinta trofeos sino escenas de caza, donde demuestra, según los críticos, un  conocimiento íntimo de la naturaleza y del propósito de la caza. Así, en “Le Chevruil mort”, la postura estirada del cuerpo del corzo, con las piernas abiertas, solo puede indicar la existencia de una observación directa de la escena por parte  del cazador pintor. 

 

 “El corzo muerto”. 

La pintura de animales era tradicionalmente un género menor en Francia. Sin embargo, para sus pinturas de caza, Courbet eligió un gran formato que tradicionalmente se había dedicado a la pintura histórica. Pinta como nadie zorros, ciervos, perros, en muchas ocasiones en escenas de caza que rápidamente reconocemos.

 

 “Macho y hembra de corzo en el monte”. 1864.

Sus pinturas de paisajes son también muy apreciadas. Entusiasman especialmente a Cézanne: "Su gran aportación", afirma a propósito de Courbet, "es la introducción lírica de la naturaleza, del olor de las hojas mojadas, de las paredes musgosas del bosque, en la pintura del siglo XIX [...]. ¡Y la nieve; ha pintado la nieve como nadie!".

 

“Corzos refugiándose en invierno”. 1866. Musee des Beaux-Arts - Lyon.

 

 Corzos en un paisaje nevado. 1867. Colección privada.

En fin, los amantes del corzo podemos ver en este pintor cazador una conjunción perfecta entre trabajo y afición.

Desde Corzo + os deseamos un feliz 2.013.

Corzo en la nieve. 1865-1867. Colección privada. 

 

http://www.artcurial.com/fr/asp/fullCatalogue.asp?salelot=1716++++++56+&refno=10217972

http://www.musee-orsay.fr/es/colecciones/resena-courbet/biografia.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Gustave_Courbet


16
Diciembre 2012
Publicado por: Gerardo

Corzos y epigenoma

Desde hace casi un siglo se tienen evidencias de que el tamaño y ciertos aspectos de la forma de las cuernas de los cérvidos son debidas a las circunstancias ambientales. Fueron los experimentos de Vogt  con venados y corzos, los que en los años 30 del S.XX comprobó que el manejo de la herencia tenía una capacidad muy limitada de conformar las cuernas, en tanto que la alimentación y el comportamiento sí podían, en pocas generaciones, producir cambios sorprendentes.

En una charla que impartí en Madrid, organizada por la Delegación Española del CIC, expuse que el tamaño y forma de la cuerna estaban en realidad mayoritariamente regulados por factores epigenéticos.

La epigenética es un área del conocimiento muy reciente, si bien desde hace mucho sabemos que existe, y explica cómo los factores ambientales actúan modificando el aspecto de los seres vivos (fenotipo) haciendo que tengan aspectos diferentes aunque sean iguales (genotipo).

El pasado jueves tuve la fortuna de asistir a una magnífica conferencia impartida por el profesor José Fernández Piqueras, catedrático de genética en la Universidad Autónoma de Madrid, titulada “El Vestido del Genoma”. La misma versaba sobre los mecanismos de regulación de la expresión del genoma y por qué seres con igual genotipo expresan diferencias en el fenotipo. En definitiva describía el estado del conocimiento de las bases moleculares de la Epigenética .

La conferencia fue magnífica. En cada ejemplo, en cada diapositiva se me iban abriendo los ojos y entendía que aquello que llevaba años viendo en mi relación con los animales, las plantas, las enfermedades y la gente podía ser explicado. El argumento de que el medio ambiente influía en la expresión genética quedaba definitivamente afirmado y explicado con una base química.

 

 

Entendí cómo es posible que haya animales en los que la codificación del color puede ofrecer tan asombrosos y caprichosos patrones. El caso de los corzos píos o piebald en inglés es un ejemplo.

 

Un descubrimiento no menor es que las modificaciones del aspecto o fenotipo  (epigenoma) pueden ser heredables y a la vez reversibles, y lo más asombroso es que las circunstancias que pueden alterar la expresión de los genes pueden ser de tipo emocional. En efecto, el profesor Fernández Piqueras no explicaba que el estrés agudo y duradero afecta al fenotipo y, lo que es más asombroso, es heredable y su efecto extenderse a varias generaciones. Igualmente son epigneómicas las variaciones en el comportamiento. Un caso clásico en el corzo es la adaptación a los medios agrícolas abiertos formando grandes grupos y relajando el comportamiento territorial. Estos corzos no son otra especie, ni siquiera una opción evolutiva, son el resultado de un cambio epigenómico.

 

Sería prolijo, y probablemente inútil, contar aquí los ensayos y la información que se aportó en la conferencia, pero baste decir que a mí me abrió los ojos para entender varios sucesos que afectan a la cuerna de los cérvidos, y especialmente del corzo.

Finalizada la charla tuve la oportunidad de departir con el conferenciante quien me recomendó buscar en las distintas revisiones que se han publicado sobre epigenética en las mejores revistas científicas.

Llegué a casa con la cabeza en plena ebullición. El empezar a saber la base molecular del efecto medio ambiental en los organismos vivos, su persistencia y eventual herencia me exigía intentar leer y aprender más para poder afirmar que la cuerna, y otras cosas que veía en los corzos, respondían a una regulación epigenética.

Me propongo en las siguientes entradas aportar algo de luz a cómo algunos aspectos interesantes de nuestros corzos se ven afectados por las circunstancias ambientales, en especial los relacionados con la cuerna. 

 

16
Diciembre 2012
Publicado por: Federico

Las corzas siempre repiten la fecha del parto

En los grandes herbívoros los períodos de natalidad son muy estacionales y están altamente sincronizados entre todas las hembras. El momento del parto se sincroniza para coincidir con el pico máximo de alimento y minimizar la depredación sobre la descendencia. 

  

 

 FOTOGRAFÍA: Jesús del Barrio

 

La fecha de parto a menudo se produce antes en las hembras más viejas y más pesadas. Por otro lado, se sabe que en muchas aves, algunas hembras paren tempranamente de forma repetida, mientras que otras siempre lo hacen tarde. Esto sugiere que los atributos de la madre también influyen en la fecha del parto, independiente de las condiciones ambientales. 

En los mamíferos, sin embargo, se desconoce si existen diferencias en la repetición de la fecha de los partos en una misma población o entre poblaciones.

Los autores de un reciente trabajo1 estudiaron la repetición de la fecha del parto en las corzas de cinco poblaciones de Capreolus capreolus con diferentes climas, densidades y presión de predación. Además, en una de estas poblaciones, aprovecharon para evaluar las trayectorias individuales de la fecha de parto en relación con la edad de la hembra. 

 

 

 FOTOGRAFÍA: Asier Ocharan

 

Encontraron que las fechas del parto siguen una distribución normal. Para no entrar en conceptos estadísticos podemos ver la gráfica: el día de mayor número de partos en Trois Fontaines es el 16 de mayo y según nos alejamos de esa fecha hacia adelante o atrás, el número de partos desciende progresivamente.

 

 

Las fechas con mayor número de partos oscilan entre las cinco poblaciones, desde la más temprana en Aurignac-Francia (12 de mayo) a la más tardía en Bogesund-Suecia (4 de junio). 

Los partos están bastante agrupados en el tiempo en todas las poblaciones: alrededor del 80 por ciento se produjo dentro de un período de un mes. 

Cuando estudiaron a las hembras de forma individual, encontraron que tendían a parir cada año aproximadamente en la misma fecha. La repetición de la fecha de parto era consistentemente alta en todas las poblaciones.

 

 

 FOTOGRAFÍA: Gonzalo Varas

 

En Trois Fontaines pudieron ver lo que ocurría según la edad de las hembras y encontraron que las corzas parían antes a medida que envejecían.

Con todo o anterior, los autores consideran que la fecha en la que una determinada hembra pare se repite a lo largo de su vida: algunas hembras siempre lo hacen a principios de la temporada de partos, mientras que otras siempre paren tarde. 

Por otra parte, el análisis detallado de una de las poblaciones mostró que todas las hembras van adelantando la fecha del parto con la edad. Parir a principios de temporada debería permitir a las madres poder aumentar la supervivencia de las crías, aunque pocas hembras lograron hacerlo, incluso en los años buenos, desconociéndose el motivo.

Igual que pasaba en estudios previos, las fechas de parto fueron sincrónicas en todas las poblaciones. Sin embargo, esta sincronía en la natalidad de una población no se opone a una marcada variación interindividual en la fecha del parto. Se encuentra una mayor variación en las fechas entre distintas hembras que la variación existente en la misma hembra en distintos años.

Aunque hay pocos estudios, parece que la repetición de las fechas es mayor en el corzo que en las aves o en otros mamíferos, por ejemplo, en el único estudio existente en el ciervo.

Los autores piensan que esto indica un bajo nivel de plasticidad fenotípica para este carácter y, por lo tanto, poco potencial para dar una respuesta rápida a los cambios drásticos. También indicaría que el período de nacimiento de corzo aún no ha sido modificado en respuesta al cambio climático, contrariamente a lo que ocurre en el ciervo rojo.

 

 

  FOTOGRAFÍA: © Lassi Rautiainen / Wild Wonders of Europe

 

El corzo es el único gran herbívoro con implantación diferida, lo que puede condicionar la fecha de parto. La implantación se produce entre finales de diciembre y principios de enero, cuando la duración del día comienza a aumentar, y es probable que sea dependiente del fotoperiodo. En el corzo, la fecha del parto está probablemente relacionado con la fecha de implantación más que con la fecha de apareamiento, lo que podría explicar el alto grado de sincronía observado en los nacimientos.


 

1Plard F, Gaillard J-M, Bonenfant C, Hewison AJM, Delorme D, Cargnelutti B, Kjellander P, Nilsen EB, Coulson T. Parturition date for a given female is highly repeatable within five roe deer populations. Biol Lett 2013; 9: 20120841. http://dx.doi.org/10.1098/rsbl.2012.0841

 

 

 

2
Diciembre 2012
Publicado por: Gerardo

Calendarios a examen

La caza del corzo en España precisa de un concierto o acuerdo entre las distintas Comunidades Autónomas para lograr un calendario unificado. Las diferencias fenotípicas o climáticas en ningún caso justifican que el periodo de caza global en España alcance los once meses y medio.

 

 

En efecto, como demuestra el artículo que el Dr. Florencio Markina publica en el inminente Boletín nº 13 de la Asociación del Corzo Español, con la salvedad de la primera semana de marzo el corzo se caza en algún lugar del territorio español de forma permanente.

 

 

Ni siquiera el jabalí, especie causante de los mayores daños a los cultivos y la más ubicua y abundante, o el zorro, considerada alimaña enemiga de la caza menor y autorizada en casi todas las modalidades, tienen un calendario tan dilatado.

No hay ninguna razón que lo justifique, como no hay adaptación de estos periodos de caza a la biología de la especie en buena parte de estas CC.AA.

Pero esto no es patrimonio de España. Sin ir más lejos, en Alemania, donde el corzo alcanza la condición de especie de caza por antonomasia, donde hay el más extenso conocimiento por parte de científicos y cazadores, se produce una situación similar.

Los periodos de caza son en realidad convenios, fruto las más de las veces de convicciones y tradiciones que fruto de un análisis de la conveniencia o no de abatir los animales en una época u otra. Podríamos extendernos sobre este particular ya que hay mucha ciencia al respecto en especies como el conejo, perdiz, etc.

Por ello me ha parecido de lo más interesante traer hoy a CORZO+ los trabajos de Tom Müller y Michael Müller. Estos investigadores de la Universidad de Dresden, en Sajonia, han realizado unas propuestas rompedoras con la tradición germana de caza.

 

Ubicación del Estado de Brademburgo. Fuente: Wikipedia 

Las condiciones tradicionales de la caza en el área de investigación en el estado de Brademburgo y en la mayor parte de la antigua Alemania Oriental se basan en la compatibilización de la actividad con la explotación forestal, hasta el punto de considerarse la caza una parte del aprovechamiento del bosque, como la madera o las leñas.

A lo largo de las últimas décadas las grandes masas forestales de Picea abies han cambiado debido al régimen de explotación. Estos bosques, que antes eran monocultivo de esta especie en igual fase de crecimiento, con predominancia de estados fustales, han cambiado con generaciones de otras especies, en muchos casos caducifolias, lo que ha ocasionado una profunda modificación del paisaje. Se ha pasado de un bosque en el que había una gran visibilidad a otro en el que es muy reducida. Tan sólo en el invierno, con la caída de la hoja, es posible cierta mejora.

  

Como sabéis la tradición germánica de la caza se asocia a modalidades más estáticas que las nuestras, donde el uso de las torretas y plataformas elevadas de todo tipo son lo más común.

Con este cambio del paisaje hay un aumento de la dificultad para su uso.

 

Con el paso de los años y el cambio del paisaje también ha aumentado la abundancia de las especies de caza, siendo el corzo una de las más beneficiadas. Ello a su vez afecta gravemente al bosque, ya que los herbívoros silvestres lo deterioran con su actividad.

Por todo ello nuestro autor propone un cambio del calendario de caza. Busca además adecuar el periodo a la biología de la especie, evitando la caza en las épocas más sensibles.

 

Clave de interpretación:

1.- Periodo de caza de corzo

2.- Periodo de caza según la ley

3.- Periodo propuesto depor Dresden

4.- Crías

5.- Juveniles

6.- Hembras adultas

7.- Machos

8.- Sumatorio de meses

 

Como veis en el cuadro adjunto lo que proponen es cazar el 1 de abril al 30 de junio. Una veda en julio y agosto, y reanudarla en septiembre hasta el 31 de enero.

Desde el año 2005 han puesto en práctica el modelo en los bosques de Brademburgo y los resultados son satisfactorios, manteniendo los cupos de capturas y mejorando el equilibrio entre sexos.

Resumen en inglés

Trabajo original en alemán


 

 

 

 

 

 

 

2
Noviembre 2012
Publicado por: Federico

Proyecto EURODEER

El conocimiento sobre el corzo puede ir más allá de la observación, fotografía o caza. Los científicos también trabajan sobre la especie. Aunque pueda resultar a veces árida la terminología, los apasionados del corzo queremos conocer siempre algo más de nuestro cérvido. Y EURODEER es un ejemplo de ello.

El proyecto EURODEER toma su nombre de “EUropean ROe DEER Information System”.  Se trata de un proyecto abierto para apoyar el intercambio de datos sobre el corzo. 

 

 

 

El grupo EURODEER utiliza las nuevas tecnologías de monitorización. Trabaja utilizando los datos obtenidos por GPS de corzos marcado con collares localizadores* en diferentes regiones. 

El proyecto nació cuando dos grupos de investigadores, uno italiano y otro francés, se dieron cuenta de las ventajas de almacenar y compartir los numerosos datos obtenidos a partir de sus corzos marcados con collar localizador.

 

 

 

Actualmente EURODEER tiene los datos de 413 corzos marcados, en 17 áreas de estudio, en 8 países europeos, habiéndose analizado más de 1.200.000 localizaciones. 

 

 

Según informan en su página web1, los datos son almacenados en un servidor y elaborados en una (para mí) compleja base de datos. Se trata de una base de datos espacial, construida sobre software de código abierto (PostgreSQL + PostGIS) y auspiciada por Fondazione Edmund Mach, que se puede conectar a un gran conjunto de aplicaciones cliente (GIS, interfaces web, estadísticas) para ayudar a almacenar, gestionar, acceder y analizar los datos de GPS obtenidos por varios grupos de investigadores en distintos países europeos.

 

 

Con estos datos compartidos sobre los movimientos de los corzos se pueden investigar las variaciones en el comportamiento del corzo en diferentes ambientes o las respuestas de la población a condiciones específicas, tales como cambios en el hábitat, el impacto de las actividades humanas, diferentes regímenes de caza, etcétera.

 

En concreto, los objetivos del proyecto EORODEER son:

1.- Almacenar y archivar los datos de localización del corzo en Europa.

2. Fomentar la colaboración para trabajar en varios aspectos de la ecología de este animal de forma conjunta.

3.- Inspirar discusiones para identificar lagunas en la investigación actual del corzo.

4.- Promover la accesibilidad de los conjuntos de datos a gran escala para hacer frente a las preguntas de la investigación.

EURODEER ya ha dado lugar a algunas publicaciones científicas2, conferencias y a tres “EURODEER meeting”, el último celebrado en febrero de este año en Italia.

 

*Los collares GPS de la marca que patrocina a EURODEER tienen las siguientes características: varias opciones de comunicación de los sensores, siete tamaños diferentes de baterías, diferentes anchuras y grosores de la cinta. El collar está hecha de poliuretano resistente a los rayos UV y resistente al agua (incluso a la inmersión total durante varias horas). Tiene bordes redondos para causar la mínima irritación en el cuello del animal. Todas las antenas están integradas en el collar o en la caja electrónica para que no se rompan o dañen al animal. Funcionan en una gama de temperaturas de - 40° C a + 70° C. 

1https://sites.google.com/site/eurodeerproject/

2Cagnacci F., Focardi S., Hewison A.J.M., Morellet N., Heurich M., Stache A., Kjellander P., Linnell J.D.C., Mysterud A., Neteler M., Delucchi L., Ossi F., Urbano F. 2011. Partial migration in roe deer: migratory and resident tactics are end points of a behavioural gradient determined by ecological factors. OIKOS 120: 1790–1802

14
Octubre 2012
Publicado por: Federico

RUSI: resumen de Florencio Markina.

Los días 5 y 6 de octubre se celebró en el Parque Natural de Aiguamolls de l'Empordà (Castelló d'Empúries, Gerona) la III REUNIÓN SOBRE UNGULADOS SILVESTRES IBÉRICOS (RUSI).

Allí estuvo Florencio A. Markina Lamonja, vocal de la Junta Directiva de la ACE, que nos resume a continuación sus impresiones sobre la reunión.

 

 Fotografía: Ponç Feliu*

 

“Este pasado fin de semana se celebraba la III REUNIÓN SOBRE UNGULADOS SILVESTRES IBÉRICOS con el núcleo central situado en torno al tema “Ungulados, biodiversidad y actividades humanas: gestión de conflictos”.

La Reunión de Ungulados Silvestres Ibéricos (RUSI) surgió en 2010 con el objetivo de crear un foro de debate y de intercambio de información entre diferentes especialistas que desarrollan trabajos sobre ungulados ibéricos, desde cualquier perspectiva (ecología, veterinaria, gestión, etc.). En definitiva es una reunión entre la gente que por profesión o por afición nos dedicamos al estudio de estos mamíferos y de toda la problemática que los rodea, que como se vio en la reunión, es mucha y variada. Desde temas de sanidad animal y de intercambio de enfermedades entre silvestres y domésticos, a los problemas de gestión que surgen por su interferencia con los aprovechamientos humanos (agricultura, carreteras, etc.). 

Quedó patente que, bien por el cambio de los aprovechamientos agropecuarios y forestales, bien porque gracias a nuestros sistemas de cultivos, literalmente, les damos de comer, los ungulados son, en la actualidad, poblaciones con un éxito demográfico sin parangón. 

El caso es que mientras la mayoría de los países europeos intentan controlar sus poblaciones y mantenerlas dentro de su capacidad de carga social (capacidad territorial económica de los ecosistemas), en nuestro país todavía hay intentos de traslocar ungulados de unas zonas a otras sin los estudios previos de evaluación de sus consecuencias. El caso es que, además de adoptar medidas de prevención en carreteras (pasos de fauna-vallados, señalización horizontal, desbroces amplios de las márgenes de las vías, etc.) y de métodos de prevención de cultivos, hoy por hoy el único método de control eficaz de sus poblaciones son la caza y los patógenos naturales o traspasados del ganado doméstico. 

 

 Fotografía: Carme Rosell*

En cuanto a la caza, surgió un interesante debate ya que, mientras una parte importante de los asistentes reclamábamos una promoción de la actividad y un cambio social de la imagen de la caza hacia una actividad sostenible y necesaria para el control de los ungulados, otra parte (quizá los científicos más jóvenes) reclamaban una restitución de las poblaciones de predadores. 

Por otro lado se argumentó que la caza, como actividad de ocio, llega a dónde llega, y en ningún caso puede exigirse a los cazadores que conviertan su práctica en una obligación necesaria para solucionar los problemas generados por los ungulados.

También se habló, ya a nivel más técnico de que los actuales métodos de muestreo de ungulados, vistos los resultados, tienden en general a la subestima de las poblaciones, por lo que habrá que trabajar en ganar precisión y efectividad, ya que la monitorización de estas especies es realmente la base de su gestión.


Fotografía: Carme Rosell*

En el aspecto legislativo se discutió sobre la conveniencia de adecuar las leyes que afectan al control de poblaciones a las necesidades de gestión de los ecosistemas, sobre todo en cuanto a épocas, métodos de captura, lugares de aplicación, con mención especial a las especies domésticas asilvestradas y zonas que gozan algún tipo de protección especial (áreas periurbanas, espacios protegidos, etc.).

En lo que al corzo específicamente se refiere, se habló del contraste que existe entre su importante éxito demográfico en el norte y centro peninsular, y su declive en muchas áreas de Andalucía, o su cambio forzado de ubicación (hacia áreas más conflictivas en materia de daños) ante el empuje sufrido por las poblaciones de ciervo, como está sucediendo en muchas áreas norteñas.

 

 Fotografía: Marc Fernandez*

No obstante, de todas las especies de ungulados presentes a nivel peninsular, parece que jabalí y ciervo se sitúan en el ranking de las más conflictivas, tanto en lo que a daños se refiere como al aspecto sanitario, tema de preocupación cada vez más frecuente en los foros de investigación.

Como veis, la reunión dio para mucho, y de ella se extraerán unas conclusiones que se colgará en breve en la página web de la Jornada (y a las que seguro nos referiremos en la web de la ACE)”. 


Más información: http://www.castello.cat/rusi3/

*Las fotografías están tomadas de la web anterior donde se pueden ver completas y con toda su calidad, ya que por un problema de edición aparecen recortadas en nuestra web y no figura el nombre del autor.

 

 

1
Octubre 2012
Publicado por: Federico

Sobre lo que se dejan acercar los corzos

Seguro que en alguna ocasión nos hemos acercado sorprendentemente cerca de un corzo antes de que este emprenda la huida. Por el contrario, otras veces, sin saber porqué, el corzo nos ha barruntado cuando estábamos todavía a larga distancia.

En los ungulados, la distancia de huida (DH)) se define como la distancia entre un animal y un observador en el momento de la iniciación de la huida. 

 

 

Fotografía: Federico Sáez-Royuela 

 

Hace unos años, unos investigadores holandeses publicaron en Wildlife Biology sus investigaciones sobre las DH del corzo con respecto a un observador humano a pie1. El estudio se llevó a cabo en cuatro reservas naturales. Dos eran colinas abiertas y las otras dos áreas boscosas y cada una de ellas tenía una diferente presión de caza.

Observaron en total 240 corzos y las DH medias según las zonas oscilaron entre 39 y 85 m.

Se supone que la DH es mayor cuanto mayor sea la presión de caza, y así lo confirmaron los autores aunque no de la forma tan contundente que esperaban.

Y es que hay que tener en cuenta otros factores que confunden este dato ya que acortan la DH. Por ejemplo, la presencia de visitantes no cazadores (“presión recreativa”) que hacen que los corzos se acostumbren a la presencia humana. O las altas densidades de corzos (o de otros cérvidos) que obligan a los corzos a alimentarse durante más tiempo y a “asumir más riesgos”.

Tras la presión de caza, el otro factor que más afectó a la DH fue la estructura vegetal, que podía ir desde 30 m en la zona más boscosa a 105 en la más abierta.

 

 

Figura. Media de las distancias de huida (± 1 SE) para el corzo en las cuatro áreas de estudio AWD, KD, HV y KO en relación a la estructura de la vegetación.  Abierta en blanco o cerrada en negro.

Otros factores, aunque mucho menos importantes, que acortaban la distancia fueron: temperatura alta, lluvia, vientos oeste-sudoeste. El aumento del número de individuos en el grupo de corzos, por el contrario, aumentaba la DH, aunque aquí puede haber un error de muestra ya que no ocurre los mismos en otros estudios.

Las DH son más cortas con el viento de cara para el observador (42 m), que sin viento (44 m) o de espalda (65 m)*.

En este trabajo, la edad y el sexo no influyeron en la DH, al contrario que en otros, en lo que es mayor en las hembras, “más vigilantes que los machos” según los autores. Esto va en contra de mi experiencia, en que, salvo en la época de celo, veo más mucho más vigilantes a los machos, quizás por ser mucho más perseguidos en nuestros cotos.

Fotografía: Federico Sáez-Royuela

Por tanto, si estamos recechando, para observar, censar, cazar o fotografiar nos acercaremos más al corzo en zonas cerradas, con poca presión de caza, alta densidad de corzos, en días cálidos y lluviosos y con viento de cara del oeste. No siempre ocurre, pero en este caso parece que la ciencia sí que coincide con la experiencia.

1de Boer HY, van Breukelen L, Hootsmans MJM, van Wieren SE. Flight distance in roe deer Capreolus capreolus and fallow deer Dama dama as related to hunting and other factors. Wildl Biol 2004;10:35-41.

*Los autores estudiaron también las DH de los gamos y en ocasiones las cifras que se ofrecen son conjuntas para las dos especies.

 


23
Septiembre 2012
Publicado por: Federico

¿Son los corzos culpables del aumento de la encefalitis transmitida por garrapatas?

El año pasado se registró en Suecia la mayor incidencia anual de encefalitis humana transmitida por garrapatas (TBE) jamás registrada por el Instituto Sueco para el Control de Enfermedades Transmisibles. El número de casos de TBE registrados hasta agosto de 2012 indica que la incidencia podría ser todavía superior este año. 

Número total de casos humanos de TBE en Suecia cada año para el período de 30 años 1982-2011.

 

Esta enfermedad está causada por un virus que trasmiten las garrapatas, produciendo una meningitis o encefalitis, que en ocasiones es grave1. Tranquilos, que en España no se ha producido ningún caso. Aún así, el artículo que vamos a comentar brevemente tiene su interés porque hay cazadores que viajan a los países donde sí existe la enfermedad y sobretodo porque el corzo tiene mucho que ver en este asunto. 

 Países infectados

 

Más allá de la enfermedad que se comenta en este trabajo, me ha resultado interesante las relaciones que explica entre pequeños cambios anuales del clima, cambios en las poblaciones de corzos, de roedores, de garrapatas ¡y de virus!

 

Jaenson TG y colaboradores2 se preguntan porqué la TBE ha ido en aumento en Suecia durante los últimos 20 años. El principal vector para los humanos del virus de la TBE es la etapa ninfal de la garrapata común Ixodes ricinus común. Cuando más virus hay es cuando conviven las ninfas infectadas con las larvas no infectadas de las garrapatas.

 

 Picadura de garrapata. Fotografía: Benigno Vázquez  González.

 

En la mayoría de los lugares el corzo, Capreolus capreolus, es el anfitrión principal de las garrapatas adultas reproductoras. 

El elevado número de corzos durante más de tres décadas dio lugar a una población de garrapatas muy grande. El número de corzos, sin embargo, declinó gradualmente desde la década de 1990 hasta la actualidad.

 

Este descenso en el número de corzos ha hecho a los roedores pequeños cada vez más importantes como anfitriones de las garrapatas inmaduras. Por consiguiente, la abundancia de garrapatas infectadas por el virus ha aumentado. De forma grosera: a menos corzos con garrapatas “buenas”, más roedores con garrapatas “malas”.

 

Número total de corzo cazados cada año durante 1960-2010 en seis condados con incidencias relativamente altos de TBE humana. 

 

Dos duros inviernos, de 2009 a 2011 causaron un descenso todavía más abrupto en el número de corzos. Esto, probablemente forzó a una proporción sustancial de las garrapatas que estaban buscando hospedaje a alimentarse en los ratones de campo (Myodes glareolus), que repentinamente se habían vuelto muy numerosos, y no en el corzo.

 

Presumiblemente, ello produjo un aumento de la transmisión del virus de la TBE entre las garrapatas y por lo tanto aumentó la densidad de las garrapatas infectadas al año siguiente. El inusual clima cálido y húmedo y la abundante vegetación durante un período prolongado en 2011 permitió a las ninfas y a las garrapatas adultas buscar animales casi todos los días de ese año. Estas condiciones climáticas también han estimulado a muchas personas a pasar más tiempo al aire libre en zonas en las que tenían riesgo de ser atacadas por las ninfas infecciosos. Ello dio lugar a al menos 284 casos humanos de TBE manifiesta.  

 

La temporada de garrapatas de 2012 también comenzó temprano con un excepcionalmente caluroso mes de marzo. La abundancia de garrapatas "hambrientas" e infecciosas presumiblemente era todavía relativamente alta. Las precipitaciones durante junio y julio fueron abundantes y darán lugar a una "buena temporada de setas". Estos factores conjuntamente son propensos a producir una incidencia de TBE este año similar o superior a la de 2011.

 

Aunque los autores no lo dicen, parece claro que los corzos sí que son “culpables” de que haya aumentado esta enfermedad, aunque sea por el mecanismo indirecto de haber aumentado grandemente su población para disminuir bruscamente después.

 

1. http://wwwnc.cdc.gov/travel/yellowbook/2012/chapter-3-infectious-diseases-related-to-travel/tickborne-encephalitis.htm


2. Jaenson TG, Hjertqvist M, Bergström T, Lundkvist A. Why is tick-borne encephalitis increasing? A review of the key factors causing the increasing incidence of human TBE in Swedena. Parasit Vectors. 2012 Aug 31;5:184.

  


13
Septiembre 2012
Publicado por: Gerardo

Programa definitivo de la Reunión sobre Ungulados Silvestres Ibéricos

PROGRAMA

· Viernes, 5 de octubre de 2012


  • 8:45h Apertura – Bienvenida. Parque Natural Aiguamolls de l'Empordà. Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentacion y Medio Natural

  • 09:00 h Sesión 1. Gestión adaptativa. Moderación:Carme Rosell
    • Gestión del gamo y el jabalí en el Parque Natural 'Aiguamolls de l'Empordà': controlar la población y reducir los conflictos. S.Romero de Tejada, C.Rosell, F. Navàs, I. de Dalmases. 
    • Daños de jabalí Sus scrofa a los cultivos y su control en un área protegida. A. Giménez-Anaya, J. Herrero, A. García-Serrano, C. Prada, R. García-González.
    • La dispersión del jabalí (Sus scrofa): un factor a tener en cuenta para la gestión de sus poblaciones. E. Casas, F. Closa, A. Peris, À. Miño, J. Torrentó, R. Casanovas, I. Marco, S. Lavín, P. Fernández-Llario, E. Serrano.
    • Interacções entre ungulados no Parque Nacional da Peneda-Gerês: o caso da Capra pyrenaica. D. Migueis, T. Fernandes, H. Carvalho, A. Loureiro, C. Fonseca.
    • Sistemática y reintroducción de Capra pyrenaica en los Pirineos. R. García-González, J. Herrero.
    • Medidas de gestión para minimizar los daños de ciervo sobre los pastos en una zona del Pre pirineo. J. Mª López-Martín, J. Roldán, J. Costa.
    • Debate

  • 11:00 h Pausa café

  • 11:30 h Sesión 2. Efectos en ecosistemas y conflictos en carreteras y áreas urbanizadas. Moderación: pendiente de concretar
    • Caracterización temporal de los accidentes de tráfico con corzo y jabalí en la provincia de Lugo. B.Rodríguez-Morales, M.F. Marey, E. R. Díaz-Varela. 
    • Reducción de accidentes causados por ungulados en las carreteras de Catalunya. C. Rosell, M. Fernández-Bou, F. Navàs, F. Camps, C. Boronat, A. Sorolla
    • Ungulados en las nuevas zonas urbanas de la Costa del Sol (Málaga). J. Duarte, M. Á. Farfán, J. Mario Vargas.
    • Conflictos con jabalíes en zonas urbanas: comparación con problemas similares originados por otros ungulados.S. Cahill, F. Llimona, L. Cabañeros, F. Calomardo. 
    • Efectos del jabalí en los hábitats alpinos del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. F. Navàs, C. Rosell, M. Fernández-Bou, P. Sunyer, A. Muñoz, J.Mª. Espelta, M. Ániz 
    • Variaciones estacionales y locales de la dieta del rebeco (Rupicapra pyrenaica pyrenaica) en la Reserva Nacional de Caza de Freser-Setacases, Pirineo Catalán. A. Leonel Gálvez-Cerón, Á. Ullivarri, E. Serrano, G. Mentaberre, D. Gassó, J. M. López-Martín, X. Fernández-Aguilar, L. Fernández-Sirera, N. Navarro, J. R. López-Olvera, S. Lavín, I. Marco, J. Bartolomé.
    • Debate. 

  • 13:30 h Comida (en el Centro de Interpretación del Parque)

  • 15:00 h Sesión 3. Enfermedades: conflictos y manejo. Moderación:Emmanuel Serrano 
    • Enfermedades y su control, el Ying y el Yang en los ungulados silvestres. M. Boadella, J. Vicente, F. Ruiz-Fons, P. Acevedo, C. Gortázar.
    • Interacção veado-gado (Cervus elaphus - Bos taurus): avaliação do risco de transmissão e definição de medidas de mitigação da tuberculose bovina na região de Moura-Barrancos, Portugal. P. Melo, M. Melo, C. Rio de Carvalho, S. Rosa, A. Barreto, M. Antunes, R. Morgado, A. Júlia-Pereira. 
    • Prevalencia de Mycoplasma conjunctivae en rumiantes salvajes y domésticos en el Pirineo oriental y la Cordillera Cantábrica. X. Fernández-Aguilar, Ó. Cabezón, I. Marco, G. Mentaberre, L. Fernández-Sirera, S. Lavín, L. Riba, J. R. López-Olvera.
    • El jabalí como reservorio de patógenos y resistencia antimicrobiana: diferencias entre el medio urbano (Parque de Collserola) y el medio rural (RNC Els Ports de Tortosa i Beseit). N. Navarro, M. C. Porrero, G. Mentaberre, E. Casas, E. Serrano, A. Mateos, L. Domínguez, S. Lavín. 
    • Evidencias sobre la existencia de animales resistentes a la sarcoptidosis en la población de cabra montés de Sierra Nevada. J. E. Granados, P. Fandos, F. J. Cano, R. C. Soriguer, M.Sarasa, S. Alasaad, J. Mª Pérez-Jiménez. 
    • Parámetros hematológicos y serológicos en cabras monteses infestadas por Oestrus sp. J. Mª Pérez-Jiménez, J. E. Granados, P. Fandos. 
    • Enfermedad de la frontera en el rebeco pirenaico (Rupicapra pyrenaica pyrenaica): dos estrategias diferentes y un objetivo común. L. Fernández-Sirera, E.Serrano, Ó. Cabezón, R. Rosell, S. Lavín, R. Velarde, I. Marco.
    • Debate. 

  • 17:15 h Pausa café

  • 17:45 h Sesión 4. Métodos y técnicas de estudio. Moderación: José María López
    • Métodos simplificados para estimar poblaciones de ungulados de detectabilidad moderada. C. Nores, P. Gonzalez-Quirós.
    • Otros índices fecales de calidad de la dieta cuando los parásitos limitan el Nitrógeno Fecal. D. Gassó, A. Gálvez, J. R. López-Olvera, G. Mentaberre, J. Bartolomé, N. Navarro, L. Fernández-Sirera, X. Fernández Aguilar, I. Marco, D. Ferrer, L. Rossi, S. Lavín, E. Serrano.
    • Identificação e distinção de ungulados Cervus elaphus e Dama dama e do carnívoro Lutra lutra através de uma nova técnica de análise de compostos voláteis de excrementos. M.J. Saraiva, A.C. Salvador, S.M. Rocha, C. Fonseca.
    • Estudio de la sex ratio en la población de cabra montés del Cercado Reservorio de Dílar (Parque Nacional Sierra Nevada, Granada). C.Hernández-Toledo, P. Fandos, J. Mª Pérez-Jiménez, R. Soriguer, M. Sarasa, S. Alasaad, F. J. Cano, J. E. Granados.
    • Dimensiones básicas en cráneos de trofeos de cabra montés (Capra pyrenaica). L. Sánchez-Hernández, J. Muñoz-Igualada.

    • Debate general

  • 19:30 h Clausura: conclusiones y próxima reunión


  • 21:00 h Cena


· Sábado, 6 de octubre de 2012


  • 08:45 h Salida de campo - Parque Natural Aiguamolls de l'Empordà

  • Visitas a distintos puntos del entorno del Parque Natural en los que se presentarán distintos aspectos relacionados con la gestión de poblaciones de jabalí y gamo. 

    • Pasos de fauna y cerramientos.
    • Actuaciones de gestión de hábitats en la marisma.
    • Control de población de jabalíes mediante trampeo.
    • Interacciones con ganado (vacas, búfalas, ovino…) y gestión de pastos.
    • Atardecer: observación de gamos. Los participantes se distribuirán en 6/7 puntos de observación.
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Septiembre 2012
Publicado por: Federico

¿De que depende la dispersión de los jóvenes corzos?

 

Los corzos jóvenes se desplazan o son desplazados desde el lugar donde nacieron. A la distancia desde el lugar de nacimiento al sitio donde el animal se reproduce por primera vez se le llama dispersión natal y es uno de los procesos más importantes en la dinámica de una población. Por el contrario, la filopatría es la tendencia que presentan muchas especies animales a permanecer en el mismo territorio en que nacieron, o a volver al mismo para reproducirse o nidificar. 
 
En la mayoría de las poblaciones, no todos los individuos se dispersan. Que un individuo elija entre la dispersión y la filopatría puede deberse a los atributos fenotípicos y/o a factores ambientales. Entre los primeros se encuentran, por ejemplo, las reservas de grasa, el tamaño corporal o la capacidad competitiva y entre los segundos la densidad de población o la calidad del hábitat.
 
La dispersión tiene unos costes. Por ejemplo, los individuos que se dispersan antes de que hayan alcanzado un determinado umbral de la condición corporal tienen mayor riesgo de mortalidad. Como regla general, los costos de la dispersión, y por lo tanto el riesgo de mortalidad, aumentan con la distancia de dispersión.
 
 
Fotografía: Manuel Lopez Fons. “Pequeño curioso”.
 
Para comprobar que factores influyen en la dispersión de los corzos, en un reciente trabajo1 se investigó el comportamiento de 60 juveniles de Capreolus capreolus. Los juveniles fueron monitorizados con collares GPS durante 1 año antes de su primera reproducción en el suroeste de Francia. Se midió la propensión a la dispersión y la distancia de dispersión de cada individuo. Y se evaluó la influencia de la masa corporal, el grado de heterogeneidad del hábitat y el sexo.
 
Como sabéis2, la dispersión natal de los corzos se produce en la primavera siguiente a su nacimiento, cuando se rompen los lazos entre la madre y las crías antes de que la madre tenga su siguiente parto. El momento de la dispersión está muy sincronizado y se puede dar por finalizado a finales de julio.
 
En ese momento se encontró en el estudio que 19 de los 60 juveniles se habían dispersado (34%) y 37 habían tenido un comportamiento filopátrico (habían permanecido en el territorio natal). Por último, cuatro corzos se desplazaron fuera del territorio juvenil 12,6 Km de media, pero retornaron a lo largo del verano (pseudo-dispersión).
 
 
Fotografía: Andrés Cabestrero Escudero. “Desterrado”.
 
¿De que dependía que los juveniles se dispersaran?
Por un lado de un atributo fenotípico: el mayor peso corporal. Y por otro de un factor ambiental, los corzos de terrenos abiertos, agrícolas, se dispersaban más que aquellos que vivían en el monte. Como era de esperar, la dispersión fue similar en machos y hembras.
 
Momento y distancias
La dispersión ocurrió entre el 30 de marzo y el 27 de mayo, con un pico a finales de abril. Nuevamente lo ejemplares de mayor peso comenzaban antes la dispersión. Y además, las distancias recorridas fueron mayores. Entre los corzos que se dispersaron la distancia media recorrida fue de 12,9 ± 10,5 Km. Tampoco hubo aquí diferencias entre sexos3.
 
A mí me ha llamado la atención que solo un tercio de los juveniles se dispersen. Los autores anotan que las proporciones son muy variables en los diferentes estudios, pero no aportan más datos. En otros trabajos4 se encuentran cifras muy variables (entre el 20% y el 75%).
 
 
Fotografía: Benigno Vazquez. “Machito volador".
 
También comentan los autores como los machos juveniles inician la dispersión por los “encontronazos” que tienen con los machos adultos territoriales. Y estas luchas son más frecuentes cuando los juveniles tienen mayores cuernas como ya hemos comentado en Corzo +. Y como el tamaño de la cuerna tiene gran relación con el peso, es lógico que los juveniles de más peso tengan que alejarse del territorio natal. 
 
El mecanismo, por supuesto, tiene que ser diferente para las hembras. Los autores hacen mucho hincapié en el tamaño corporal. Ningún corzo por debajo de 14 kilos se dispersó. La dispersión tiene un riesgo y un coste. Solo los más fuertes (en este caso los más pesados) pueden afrontarlo.
 
Aunque no se menciona lógicamente en el trabajo, estas teorías explicarían porqué en las zonas de reciente colonización aparecen esos grandes corzos de gran trofeo. No solo tendrían los mejores territorios (una de las ventajas de la dispersión), sino que allí llegarían los más fuertes y grandes, que son los que se dispersan.


1Debeffe L et al. Condition-dependent natal dispersal in a large herbivore: heavier animals show a greater propensity to disperse and travel further. J Anim Ecol. 2012 Jul 30. doi: 10.1111/j.1365-2656.2012.02014.x. [Epub ahead of print]
 
2http://www.corzo.info/v_portal/forum/mensajever.asp?fo=15&te=12&men=74429
 
3J.-M Gaillard et al. Population density and sex do not influence fine-scale natal dispersal in roe deer. Proc Biol Sci. 2008 September 7; 275(1646): 2025–2030
 
4L. K. Wahlström, O. Liberg. Patterns of dispersal and seasonal migration in roe deer (Capreolus capreolus). Journal of Zoology. Volume 235, Issue 3, pages 455–467, March 1995

 


25
Agosto 2012
Publicado por: Federico

Plan de caza de los Alcornocales

La noticia ya se ha publicado en "Actualidad":
 
http://www.corzo.info/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=445&te=13&idage=1500
 
  

Por su interés transcribimos algunos aspectos relacionados con el corzo.
 
5.5.2. CORZO
5.5.2.1. Antecedentes, estado actual y objetivos
 
El corzo tiene en el A.C. Alcornocales y su entorno las poblaciones originales más meridionales de Europa. Se ha confirmado la presencia de la especie en muchas sierras andaluzas en el S. XIX, y hasta la mitad del S. XX se mantuvo en Cazorla. La mala fama como pieza de caza, puesta de manifiesto en multitud de escritos históricos, y otras circunstancias provocan una reducción drástica de sus poblaciones, hasta su desaparición en muchos lugares. Por tanto, estas poblaciones han es- tado aisladas durante más de un siglo, y aunque en términos evolutivos es muy poco tiempo, la enorme plasticidad de la especie y sus características genéticas han podido particularizarla.
En las últimas décadas ha experimentado una rápida expansión en Europa, incluida gran parte de España, aunque en Andalucía no se ha producido de momento.
 
 
 
La densidad poblacional global media estimada en toda el AC, según los inventarios de los PTC, es de 4,2 ej/km2. El rendimiento cinegético global según memorias de aprovechamiento es de 0,2 ej/km2, lo que implicaría una tasa de extracción aproximada de 4,8%, baja teniendo en cuenta que la especie, en condiciones normales, soporta tasas superiores al 10% manteniendo el tamaño poblacional. Con estas cifras la población debería crecer y expandirse a buen ritmo, cosa que no se aprecia, y el furtivismo u otras causas de mortalidad no explican tanta diferencia. Por tanto, es más probable que las capturas declaradas en las memorias estén infravaloradas, o bien que los in ventarios estén sobrevalorados, y la cifra real se acerque más a los 2,5 ej/km2 obtenidos en el muestreo de campo.
La distribución de la abundancia es irregular, especialmente en los cotos cerrados, en función de los modelos de gestión. Donde está presente, se han encontrado valores de densidad que fluctúan entre 0,2 ej/km2 hasta 15,1 ej/km2 –y probablemente existan mayores- en cotos que dan prioridad al corzo. En zonas abiertas, la densidad global mayor se da en el Sector Sur con 2,9 ej/km2, lo que implica densidades puntuales altas en zonas favorables como el entorno de la Sierra del Niño. En el Sector Centro la densidad global es mayor de 2 ej/km2 y en Cortes es escaso, con 0,5 ej/km2. En el Sector Noroeste es muy escaso.
 
 Fotografía: Zalo Varas
 
Como se ha demostrado con la expansión y actual distribución de otras poblaciones de la especie, el corzo tiene una gran capacidad de adaptación a muchos hábitats, tanto forestales como agrícolas, mientras disponga de alimento, refugio y tranquilidad; se considera que prácticamente en to-dos los terrenos cinegéticos de caza mayor –y muchos de menor– del AC podría aprovecharse la especie, con mayor o menor rendimiento en función de su potencialidad, y sólo considerando la capacidad del hábitat.
El rendimiento efectivo medio del corzo en el AC Alcornocales es de 0,4 ej/km2 al año, 0,8 ej/km2 en cotos cerrados y 0,2 ej/km2 en cotos abiertos. Hay 9 cotos que superan un rendimiento de 1 corzo por 100 ha, tres de ellos superan los 2 corzos/100 ha y uno caza más de 3 corzos por 100 ha, según los datos de memorias.
La relación de sexos estimada es de 1,6 hembras por macho, que para el corzo se considera alta.
 
 Fotografía: Zalo Varas
 
Ya se ha comentado que uno de los objetivos del Plan es el fomento del corzo como especie importante del AC, para lo cual es clave su puesta en valor no sólo sentimental o social, sino sobre todo económico. Para ello las medidas de gestión deben ir encaminadas a:
Fomentar la expansión natural de las poblaciones en los terrenos cinegéticos donde se encuentre presente y aledaños. 
Propiciar que aquellos cotos con características adecuadas para el corzo se centren en el fomento de la especie en detrimento de otras más agresivas con el medio natural. En tal sentido deben favorecerse fórmulas de gestión cinegética que faciliten la rentabilidad económica de esta especialización. 
Realizar una gestión enfocada al manejo del medio, de la carga y de las densidades de otros herbívoros, antes que de las propias poblaciones de corzo, evitando reintroducciones y traslocaciones salvo casos debidamente justificados. 
Adecuar la densidad, estructura y sex-ratio, según el óptimo para la especie. 
Promover especialmente su desarrollo y gestión de calidad en la R.A.C. Cortes de la Frontera, pues es una de las especies para las que se creó. 
Garantizar el buen estado sanitario de las poblaciones. 

 
 
 
 
5.5.2.2. Densidad y estructura de población 

 
Al no ser una especie dominante, no suele ser necesario adecuarla a la capacidad de carga conjunta con el ganado y otras especies cinegéticas, ya que se autolimita. En los cotos abiertos normal- mente no se presenta el problema de exceso de densidad. En los cotos cerrados, debido a la marcada territorialidad de la especie, no se suele superar la cifra de 15 corzos/km2, con densidades normales para su aprovechamiento entre 5 y 10 corzos/km2. Si el medio y las medidas de gestión lo permiten, se pueden dar densidades mayores de 20 ej/km2 e incluso de 30 ej/km2, aunque requieren un control mayor, por ejemplo del estado sanitario o de daños en la regeneración. 
En el caso del corzo, dada su territorialidad y etología, la relación de sexos debe estar más o menos equilibrada, tanto más, quizá, cuanto mayor sea la capacidad de acogida del medio. Una población equilibrada y optimizada para el aprovechamiento debe tender hacia 1:1, incluso aunque dicho aprovechamiento se base en batidas. En el caso de áreas más marginales, de reintroducción o de expansión, puede incluso interesar un ligero desequilibrio a favor de las hembras, que son las que renuevan la población. 

 
 
 Fotografía: Mauricio Gordillo
 
5.5.2.3. Extracción anual 

 
Las poblaciones de corzo responden a una dinámica mucho más rápida en sus cambios, de modo que ante una sequía pertinaz la mortalidad se puede incrementar de forma acentuada y sin embargo, en periodos de bonanza climática y en cotos con una buena capacidad de acogida se incrementan sus poblaciones rápidamente.
Puede decirse así que el corzo se encuentra en una situación de equilibrio inestable, por lo que la posibilidad de caza deberá ser siempre moderada para no comprometer la viabilidad de la pobla- ción; con carácter general, la posibilidad no debe ser mayor del 20% de la población adulta total cuando la densidad sea de más de 9 ejemplares/km2. Cuando la densidad oscile entre 6-9 ejempla- res/km2 se considera adecuada una posibilidad del 15% y del 10% cuando la densidad sea inferior a 6 ejemplares/ km2.
Dicha extracción se deberá realizar ajustándola a la relación de sexos y la estructura poblacional adecuadas, con tendencia a cazar el mismo número de machos que de hembras.
El plan de caza de corzos y corzas se deberá establecer en el PTC en función de la densidad y relación de sexos, y se procurará que los ejemplares reúnan las siguientes características: ejemplares adultos con trofeo plenamente desarrollado, machos selectivos (viejos, enfermos, heridos o con trofeo malformado) y hembras adultas, enfermas o heridas. No se aconseja disparar en ningún caso sobre ejemplares jóvenes con buen futuro.
La caza del corzo está sujeta al protocolo de uso de precintos, que serán enviados a cada titular en número igual al número de ejemplares que tenga autorizados; el cazador deberá colocar el precinto inmediatamente tras la captura o en la junta de carnes en caso de batida.
 
5.5.2.4. Periodos de caza y modalidades
 
Las modalidades habituales para la caza del corzo son el rececho y aguardo con un cazador (en adelante se hablará de rececho refiriéndose a ambas modalidades). No se debe cazar en montería, gancho ni en mano. El periodo de caza será el que establezca la Orden General de Vedas.
El rececho de corzo se aconseja realizarlo cuando la densidad del coto sea superior a 3 corzos/100 ha, con una intensidad de caza que depende precisamente de dicha densidad y que es mayor cuanto mayor es la densidad poblacional. Conviene recordar la enorme plasticidad del corzo para incrementar su población en años de bonanza climática, pero como contrapartida, también su delicada situación ante veranos de temperaturas extremas y baja humedad relativa. Para su realización es necesario el cumplimiento de los cupos de ciervo establecidos en el PTC al menos en un 80%. No se puede realizar esta modalidad de caza en cebaderos o abrevaderos, aunque sean destinados al ganado doméstico.
Además del periodo de caza establecido, se contemplará la caza de hembras cuando la densidad en el coto sea superior a 9 corzos/100 ha, desde el 1 de diciembre al 31 de diciembre, ambos inclusive. Será requisito haber cumplido, al menos, el 80% de cupo de ciervas y además que el número de ciervas capturadas sea igual o superior al de ciervos durante la vigencia del último PTC.
El incremento de las poblaciones de corzo durante los últimos años ha supuesto la recuperación de una modalidad de caza que tradicionalmente se practicaba en la provincia con otros nombres (gan- chos de corzo) y que la legislación vigente denomina batida de corzo. Esta modalidad tiene cabida cuando se cumplan las siguientes condiciones:
Densidad media superior a 9 corzos cada 100 ha. 
Ausencia de repoblaciones con corzo en las dos temporadas anteriores que representen 
conjuntamente más del 20% de la población previamente existente. 

Fotografía: Zalo Varas
 
Cumplimiento de al menos el 80% del cupo de hembras de ciervo durante la vigencia del último PTC y además el número de capturas de ciervas es igual o superior al de ciervos capturados en batidas durante ese periodo (excepcionalmente, podrá justificarse en el PTC la imposibilidad de alcanzar dicha captura de hembras en aquellos cotos que tradicionalmente presentan una escasa densidad de hembras frente a la de machos). 
Disponer de guarda de caza en el coto. 
Ejecución de mejoras que repercutan en una mejor capacidad de acogida del medio para el corzo (manantiales, siembras de pratenses, mejora de pastizales naturales, pequeñas rozas homogéneamente repartidas por el monte, etc.). 
Una sola batida cada 500 hectáreas de acotado, ampliable excepcionalmente a una batida cada 250 ha en casos en los que las condiciones anteriores se cumplan sobradamente y las características del coto y de la población de corzo lo permitan. 
Realización de medidas para la erradicación del cochino asilvestrado. 
Se podrá autorizar la batida con un máximo de 30 puestos y un número máximo de perros de 1 por cada 2 hectáreas de mancha. Para evitar daños a corzas y corcinos, los perros serán pequeños, de rastro, nunca de presa, e irán en compañía del batidor, en ningún caso formando rehala o dispersos. En la solicitud de autorización podrá justificarse, por motivos de las características de la mancha a batir (difícil fisiografía, elevada cobertura de matorral, etc.), la utilización de un mayor número de perros, que en ningún caso podrá ser superior en más del 20% al valor máximo indicado. 
Aquellos cotos que teniendo autorizadas varias batidas de corzo renuncien a las mismas, podrán solicitar seguir cazando el cupo restante de machos a rececho durante la prórroga del periodo hábil que contempla la OGV, siempre que el cupo restante así lo justifique. 
Para cada batida se solicitará autorización con al menos 15 días de antelación, tal como indica la normativa para los ganchos y monterías. 
El período hábil será el que anualmente determine la Orden General de Vedas. 

 
5.5.2.5. Repoblaciones y captura en vivo 

 
El corzo es una especie a potenciar en general en el Área Cinegética. Para ello primarán las medidas relacionadas con la mejora del hábitat, que la mayor parte de las veces son suficientes para aumentar la población e incluso para que se establezca si hay poblaciones cercanas. Aun así, puede ser conveniente la repoblación de esta especie para establecerla en un coto donde está ausente o para reforzar poblaciones de escasa abundancia. 
Los ejemplares a introducir deberán ser procedentes -genéticamente- del ámbito de Cádiz-Málaga para propiciar el mantenimiento de las características genéticas y morfológicas de esta particular población. Por tanto, no se podrá repoblar con ejemplares de poblaciones de esta zona que procedan a su vez de otras poblaciones diferentes. De igual forma, podrá repoblarse con ejemplares con garantía de procedencia de Cádiz-Málaga establecidas en otras áreas, como las existentes en Sierra Morena. 
En el caso de constatar la necesidad de la repoblación por la escasez de ejemplares, con densidad inferior, en general, a 3 ejemplares/100 ha, se deberá confirmar también que se han realizado mejoras de hábitat para recuperar las poblaciones existentes inicialmente y favorecer a las que se pretenden introducir. 

Según la normativa vigente, se debe garantizar la viabilidad de la repoblación en función de las características ecológicas donde se pretende repoblar, así como de la abundancia de otras especies cinegéticas. Para ello se tendrán en cuenta los factores que favorecen la presencia y abundancia del corzo: cantidad y distribución del agua, estructura de la vegetación, tranquilidad, competencia, disponibilidad de ecotonos... No se considera adecuada su reintroducción con densidades de ciervo mayores que 5 ejemplares/km2. El gamo y el muflón deben estar ausentes o en niveles insignificantes, al igual que el cochino asilvestrado.
En cotos que estén llevando a cabo repoblaciones con corzo que representen durante las últimas dos temporadas más del 20% de la población de partida, no podrán realizar batidas de corzo aún cuando superen el umbral mínimo de población exigido para esa modalidad y que se ha establecido en 9 o más corzos/100 ha.
 
 Fotografía: Mauricio Gordillo
 
Se podrá realizar la captura en vivo de individuos como método de control de las poblaciones o como método de extracción, en los cotos que lo tengan autorizado según los PTC, y de acuerdo a la normativa establecida para transporte y comercialización en vivo de especies cinegéticas (art. 70. Decreto 182/2005). Se atenderá igualmente a la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, y a la normativa que derive de ella.
En la resolución del PTC se podrá autorizar expresamente la captura en vivo de corzo de cualquier sexo y edad cuando tengan por fin la repoblación de otros terrenos, como método de control de las poblaciones o como método de extracción, y de acuerdo a la normativa establecida para transporte y comercialización en vivo de especies cinegéticas (art. 70. Decreto 182/2005). Se atenderá igualmente a la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, y a la normativa que derive de ella. Salvo excepciones justificadas, se podrá autorizar en terrenos cinegéticos con densidad superior a 9 corzos/100 ha, y se recomienda para ello el periodo comprendido entre el 15 de julio y 31 de octubre.
Una vez realizada la captura se deberá notificar a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, con carácter previo a su traslado de al menos 48 horas, el número y edad de los ejemplares capturados, así como su lugar de destino.
El número de ejemplares capturados debe estar contemplado en el cupo total del coto.
 
5.5.2.6. Control sanitario
 
En el momento de redactar el presente documento no hay información disponible sobre el estado sanitario de las poblaciones de corzo del A.C. Alcornocales.
Para conseguir un adecuado estado sanitario de las poblaciones de corzo, además de las medidas encaminadas a obtener una densidad adecuada del resto de ungulados, se tomarán las medidas propuestas en el capítulo de directrices generales. 
 
 
18
Julio 2012
Publicado por: Federico

Jabalíes y brucelosis

Las autoridades belgas han ordenado una campaña de caza de un mes en los alrededores de Florennes que comenzó el 19 de mayo de 2012 con el objetivo de reducir con urgencia la población local jabalí.

¿A que se ha debido? Os comentamos la sucesión de hechos que desencadenaron la cacería. Son además un ejemplo del correcto funcionamiento de los programas de detección de una zoonosis (enfermedad de los animales que se puede transmitir al hombre).
 
 
 Fotografía: Jaime Cortecero. 
 
 
La brucelosis (también conocida como “fiebres de malta”) es una enfermedad infecciosa producida por las bacterias del género Brucella. Estas bacterias pueden infectar al ganado vacuno, las cabras, los cerdos y otros animales. La bacteria se puede diseminar a los humanos principalmente  a través de la leche o el queso sin pasteurizar. 

En las vacas de una granja de Bélgica se detectó en marzo de este año un brote de brucelosis. Tras las pruebas de los 155 animales productores de leche de esta granja se identificó una sola vaca de 4 años de edad que dio positivo por ELISA y seroaglutinación. Este animal no había mostrado ningún síntoma clínico de brucelosis y fue sacrificado el 23 de abril 2012.
 
 
Cultivo de Brucella sp. 
 
 
Posteriormente, se llevaron a cabo otras pruebas bacteriológicas en el laboratorio de referencia nacional, analizando los ganglios linfáticos, el bazo y el útero. Se aislaron colonias de Brucella sp. en el bazo y el útero. Lo habitual es encontrar colonias de Brucella abortus pero en este caso fueron identificadas de forma inesperada como Brucella suis biovar 2 (B. suis bv2) por técnicas bioquímicas y moleculares. El hallazgo se confirmó por PCR en tiempo real1 en el ADN extraído directamente del útero, para descartar una posible contaminación cruzada en el laboratorio. 

Además la tipificación molecular del aislado de esta vaca demostró un perfil genético altamente relacionado con el perfil de las cepas de B. suis bv2 que normalmente se encuentran en los jabalíes en Bélgica. Ninguno de los otros animales del rebaño dieron resultados positivos para Brucella.

La campaña de caza pretende reducir con urgencia la población local de jabalíes y proporcionar una oportunidad de investigar las cepas de B. suis bv2 de estos animales y compararlas con el perfil genético de las cepas aisladas en la vaca.
 
 
  Fotografía: José Antonio Sáez-Royuela. 
 
 
Se sabe que los jabalíes y las liebres están infectados por B. suis bv2 en muchos países europeos. En Dinamarca se comunicó en 1.995 un caso de infección de ganado por B. suis bv2 probablemente transmitido por una liebre infectada2
 
En el presente caso, los jabalíes contaminados son la fuente más probable de infección. La población de jabalíes de la región de Valonia, en Bélgica, está en constante aumento en las últimas dos décadas, con el consiguiente riesgo de introducir la brucelosis en las explotaciones porcinas, especialmente cuando los cerdos son criados al aire libre.
 
Sin embargo, la manera en que se puede transmitir B. suis bv2 desde los jabalíes a las vacas, como en este caso, es difícil de saber. 

Las vísceras contaminadas de un animal cazado o el material de un aborto abandonados en un pastizal son unas posibles fuentes de contaminación. Debe recordarse que las vísceras y las canales de los jabalíes muertos por los cazadores representan un riesgo potencial de contaminación para los animales susceptibles y no deben ser abandonados en el medio natural, especialmente en la vecindad de los pastos o de las granjas.

Información obtenida a través de Gerardo Pajares, Celia Sánchez y David Fretin (Head of Unit "Infectious Genitopathology in Cattle"
Operational Direction Bacterial Diseases. CODA-CERVA. Veterinary & Agrochemical Research Center.
 

1. Fretin D, Whatmore AM, Al Dahouk S, Neubauer H, Garin-Bastuji B,Albert D, Van Hessche M, Manart M, Godfroid J, Walravens K, Wattiau P.(2008) Brucella suis identification and biovar typing by real-timePCR. Vet Microbiol. 131:376-385.

 

2. Andersen F.M. and Pedersen K.B. (1995) Brucellosis. A case ofnatural infection of a cow with Brucella suis biotype 2, Dan. Vet. 78:408. 

7
Julio 2012
Publicado por: Federico

¿Cazando los trofeos grandes conseguiremos tener trofeos pequeños? y III

 

Caza de trofeos

Además de la paradójica situación de seleccionar en contra del fenotipo deseado (cuernos grandes), la caza de trofeos puede tener otras consecuencias. Las especies, como el corzo, en las que los machos portan un trofeo deseable a una edad relativamente temprana, tienen el riesgo de ser cazadas antes de haber transmitido sus genes, al contrario de lo que ocurre con otras especies con trofeo de crecimiento más lento como el ibex1.

Fotografía: Federico Sáez-Royuela

Por último, al eliminarse los ejemplares de más edad, los machos más jóvenes toman el papel de progenitores, y deben hacer un alto esfuerzo reproductivo en los primeros años de vida, lo que conducirá a una mortalidad mayor1.

A pesar de todo lo dicho hasta aquí, la situación es más compleja, ya que la selección de la caza se puede ver contrarrestada por otros factores. Para empezar, por la propia selección sexual que favorece, al contrario que la caza, a los individuos de cuerpos y cuerna grandes, cuyo éxito reproductivo es mayor y tendrán más descendientes, también grandes, que los animales pequeños2.

Además, en algunos casos, la caza selecciona sus objetivos con la finalidad de “mejorar” la genética de la población. Hay una larga tradición, sobre todo en Centroeuropa, de intentar mejorar la calidad de la cuerna de los cérvidos eliminando los ejemplares “defectuosos"1. A pesar de ello, algunos estudios encuentran que estos intentos de manipular la calidad de la cuerna no son eficaces, probablemente porque aunque el tamaño de esta es un caracter hereditario, tiene también grandes influencias ambientales1. En mi opinión esto último es especialmente cierto en el caso del corzo.

 

Fotografía: Gonzalo Varas

En tercer lugar, es frecuente que existan áreas con mayor nivel de protección en las que no se permite la caza o solo con muchas limitaciones. Aquí los machos estarán en una excelente posición para competir por las hembras de los territorios vecinos donde sí se han cazado los machos de mejor trofeo2. Podemos pensar en nuestras reservas de caza, parques naturales o zonas vedadas como territorios de “reserva” de los mejores trofeos. Quizás también en crear zonas libres de caza de trofeos en nuestros terrenos cinegéticos.

Sea por alguno o todos estos factores, hay trabajos sobre el alce o el carnero de Dall en los que, al contrario de lo explicado hasta ahora, no se encuentran diferencias entre las características de las poblaciones sometidas a la caza y las que no lo están2.

 

Por último, la selección artificial o no natural no es un fenómeno moderno. Si deseamos evitarla, debemos conocer cuales son los fenotipos “naturales”, algo que es muy difícil de saber en poblaciones sometidas a la predación humana desde hace largo tiempo1.

Como conclusión, los autores de los trabajos realizados, sugieren que minimizar el impacto de la caza deportiva en la evolución de las especies cinegéticas debe ser una preocupación principal de los gestores de la vida silvestre. Por motivos egoístas, si queremos seguir teniendo “trofeos”. Y también porque los aspectos competitivos de la caza de trofeos producen una reacción negativa en mucha gente, incluidos cazadores, que aceptarían sin problemas otras formas de caza. Lo mejor para cazadores y conservacionistas es disminuir el énfasis en los puntuaciones del trofeo y aumentarlo en el disfrute de la caza, independientemente de los atributos particulares (edad, sexo, tamaño de los cuernos) de la pieza cazada1.

 

1Festa-Bianchet M. Exploitative WildlifebManagement as a Selective Pressure for the Life-History Evolution of Large Mammals. In Animal Behavior and Wildlife Conservation, eds Festa-Bianchet M, Appollonio M (Island, Washington, DC), 2003:191–207.

Loveridge et al. Does sport hunting benefit conservation?. In Key Topics in Conservation Biology. Macdonald ed. 2006: 224-240.


7
Julio 2012
Publicado por: Federico

¿Cazando los trofeos grandes conseguiremos tener trofeos pequeños? II.

 

There is a passion for hunting deeply implanted within the human breast . . . Charles Dickens, Oliver Twist.

En la caza ha sucedido lo contrario que en la agricultura y la ganadería: se han eliminado los individuos con los caracteres preferidos, quedando como reproductores los individuos menos desables para aportar los genes a las generaciones futuras1.

 

Como ejemplo de lo anterior tenemos la caza de trofeos de carnero de las Rocosas (Ovis canadensis). En Alberta, Canadá se comprobó que la caza había provocado una disminución del tamaño de los cuernos, porque los carneros con grandes cuernos tenían una mayor probabilidad de ser cazados. Este hecho sucedía también a edades jóvenes2. Aunque cada especie es diferente, lo mismo podría ocurrir cuando cazamos esos excepcionales trofeos de corzo poco más de un año que de vez en cuando aparecen en nuestro foro.

 

Figura: cambios observados en la longitud de los cuernos desde 1972 hasta 2002. Relación entre la longitud de los cuernos de de los carneros de 4 años de edad y el año.

 

En los ciervos, Hartl et al3 encontraron que el alelo Idh-2125 se asociaba a un mayor número de puntas en la cuerna. Si la caza de una población de ciervos era intensa y prolongada en el tiempo, este alelo tendía a desaparecer de la población. De esta y otras maneras, la caza seleccionaba en contra de un mayor número de puntas, de una mayor longitud de la cuerna y de un tamaño corporal grande. En el artículo que estamos comentando1 hay un error, ya que refiere todo lo anterior a los corzos, habiéndose hecho el estudio original en realidad sobre ciervos franceses.

¿Y los corzos? os preguntaréis entonces. Aquí los autores ofrecen mucha menos información, aunque el apartado referido a la selección sexual me parece perfectamente aplicable al corzo. Lo completaremos comentando también algunos de los textos citados es este artículo1.

Selección sexual. 

La forma sexual de selección es un elemento importante de la teoría de la selección natural de Darwin: "... depende, no en una lucha por la existencia, sino en una lucha entre los machos por la posesión de las hembras, el resultado no es la muerte del competidor derrotado, sino su escasa o ninguna descendencia”4

 

 Fotografía: Federico Sáez-Royuela 

La caza de machos de forma predominante puede influir de diferentes maneras en la selección sexual. Puede modificar los caracteres sexuales secundarios como ya hemos comentado (astas, cuernas o colmillos). Y es probable que ello cambie la dinámica del cortejo y de la selección de la pareja, pudiendo reducir el éxito en el apareamiento y la reproducción. O puede alterar la selección sexual indirectamente, al disminuir el tamaño de la población o favorecer la maduración sexual precoz1.

La caza también puede afectar a la selección sexual mediante la modificación de la proporción de machos y hembras disponibles para el apareamiento. La legislación de caza para la mayoría de especies de mamíferos ha favorecido tradicionalmente unas mayores tasas de captura para los machos. En muchas ocasiones se prohibe la caza de hembras, o de hembras seguidas de crías5. No es infrecuente una proporción de machos adultos menor de 1 por cada 10 hembras adultas cuando los machos son cazados de forma selectiva. La teoría predice que el sexo más abundante será menos exigente en la elección de pareja y más agresivo en la competencia por la pareja2. Estas líneas parecen pensadas expresamente para la legislación y la situación que se da con el corzo en muchas zonas de España.

(Continuará...)

1Allendorfa FW, Hardc J. Human-induced evolution caused by unnatural selection through harvest of wild animals. PNAS 2009;106 (S1):9987-94.

 

2Coltman DW, et al. Undesirable evolutionary consequences of trophy hunting. Nature 2003;426:655-8.

3Hartl GB et al. Relationships between allozymes, heterozygosity and morphological characters in red deer (Cervus elaphus), and the influence of selective hunting on allele frequency distributions. Heredity (1991) 66, 343–350.

4Darwin, Charles. On the Origin of Species (1st edition), 1859), Chapter 4, page 88.

5Festa-Bianchet M. Exploitative WildlifebManagement as a Selective Pressure for the Life-History Evolution of Large Mammals. In Animal Behavior and Wildlife Conservation, eds Festa-Bianchet M, Appollonio M (Island, Washington, DC), 2003:191–207.

22
Junio 2012
Publicado por: Federico

¿Cazando los trofeos grandes conseguiremos tener trofeos pequeños? I.

“La frecuencia de los elefantes (Loxodonta africana) sin colmillos aumentó del 10% al 38% en el South Luangwa National Park, Zambia, al parecer provocada por la caza furtiva de elefantes por su marfil1”.
 
 
 
 
¿Sorprendente? Los furtivos acabaron con los elefantes con colmillos y casi solo se pudieron reproducir los que no los tenían. Resultado: transmitieron este rasgo hereditario a su descendientes.
 
Seguramente este es un tema polémico para los cazadores. ¿Selecciona la  caza negativamente a las poblaciones? ¿Si cazamos los animales con mejores cualidades no estaremos dejando a la población a cargo de los peores reproductores? ¿Tenemos que tener este aspecto en cuenta cazadores y gestores?
 
En un largo artículo publicado en 2008 por investigadores de Norteamérica y Nueva Zelanda se revisa el tema2. Reproducimos algunos de los aspectos que más nos han llamado la atención. Los comentarios en cursiva muestran solo mi opinión personal.
 
Los autores se sorprenden de que el efecto de la caza sobre la evolución de las especies fue escasamente estudiado por Darwin y lo achacan a su pasión por la caza. Sin embargo, Darwin era consciente de que la caza de los animales más deseables podría disminuir la frecuencia de los estos fenotipos en la población. Si cazamos los animales más grandes, solo quedarán los más pequeños para reproducirse, transmitiendo esta característica a las siguientes generaciones.
 
Los seres humanos se han aprovechado de las poblaciones silvestres de animales para comida, ropa y herramientas desde el origen de los homínidos.
 
La caza por los humanos de las poblaciones silvestres casi nunca es aleatoria. Es decir, los individuos de cierto tamaño, morfología o comportamiento son más propensos que otros a ser retirados de la población mediante su caza. Esta eliminación selectiva llega a lograr un cambio genético en las poblaciones explotadas si el fenotipo seleccionado tiene por lo menos de forma parcial una base genética.
 
 
 
Por otro lado, incluso cuando la caza no es selectiva puede causar un cambio genético; una mortalidad uniformemente creciente independiente del fenotipo producirá una maduración sexual a una edad más temprana. Esto es algo comprobado empíricamente por muchos cazadores de jabalíes; si se caza de forma intensa las jabalinas tiene sus primeras crías muy precozmente.
 
Además, prácticamente toda la caza establece elementos selectivos de algún tipo: los animales son cazados por su tamaño corporal, el color del pelaje, o el tamaño de los cuernos y astas. La caza puede producir la situación paradójica de la selección en contra de los rasgos que son preferidos por los cazadores.
 
Un ejemplo. En el este de Canadá los peleteros pagaban tres veces más por la variante plateada de la piel del zorro rojo (Vulpes vulpes), por lo que era el fenotipo más deseado por los cazadores.  
 
 
 
La frecuencia de la deseada morfología plateada disminuyó del 16% en 1830 al 5% en 1930. Se llegó a la conclusión de que esta tendencia podría explicarse por una tasa ligeramente mayor de caza de los zorros de piel plateada (supervivencia de un 3% menos) que los fenotipos de color rojo y los cruzados de ambos (heterozigotos), para un intervalo generacional de 2 años.
 
 
 
¿Y los corzos? Lo veremos en otra entrada de Corzo +.
 
(Continuará).
 

1Jachmann H, Berry PSM, Immae H. Tusklessness in African elephants: A future trend. Afr J Ecol 1995;33:230-5.

2Allendorfa FW, Hardc J. Human-induced evolution caused by unnatural selection through harvest of wild animals. PNAS 2009;106 (S1):9987-94. 
20
Junio 2012
Publicado por: Gerardo

El último azote. La Sarcosporidiosis

La sarcosporidiosis es una enfermedad parasitaria producida por un grupo complejo y extenso de protozoos, similares a las que ocasionan los toxoplasmas o las neosporas quizás mejor conocidos por todo el mundo. En este caso pertenecen al genero Sarcocystis.

Estos parásitos han evolucionado en el marco de la relación depredador-presa, siendo parásitos estrictos, con un hospedaror definitivo, por lo general un carnívoro, y un hospedador secundario, por lo general un herbívoro. Se dan también hospedadores aberrantes, que por accidente consumen las fases infestantes del protozoo y desarrollan, en ciertas condiciones, la enfermedad.

Recientemente se ha descrito en la provincia de Lugo, en concreto en la Reserva de Caza de Os Ancares, un episodio especialmente llamativo de sarcosporidiosis. Allí, en un trabajo de seguimiento de la carga parasitaria total de los corzos, se ha comprobado que la presencia de los quistes que produce este protozoo en el músculo cardiaco del corzo se ha multiplicado por 100 en un periodo de 10 años.

Se sabe, por infestaciones experimentales, que los Sarcocystis llegan a ser patógenos mortales en los crías del ciervo de cola blanca en un 90%.

Su ciclo biológico es muy complejo pero exige que el corzo consuma alimentos contaminados con ooquistes eliminados por las heces del depredador, y que el depredador consuma los bradizoitos que forman quistes en los músculos del corzo, para así cerrar el proceso.

Se ha recogido en prensa la eventual participación de los perros de caza en este proceso.

Si bien lo anterior es posible, lo cierto es que ello corresponde a una interpretación muy académica del proceso. En mi opinión, en un caso como el descrito en Lugo, hay que buscar una implicación de agentes meramente naturales.

Sabemos que a lo largo de la última década la mortalidad de corzos en Os Ancares ha experimentado un incremento alarmante, tanto en la vertiente norte como en la sur, de modo que es plausible que un número elevado de depredadores naturales hayan tenido acceso a una importante fuente de corzos que ya estaban infestados por Sarcocystis. Este aumento de animales muertos habrá producido un aumento del éxito reproductivo de los depredadores que a su vez habrán eliminado más y más ooquistes, que habrán aumentado la tasa de exposición de los corzos al parásito. Este ciclo de infección-reinfección ha podido tener funestas consecuencias para la supervivencia del corzo lo que a su vez ha retroalimentado el proceso.

La participación de perros, si bien no es descartable, no parece la más sencilla para un ungulado como el corzo que, en la zona de Ancares, no tiende a coincidir físicamente con el cánido doméstico, en tanto que sí lo hace con lobos y zorros.

En todo caso se trata de un episodio natural, con malas consecuencias para el corzo, que habrá surgido como consecuencia de la evolución demográfica de la especie, por que ya lo hemos comentado en multitud de ocasiones: las enfermedades, en especial las parasitarias, acaban regulando las poblaciones, y no siempre para bien.

15
Junio 2012
Publicado por: Federico

Rescatando crías durante la siega. La última tecnología.

El año pasado ya comentamos extensamente los peligros de la siega para los corcinos y otros animales. Se estima que cientos de miles de animales mueren o son mutilados en estas fechas durante las cosechas primaverales.

 

 Fotografía: Asier Ocharan

Traemos hoy aquí los últimos avances tecnológico para intentar disminuir la mortalidad de los corcinos1. Es posible que nos parezcan demasiado sofisticados o de precio imposible. Pero demuestran que hay empresas investigando en este campo y que al menos en algunos países hay mercado para esta tecnología. Es posible que en el futuro también estas técnicas estén aquí.

Equipo portátil de infrarrojos:

 

Ya comercializado y utilizado por agricultores y cazadores. Emplea sensores de infrarrojos para detectar a los animales silvestres durante la siega de primavera. Es especialmente útil para la localización de los corcinos y se está empleando con éxito en Alemania.

 

 

Equipos montados en tractor o cosechadora:

 

Los detectores de infrarrojos son poco útiles utilizados así, ya que reacciona a las diferencias de temperatura entre el animal y el terreno. La cosecha se realiza en muchas ocasiones a las horas de mayor calor y también se detectan la zonas calientes del terreno. Esto da lugar frecuentemente a falsas alarmas, lo que no es aceptable para el agricultor. 

Por esta razón, se están desarrollando otras alternativas. Una de las opciones investigadas es el montaje de varios tipos de sensores en un brazo de la segadora (ver fotografía). Se combinan los detectores de infrarrojos, un sistema de radar y diferentes tipos de sistemas de cámaras inteligentes. Los sensores comprueban la tira de cultivo que se va a cosechar a continuación y si es necesario emiten una alarma, dando tiempo suficiente para retirar al animal.

 

 

Rescate aéreo también para los corcinos:

 

En los últimos años se están probando pequeños aviones aéreos no tripulados. Se equipan con cámaras de infrarrojos y de vídeo cuyas imágenes se transmiten a una estación de tierra en tiempo real. Durante un vuelo de unos 16 minutos (ver fotografía) se explora en un área de aproximadamente 4 hectáreas a una altitud de 50 m. Los primeros ensayos han confirmado la utilidad del sistema: se detectaron 16 crías durante las pruebas en Baviera y Austria. Los siguientes pasos deberían revelar si este concepto y el prototipo se puede convertir en un sistema comercial.

 

En España estamos probablemente en una fase previa: concienciar del problema a agricultores, cazadores y administración. Y no solo por los corcinos sino también por las crías de otra muchas especies animales. En ello está la ACE.

http://www.dlr.de/caf/en/desktopdefault.aspx/tabid-5294/8937_read-22072/


5
Junio 2012
Publicado por: Gerardo

Estimación de la población del corzo en Lugo

Días atrás se hacía público el trabajo realizado en la provincia de Lugo por ARENA SL para el estudio de las poblaciones de corzo y jabalí en esa provincia gallega.

Se trata de un trabajo prolijo, complejo en su planteamiento de campo y algo árido en su comprensión matemática, que sirve para fijar unas primeras premisas sobre la gestión de estas especies en la provincia.

Así, en función de los distintos métodos de estima, se calcula que puede haber entre 7.400 y 45.700 corzos dependiendo del modelo. El modelo más ajustado es el de conteo que arroja una cifra de 15.000 corzos.

De acuerdo con el mismo en estos momentos se estaría capturando anualmente aproximadamente un 25% de ellos.

En cuanto a la estructura de sexos parece bastante equilibrada (1 macho por cada 1,3 hembras) fruto sin duda de la política de caza de hembras que se ha venido aplicando de un modo más o menos intensivo durante las batidas de otoño.

 

 

Los Tecores con mayor densidad de corzos estarían localizados en la zona central de Lugo; comprendiendo la zona montañosa oriental en todo su rango altitudinal y las estribaciones de la Dorsal Gallega y la Sierra do Xistral.

Es interesante el análisis de la productividad de las poblaciones. Así la tasa de natalidad corregida fue del 71,7%, con importantes diferencias entre zonas por rangos altitudinales. Así en zonas de media montaña el número de crías por hembra fue de 1,1 frente a zonas de menor altitud donde la media fue de 1,4 (datos de observaciones en septiembre y octubre).

  

No menos interesante es el hecho de que el cupo de capturas de corzos no guarda relación con la abundancia, cazándose de forma regular en función de la superficie. Eso explica que en algunas zonas el corzo esté en recesión – ya que a la caza hay que sumar otras causas de mortalidad como enfermedades y depredación- en tanto que en otras esté en franca expansión, sin que parezca que la caza actúe como un elemento moderador o conservador del recurso.

El propio trabajo reconoce la dificultad de abordar una labor de esta envergadura y asume errores y la necesidad de mejorar algunas metodologías de estimación. En cualquier caso es un magnífico punto de partida con el que la Consellería de Medio Ambiente va a poder sentar unas bases adecuadas para la gestión.

Para descargar el trabajo PULSAR 

2
Junio 2012
Publicado por: Federico

La tuberculosis no es frecuente en los corzos andaluces

La tuberculosis (TB), causada por el Mycobacterium bovis, un miembro del complejo Mycobacterium tuberculosis, es una enfermedad infecciosa extendida por todo el mundo, afectando a los seres humanos, al ganado y a la fauna. Se trata de una zoonosis con un alto impacto económico en la producción ganadera. A pesar de ser una de las principales preocupaciones de las autoridades de salud pública aún no se ha logrado su erradicación.


Hace unos días se ha publicado un trabajo realizado en Andalucía que estudia la seroprevalencia de Mycobacterium bovis en especies silvestres de artiodáctilos, incluyendo jabalí salvaje euroasiático (Sus scrofa) ciervo rojo (Cervus elaphus), corzo (Capraelus capraelus), gamo (Dama dama), cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) y muflón (Ovis musimon)1.


Los autores analizaron 1367 animales y hallaron que 202 (el 7,5%) presentaban anticuerpos contra M. bovis. Se encontraron seroprevalencias significativamente más altas de TB en el jabalí en comparación con las otras especies analizadas. Curiosamente, no se encontró seropositividad frente a M. bovis en ninguna de las 460 cabras monteses analizadas.


El corzo fue la especie con menos ejemplares estudiados, 54, encontrándose seropositividad solo en un macho (3%). 

 

Todos los corzos analizados procedían de la provincia de Cádiz, habiéndose estudiado 40 machos y 5 hembras, siendo 30 ejemplares subadultos (del resto se desconocía edad y sexo si no existen errores en la tabla publicada).

 

 

Corzos gaditanos. Fotografía: Pablo Fdez-Salguero.


En lo que respecta  al corzo, los autores comentan que la TB solo se ha comunicado esporádicamente en Europa, con unos rangos de prevalencia entre el 0 y el 3% (2,3).


Hace unos años, Gerardo Pajares comentaba en la desaparecida lista de correo “Corzos-L” el hallazgo de un corzo con TB. Comunicación que por su interés, también para los cazadores, copio a continuación.


“El año pasado, durante en uno de los recechos de corzas, un guarda de caza del coto regional de Valdés (Asturias) -Oscar por más señas- detectaba al aviar la corza recién cazada una anormalidad en los pulmones del ejemplar. Rápidamente se ponía en contacto conmigo y sobre la marcha se enviaba el animal completo al Laboratorio Regional de Sanidad Animal de Jove (Asturias) para su estudio. 


Gracias al esfuerzo y tesón de Ana Balseiro se supo pronto, mediante técnicas de inmunohistoquímica, que estábamos ante un caso de tuberculosis. Fueron necesarios meses de trabajo para poder confirmarlo mediante una prueba de genética molecular. Estábamos ante un caso muy raro: un corzo con tuberculosis bovina. Y es raro doblemente, tanto porque el corzo es una especie poco gregaria y por ende poco proclive a esta afección (de hecho existen muy pocos casos reportados en Europa) y porque la zona tiene una muy baja tasa de prevalencia de tuberculosis bovina (son más de 23 años de campañas de saneamiento ganadero). 


Sin embargo, en otras especies como el venado o el jabalí, y en otros lugares, en especial en el sur de España, la prevalencia de esta enfermedad es muy elevada. La cuestión subyacente es si estas formas de tuberculosis en fauna silvestre pueden tener impacto en la salud humana. 


Recientemente se ha publicado un trabajo en el que se reporta lo que ocurrió en Michigan, comprobándose el contagio por vía cutánea de la TB al menos a un cazador y posiblemente a otro habitante del campo, por el manejo poco precavido de las piezas muertas. Es de destacar lo singular de la vía de contagio y la indicación de la autora de utilizar guantes de late "gruesos" para evitar la enfermedad. Este trabajo ha sido reportado por Christian Gortázar a través de la lista RIEC.”

 

 

Foto de la cavidad torácica de un ciervo de cola blanca cazado por uno de los pacientes de Michigan. La foto muestra las lesiones nodulares clásicos de la infección por Mycobacterium bovis (tomado de referencia 4).


1García Bocanegra I et al. Seroprevalence and risk factors associated to Mycobacterium bovis in wild artiodactyl species from southern Spain, 2006-2010. PLoS One. 2012;7(4):e34908. Epub 2012 Apr 16.


2Wilson G et al. Scientific review on Tuberculosis in wildlife in the EU. Technical Report (2009). Submitted to EFSA.  

Available: http://www.efsa.europa.eu/en/ supporting/doc/12e.pdf. Accessed 2011 Sep 21.


3Balseiro A et al. Tuberculosis in roe deer from Spain and Italy. Vet Rec 2009;164: 468–470.


4Wilkins MJ et al. Human Mycobacterium bovis Infection and Bovine Tuberculosis Outbreak, Michigan, 1994–2007. Emerg Infect Dis 2008;14(4): 657–660.


29
Mayo 2012
Publicado por: Gerardo

La gestión de los ungulados en Europa

Recientemente el CIC ha anunciado la concesión de sus premios literarios. Es de reseñar que en esta ocasión se ha premiado una encomiable iniciativa: la de publicar unos manuales sobre la gestión de los ungulados.

 

Del primer libro ya nos hicimos eco hace algo más de un año: "European ungulates". Ahora ha salido el segundo volumen "Ungulate management in Europe" magníficamente editado por Cambridge University Press.

 

Este libro contiene problemas relacionados con la gestión de los ungulados en Europa. A través de de una síntesis de aspectos de la biología y comparando las técnicas adoptadas en diferentes países, el libro realiza un examen pormenorizado de los sistemas de manejo que parecen ser eficientes y sus circunstancias. En este libro han participado algunos de los más importantes expertos de las diferentes áreas de la biología que han revisado los problemas de gestión y soluciones alternativas, incluyendo el impacto de los grandes ungulados en la agricultura, selvicultura y conservación de hábitats, el impacto de las enfermedades, la depredación, la causística de los accidentes de tráfico con los ungulados y posibles medidas para mitigarlos.

Es un libro dirigido a quien se dedique a la práctica de la gestión, en la investigación sobre la mejora de las metodologías de gestión y a los responsables de diseñar las políticas de caza y conservación, tanto a nivel local, regional o nacional.

20
Mayo 2012
Publicado por: Federico

¿Descorrean antes los corzos viejos?

A esta pregunta la mayor parte de los aficionados al corzo contestarían rápidamente que sí. He intentado investigar si hay una respuesta científica. La verdad es que he encontrado pocas referencias y además bastante antiguas.

 

 Autor: José Luis Martín Madrigal


En los años 70 los investigadores pensaban que los machos de más edad descorreaban antes que los jóvenes y por lo tanto tenían una ventaja en la competencia por los territorios. 


En un trabajo sueco ya comentado antes aquí1, se estudió la fecha de descorreado en dos territorios, en unos de ellos durante 4 años consecutivos. La limpieza de la borra ocurrió de media el 17 de abril (intervalo 4 a 30 de abril). Se intentó correlacionar esta fecha con la edad de los corzos. Todos los corzos adultos, mayores de dos años, descorreaban en abril. Y no había diferencia de fechas con la edad, ni dentro de cada año estudiado ni cuando se agruparon (ver figura).

 

 Fecha de limpia de la borra de corzo macho (≥2 años de edad) con respecto a la edad en Ekenas (E) 1990-1993 y Bogesund (B) 1992. Tamaño de la muestra entre paréntesis para cada año.

 

En cinco machos se pudo observar el descorreado durante varios años consecutivos y no se vió que la fecha se adelantara con el incremento de edad.


En un estudio posterior2, se ha podido ver también que entre los machos de un año (1+), aquellos que tenían la cuerna mayor limpiaban la borra antes. No sé si existe algún trabajo que compruebe este dato entre los machos adultos.


Por otro lado, en cuanto al desarrollo de la cuerna, clásicamente se ha considerado que los machos más viejos comienzan a desarrollar la cuerna antes que los más jóvenes. Como el crecimiento de la cuerna nueva es inmediato, esto puede significar que los machos que primero forman su cuerna son también los primeros en limpiar el terciopelo en la siguiente temporada, de lo que se deriva una ventaja competitiva.


Sin embargo, en el estudio sueco1 se pudo ver que el nacimiento de la cuerna comenzaba de media el 10 de noviembre (intervalo 28 de octubre-10 de diciembre). Nuevamente, no existía en el total de los años estudiados una correlación con la edad (para los corzos de 2 años o más), aunque en el año 1.990 sí hubo una tendencia a que los corzos más viejos echaran la cuerna antes (ver tabla).

 

 

Características del nacimiento de la cuerna de corzo macho ≥2 años de edad en Ekenas en el período 1989-1991. En 1990, hubo una débil tendencia de los machos de mayor edad para emitir la cuerna antes que los animales más jóvenes, que no se observó cuando se combinaron los años. Los tamaños de las muestras en 1989 y 1991 eran demasiado pequeños para los análisis estadísticos.


Tampoco se encontró una correlación entre el momento de inicio del desarrollo de la cuerna y la fecha del descorreado en ese año o en el siguiente. Por tanto, el ser el primero en desarrollar la cuerna un año no supondría una ventaja en la competencia por los territorios de la temporada siguiente.


En otros cérvidos com el ciervo rojo, parece que es más importante la dominancia del macho que la edad. tanto para iniciar antes el crecimiento como para limpiar antes la cuerna. Sin embargo, en el ciervo de cola blanca ocurre justo lo contrario.


De lo anteriormente expuesto, saco la conclusión de que los corzos añales (1+) echan la cuerna y descorrean más tarde que los adultos (2+). Entre los jóvenes, los de cuerna mayor descorrearán antes. Entre los adultos, la edad no influirá en el momento del descorreado y quizás tampoco en el inicio de la cuerna.


1Johansson A. Territory Establishment and Antler Cycle in Male Roe Deer. Ethology 1996;102(4): 549–559.


2Hoem SA et al. Fighting behaviour in territorial male roe deer Capreolus capreolus: the effects of antler size and residence. European Journal of Wildlife Research 2007;53:1-8.

30
Abril 2012
Publicado por: Federico

Rewilding. Viviendo con Mamuts.

Hoy el blog no va de corzos, aunque el “rewilding” es posible que los afecte y mucho.
No he encontrado una traducción para la palabreja (quizás “renaturalizar”) que tiene que ver con la reintroducción de especies y algo más. Ya que no se trata solo de reintroducir especies desaparecidas sino de completar ecosistemas con toda su fauna nativa, especialmente los grandes carnívoros y herbívoros: lobos, tigres, osos, leones, toros, caballos salvajes, bisontes...
 
La palabra fue acuñada por Dave Foreman1 y apareció por primera vez en un artículo científico en 19982.
Para hacerse una idea veamos la fotografía que encabeza la página web de The Rewilding Institute1:


Las iniciativas rewilding quieren restaurar el antiguo equilibrio de los ecosistemas, antes de que se modificara por el hombre. Y para ello, reintroducir la gran fauna desaparecida. Y esto dentro del rewilding menos extremista. 

Porque hay otra tendencia más extrema y sensacionalista en el rewilding: el “Pleistoceno Rewilding”3. Aunque a mi me parece ciencia ficción y no ciencia, os resumo en qué consiste. Si os fijáis en la fotografía inferior aparecen grandes mamíferos hoy desaparecidos, pero que pueden ser sustituidos por los descendientes de la megafauna del Pleistoceno, o sus equivalentes ecológicos cercanos.
 
 
 
 
Según algunos biólogos “desde la extinción de la megafauna hace 13.000 años, el continente americano ha tenido un grave desequilibrio en la fauna". Y hay que corregirlo. Primero se reintroduciría las especies nativas: berrendo, bisonte, caballo. Y luego especies similares o próximas a las extintas: camellos, tapires, elefantes (para sustituir a los mamuts). Y por último, para controlar las grandes poblaciones de herbívoros, hay que reintroducir los grandes carnívoros: el león, el jaguar, el tigre de Siberia.
 
 

¿Cosas de locos? No parece, al menos en la vertiente más moderada del rewilding.
Algunos ejemplos tomados de la revista Quercus4:
- Reintroducción del lobo en el Parque Nacional de Yellowstone. Actualmente, Yellowstone cuenta con más de mil lobos (y se cazan cientos de ellos cada año).
- Sudáfrica. Reserva de Pilanesberg, de perímetro cercado, con 60.000 hectáreas de ranchos ganaderos a los que trasladaron 6.000 ejemplares de grandes mamíferos (leones, rinocerontes, guepardos, licaones, elefantes, jirafas, hipopótamos y cebras). 
- Reintroducción de bisontes en las praderas americanas.

Pero no hay que ir a África. Existe la iniciativa “Rewilding Europe”5 que quiere aprovechar los espacios europeos poco habitados y reintroducir grandes mamíferos ahora desaparecidos o en peligro de extinción: bisontes, uros, caballos, osos, lobos.
Rewilding Europa manifiesta que “quiere hacer de Europa un lugar más salvaje, con mucho más espacio para la vida silvestre”. Tiene como objetivo “renaturalizar” un millón de hectáreas para el año 2020, con la creación de diez áreas silvestres. En los Cárpatos, en el delta del Danubio y también en el oeste de la Península Ibérica. Abajo podéis ver la zona5


Según Rewilding Europa esta región ofrece grandes oportunidades para restaurar los procesos naturales. En primer lugar, se reinstaurarán los pastos  naturales. Esto requiere herbívoros silvestres, como los toros, los caballos salvajes y los ciervos. Estos herbívoros despejará el camino para el retorno final del lince ibérico. 

En el vértice de la pirámide está de nuevo un felino. ¿Y dónde quedan nuestros corzos?

1 http://rewilding.org/rewildit/
2 “Rewilding and biodiversity: complementary goals for continental conservation” (Wild Earth, 8: 19-28)
http://en.wikipedia.org/wiki/Pleistocene_Rewilding
4 http://www.quercus.es/noticia/4706/
5 http://rewildingeurope.com/
30
Abril 2012
Publicado por: Gerardo

Abierto el plazo de inscripción en el RUSI

La Reunión de Ungulados Silvestres Ibéricos (RUSI) surgió en 2010 con el objetivo de crear un foro de debate y de intercambio de información entre diferentes especialistas que desarrollan trabajos sobre ungulados ibéricos. RUSI va dirigido a los grupos de investigación dedicados al estudio de los ungulados silvestres y asilvestrados, autóctonos o introducidos de la Península Ibérica y sus islas, desde cualquier perspectiva como ecología, veterinaria, gestión, etc.

La primera reunión tuvo lugar en Septiembre de 2010 en la Universidad de Zaragoza, y se desarrollaron sesiones sobre 'Taxonomía y genética', 'Estimas poblacionales y seguimientos demográficos', 'Seguimiento sanitario' y 'Conservación y gestión'. La 2ª RUSI se celebró en Julio de 2011, en la Universidad de Aveiro, y se centró en dos talleres sobre 'Censos y monitorización de poblaciones de ungulados' y 'Gestión cinegética de poblaciones de ungulados'.

En el III RUSI las sesiones se plantean entorno a los aspectos de interacciones entre las poblaciones de ungulados ibéricos, los intereses sociales y económicos (ganadería, agricultura, conflictos de seguridad vial, etc.) y la conservación de la biodiversidad. La estructura para cada sesión se basa en exposiciones orales breves, seguidas de un espacio para el debate, que permita contrastar distintas experiencias y puntos de vista. Se trata, no sólo de compartir la información de que disponemos, sino de identificar lagunas en nuestro conocimiento, definir nuevas necesidades de investigación, apuntar soluciones e incentivar la cooperación entre distintos equipos. 

Os invitamos a participar activamente en la reunión, sea presentando comunicaciones o participando en los debates. Los trabajos presentados en las jornadas, junto con otros de las reuniones anteriores, serán objeto de un número monográfico sobre gestión de ungulados de la revista Wildlife Biology in Practice.

 

ENLACE 

22
Abril 2012
Publicado por: Gerardo

Contando trastazos

En toda Europa es el corzo, sin lugar a dudas, la especie silvestre que más importancia tiene en la cantidad de colisiones de tráfico. Sólo en Alemania se contabilizan más de 200.000 accidentes con vehículos, lo que supone el 20% de las capturas realizadas por los cazadores (en España la cifra aproximada de siniestros es de unos 16.600 para todas las especies animales).

 

  Fuente: http://www.caraccident.com 

Causan aproximadamente 3.000 heridos, de los cuales fallecen unos 50. Por lo tanto cualquier modelo que permita predecir su evolución y ayude a establecer medidas correctoras cobra especial relevancia.

 

 Fotografía: Benigno Vázquez 

La casuística de estas colisiones con corzos es altamente estacional y se relaciona con su comportamiento territorial y la reproducción. Igualmente se sabe que la tasa de incidencia depende de la abundancia y del tipo de vía, como ya hemos comentado en entradas anteriores de este blog a partir de trabajos españoles.

 

 

Recientemente se ha publicado un trabajo alemán  1, realizado en Baviera, en el que se sugiere la oportunidad de realizar el seguimiento de la evolución de las poblaciones de corzo en base a la fluctuación en el número de los accidentes de tráfico.

 

 

 

Los autores comprobaron que, si bien existen oscilaciones en el número de colisiones por kilómetro de vía en función de variables ecológicas (tipo de masas, pluviometría, porcentaje de bordes en las masas forestales, etc.), se aprecia un buen índice de correlación lineal entre la abundancia y el número de siniestros.

 

En la actualidad en Baviera se usa el índice florístico para monitorizar la abundancia, lo cual tiene un coste moderado, pero la posibilidad de aplicar un índice basado en la tasa de siniestralidad es igualmente eficaz y más económico. El índice florístico solamente puede aplicarse con cierto éxito en zonas boscosas, quedando fuera de su rango las zonas cerealistas donde hoy prospera en corzo. Además este índice permite categorizar las vías y sus tramos en tres niveles de riesgo, de forma que se pueda optimizar la implementación de medidas correctoras y de prevención.

 

 

 

¿Y qué podemos hacer los cazadores? Aumentar simplemente el cupo de capturas no es eficaz. Lo importante, recalcan, es un manejo específico de la estructura de sexos de la población. Todo parece apuntar a que la tendencia a concentrar la caza sobre los machos es un mal muy extendido, lo que incrementa el problema. Se hace claramente necesario actuar con diligencia sobre las corzas con el fin de contener el riesgo de colisiones.

 

 

 

Finalmente los autores proponen que el índice de colisiones puede ser también un elemento a valorar en el momento de tomar en arriendo un coto de caza –si bien es cierto que en Alemania no hay necesidad de pagar los costosos seguros de responsabilidad civil que debemos asumir en España- y para establecer los más adecuados planes de caza.

 

1.- Hothorn, T. et al. Large-Scale model-based Assessment of Deer-Vehicle collision risk. PloS ONE.2012. Vol.7. I.2 e29510

16
Abril 2012
Publicado por: Gerardo

Contando robles

La estimación precisa de la abundancia de las poblaciones de nuestros grandes herbívoros plantea serios problemas. De una parte los mejores métodos resultan caros y exigen el manejo de complicados programas informáticos. Además es preciso haber realizado un buen planteamiento previo.

 

 

 

Los cazadores y guardas confían más en los métodos de estimación directa, por aquello de que lo que han visto aporta seguridad, en tanto que los basados en indicios generan incertidumbre.

 

En el caso del corzo las cosas son muy complicadas. El pequeño tamaño de la especie, su comportamiento críptico y en apariencia caprichoso, hacen de él una especie que desafía la confianza en cualquier método.

 

Los franceses han aplicado desde hace años el “Índice florístico” como método de evaluación del cambio ecológico inducido por la herbivoría. En esencia consiste en valorar el impacto del ramoneo de los ungulados sobre las plantas del medio.

 

Recientemente el equipo del Dr. Jean-Michel Gaillard han propuesto un nuevo índice florístico basado en el impacto del ramoneo sobre la regeneración de los robledales. El robledal supone aproximadamente un tercio de los bosques franceses.

 

El índice de ramoneo del robledal se define como la proporción de plantones consumidos en una unidad de muestreo (plantones consumidos/plantones examinados).

 

 

El método se estudió en Trois Fontaines frente al de Captura-Marcaje- Recaptura . En el modelo propuesto por estos investigadores se comprueba la correlación lineal  entre el índice y la abundancia.

 

Las limitaciones del método están, lógicamente, en la existencia de otras ofertas alimenticias y en la presencia de otros herbívoros competidores. No obstante, sí parece que este tipo de índices pueden ser valiosos para evaluar de forma anual la evolución de la abundancia.

 


1.- Chevier, T. et al. The oak browsing index correlates linearly with roe deer density: a new indicator for deer management? Eur. J. Wildl Res (2012) 58:1722.

12
Abril 2012
Publicado por: Federico

El tamaño del territorio del corzo

Para empezar, hay que definir lo que es el “territorio” del macho de corzo1. Se puede considerar el territorio como la zona dónde habita un macho que no se superpone con la de ningún vecino. O de forma menos restrictiva, toda el área por dónde se mueve el macho en la época territorial. Con esta última definición, que es la que vamos a usar, el territorio es más amplio y va a estar ocupado, además de por el macho, por hembras y crías y por machos no territoriales (habitualmente añales y subadultos).


 

 

 

El tamaño de los territorios varía desde menos de 5 a más de 150 ha. Aunque en la mayoría de los estudios la diferencia es menor, entre 10 y 50 ha. 


Los territorios más pequeños se han encontrado en los bosques de Inglaterra y Alemania. Los mayores territorios se encuentran en el norte de Europa, en zonas con menor densidad de alimentos.

 

El tamaño del territorio también se correlaciona con la densidad de la población de corzos cuando se comparan diferentes áreas, pero no con los cambios de densidad en distintos años en una misma área1,2. Quizás ello se deba a que los machos tienden a mantener los mismos territorios año tras año.


Otros factores que se han asociado al tamaño del territorio han sido:


-. Visibilidad, que influye en la capacidad del macho para defender el territorio.

.- Edad: el tamaño es mayor a partir de los 3 años, con un pico a los 6, para declinar después.

 

 

 

Por último, para aquellos que buscan a los machos, tienen que tener en cuenta que estos sólo utilizan una porción del territorio diariamente. Los machos no “patrullan” los límites de su territorio constantemente y, especialmente durante el celo, están confinados en un pequeño espacio.

 

 

1Lieberg et al. The Function of Male Territoriality in Roe Deer, pag 229. En: The European Roe Deer: The Biology of Success. Andersen et al., Eds. Sacandinavian University Press. Oslo 1.998.

 

 2Hewison AJM et al. Social organosation of European roe deer, pag 206. En: The European Roe Deer: The Biology of Success. Andersen et al., Eds. Sacandinavian University Press. Oslo 1.998.

8
Abril 2012
Publicado por: Federico

El territorio y la cuerna del corzo I.

En Corzo + hoy comentamos un trabajo realizado ya hace unos años pero cuya vigencia podremos comprobar en estos días en nuestras salidas al campo. 


En esta investigación1 se estudió la formación del territorio y el ciclo de la cuerna en los machos de corzo en dos áreas de Suecia durante cuatro años. 


El comportamiento territorial se inició a principios de marzo2. Estudiando a los corzos mediante telemetría, se vió que inicialmente los territorios de los machos se superponían un 60%. En un período de 3-6-semanas, la superposición cayó a un 0%. 

 

 

 

En la figura de arriba podemos ver el solapamiento de las áreas de campeo invernales de tres machos. En la de abajo los mismos machos durante la temporada territorial. Las medidas son aproximadas. Modificado de Liberg et al2.

 

La mayoría de los territorios se establecieron desde finales de marzo hasta principios de abril, con una tendencia a restablecerse primero los viejos territorios. Todos los territorios estaban establecidos en la segunda semana de abril.

 

Este periodo se asoció con un mayor número de luchas entre machos. La autora del trabajo observó que, frecuentemente durante el invierno, los machos pastan juntos pacíficamente. A partir de marzo, por el contrario, se aprecia un incremento de los combates, primero de forma velada, con los corzos mostrándose las cuernas o caminando uno detrás de otro, pero más tarde aumentando de intensidad y culminando en largas y rápidas persecuciones.


 

 Fotografía: Jaime Cortecero 

 

Todos los años, los territorios se estabilizaban entre 1 y 3 semanas antes de que los corzos limpiaran la borra de su cuerna. Probablemente, la cuerna no es necesaria para establecer el territorio, pero sí para mantenerlo con éxito.

 

En invierno, la distancia entre los centros geométricos donde se localizaban los machos vecinos era de 164 metros. Después del establecimiento del territorio aumentó hasta 364 metros. Con respecto a su área invernal, los machos territoriales veteranos movieron el centro de su territorio una distancia menor (129 metros) que los que establecían el territorio por primer año (267 m). En la mayor parte de los casos, el territorio se establece en las proximidades del área invernal, aunque hay alguna excepción, alcanzándose un Km de distancia3.

 

 

 Fotografía: Mario Bregaña. 

 

La defensa del territorio terminó después del celo, a finales de agosto, y las relaciones espaciales entre los vecinos volvieron a la situación anterior a la temporada territorial.  


En este trabajo también se estudió la relación entre la edad y la  limpieza de la borra o la caída la cuerna, con resultados seguramente sorprendentes para los cazadores, que comentaremos en otra entrada de Corzo +.

 

1Johansson A. Territory Establishment and Antler Cycle in Male Roe Deer. Ethology 1996;102(4): 549–559.

2 en otros estudios en Alemania el comienzo ocurre a finales de febrero. Liberg et al. The Function of Male Territoriality in Roe Deer, pag 225. En: The European Roe Deer: The Biology of Success. Andersen et al., Eds. Sacandinavian University Press. Oslo 1.998.

 

3Liberg et al. The Function of Male Territoriality in Roe Deer, pag 227. En: The European Roe Deer: The Biology of Success. Andersen et al., Eds. Sacandinavian University Press. Oslo 1.998.


 


31
Marzo 2012
Publicado por: Federico

Sarna en los corzos

Hace unos días se publicaban en el foro unas fotografías de Gonzalo Varas de un corzo afectado probablemente de sarna. Esta enfermedad, infrecuente en el corzo, ha sido descrita en España en los últimos años en relación con la epidemia en el rebeco en el norte del país. Para completar la información aportada en el foro por Gerardo Pajares1, resumimos algunos estudios de autores españoles.

 

 FOTOGRAFÍA: GONZALO VARAS ROMERO


Ya en mayo de 1993, se detectó una epizootia de sarna en el rebeco (Rupicapra pyrenaica parva) de la población de la Cordillera Cantábrica. Fernández-Morán et al2 describieron el diagnóstico en la misma zona de cuatro casos de sarna en ciervos (Cervus elaphus) y uno en corzo (Capreolus capreolus). Aún así, en España, la prevalencia de la enfermedad en especies distintas de la gamuza es muy baja.


Los autores explican que epidemiológicamente existe la posibilidad de transmisión de los ácaros entre las especies que comparten el mismo hábitat. Se ha documentado la transmisión de la sarna sarcóptica desde el rebeco al ciervo, al corzo y a la cabra montés.

 

En los Alpes, la transmisión de rebecos a ciervos o corzos es muy ocasional, a pesar de que parece ser frecuente la transmisión entre los rebecos y las cabras monteses. 


Oleaga A y colaboradores3 describieron en 2.008 dos casos fatales de sarna sarcóptica que afectaron a dos corzos en Asturias en 2.006. Ambos animales se encontraron en mal estado general y no presentaban otras lesiones significativas diferentes de las causadas por los ácaros. Mostraban alopecia, costras cutáneas e hiperqueratosis en la cabeza, cuello, tronco y patas, afectando a casi toda la superficie corporal. Se aislaron en la piel numerosos ácaros de Sarcoptes scabiei. 

 

 

 FOTOGRAFÍA: GONZALO VARAS ROMERO

 

El mismo grupo4 ha publicado recientemente un análisis sobre la diversidad genética del ácaro Sarcoptes a lo largo de 11 años, encontrando una gran estabilidad genética en los ácaros que infestan los cérvidos, incluido el corzo.


1http://www.corzo.info/v_portal/forum/mensajever.asp?fo=12&te=12&men=79571


2Ferrnández-Morán J et al. Epizootiology of sarcoptic mange in a population of cantabrian chamois (Rupicapra pyrenaica parava) in Northwestern Spain. Veterinary Parasitology 1997;73:63–171.


 

Oleaga A et al. Sarcoptic mange in two roe deer (Capreolus capreolus ) from northern Spain. European Journal of Wildlife Research 2007;52:277-281.


4Alasaad S et al. Temporal stability in the genetic structure of Sarcoptes scabiei under the host-taxon law: empirical evidences from wildlife-derived Sarcoptes mite in Asturias, Spain. Parasit Vectors 2011;4:151.



26
Marzo 2012
Publicado por: Gerardo

Fotocensando

Fotoestimando la abundancia

 

 

 

El uso de las trailcams es cada día más frecuente. La inmensa mayoria de la gente las utiliza para intentar saber si en un lugar concreto sale a comer la pieza de sus desvelos. Pero sus usos son de lo más diversos. Así es frecuentesu empleo en la vigilancia del furtivismo, el seguimiento de fauna no cinegética de natural discretos, o la simple fotografía de naturaleza.

 

Como ya recogimos en otra entrada de CORZO+ también es posible su utilización en la estimación de la abundancia de la fauna cinegética.

 

El reciente trabajo de de Dougherty y Bowman en Population Ecology, “Estimating sika deer abundante using camera Surrey” nos aporta interesante información sobre cómo plantear el uso de este tipo de artefactos.

 

En su trabajo para censar los ciervos sika en el estado norteamericano de Maryland, se eligió un área de caza que osciló entre 975 y 1.365 ha. a lo largo de dos años. Se realizó una cuadrícula y se colocaron cámaras, de forma rotativa de modo que cada una de ellas abarcase un área de 65 ha. Se eligió como método el fotografiar sobre cebos, alimentados con maíz. Este maíz se dispuso con 7 días de antelación de modo que los ciervos comiesen en una noche 4 kg de granos. Cuando esto se consiguió se fue aumentando la cantidad de alimento de forma progresiva, llegando en algún caso a los 35 kg por cebadero. Esto tiene por objeto que el grano disponible no fuera el límite de la detectabilidad de los ciervos y todos tuvieran la oportunidad de acceder.

 

Posteriormente se colocó la cámara durante 14 días. Se estudió el efecto de programarlas para que efectuasen fotogramas a distintos intervalos. Con intervalos a 1 minuto se obtuvieron los mejores resultados, pero era tal la cantidad de imágenes que ello planteó problemas de interpretación estadística. Se probaron intervalos más amplios concluyendo que el de 5 minutos tenía el mejor compromiso para su interpretación.

 

Dado que se trataba de un estudio científico se capturaron y marcaron varios animales cada año (2008 10 /2009 26 hembras 2009) y se radio marcaron varios machos (2008 8/2009 12). A efectos de identificar luego los ejemplares se categorizaron en: corzos con cuernas ramificadas, corzos marcados, corzos sin cuerna, corzos con cuernas sin ramificar, y juveniles.

       

Parece que el uso de cebaderos resulta importante para lograr una buena interpretación ya que la detectabilidad varía con la distancia de la cámara a los mismos.

 

 Los datos obtenidos de esas fotografías deben ser tratados con las herramientas estadísticas adecuadas para obtener un resultado satisfactorio. Con ello el empleo de este tipo de cámaras es un método económico y preciso para conocer la abundancia. Sin duda tiene un gran interés para el corzo.

Dougherty y Bowman. “Estimating sika deer abundante using camera Surrey” 2012. Population Ecology,DOI: 10.1007/s10144-012-0311-z

23
Marzo 2012
Publicado por: Gerardo

Accidentes de tráfico y patrones de actividad

De nuevo traemos a CORZO+ un trabajo español relativo a las colisiones con los animales silvestres con aprovechamiento cinegético. En esta ocasión es el equipo del profesor Enrique Valero, Laura Lagos y Juan Picos, quienes han estudiado la relación entre los patrones de actividad de la fauna cinegética, el tráfico y las colisiones en Galicia 1.

 

Las principales conclusiones de este trabajo son:

 

-         El corzo está involucrado en el 36,5% de los accidentes. La mayoría de los mismos acontecen entre abril y mayo debidos a la dispersión de los juveniles y en julio por el aumento de la actividad coincidente con el celo. No hay evidencias de que la caza afecte al aumento de los accidentes.

 

-         El jabalí ocasiona el 62,8% de las colisiones. Éstas se producen, en su mayoría, coincidiendo con los días de caza en batida, lo que sugiere que esta forma de caza aumenta el riesgo de colisiones.

 

-         Los siniestros aumentan al disminuir la luz. Ello se debe tanto a que los animales son más activos en las horas crepusculares y nocturnas, como a una mayor dificultad para la visión de los mismos por los conductores.

-         La densidad de tráfico por meses tiene en general poca relación con el incremento de los accidentes. Sí hay cierta relación entre el aumento del tráfico nocturno en los fines de semana con los mismos, en especial coincidiendo con los meses de otoño e invierno y para el jabalí. Esto puede deberse a que la caza en batida incrementa el rango espacial de movilidad de la especie y la visibilidad es peor.

 

Hay pocas oportunidades para modificar el comportamiento natural y defensivo de las especies silvestres. Cualquier medida para paliar el problema de la siniestralidad con corzos y jabalíes debe pasar, necesariamente, con la adopción de cautelas extraordinarias por los conductores en las zonas de mayor riesgo. Para ello la única medida, amén de la instalación de barreras, el la extensión en la instalación de sistemas eficaces de alerta ante la presencia de animales en las vías.

 1.- Lagos L., Picos, J. y Valero, E. Temporal pattern of wild ungulate-related traffic accidents in northwest Spain. DOI 10.1007/s10344-012-0614-6. http://www.springerlink.com/content/cm835j8117410345/ 
18
Marzo 2012
Publicado por: Federico

La caza en conserva en Europa y cómo evitar las estafas.

Varios cazadores daneses que contrataron una cacería de animales libres en Rumanía descubrieron que realmente estaban cazando animales criados en cautividad. Tras la denuncia, el CIC (Consejo Internacional de la Caza y Conservación de la Fauna) ha abierto una investigación. 

 

De forma más general, la revista The Hunting Report ha entrevistado sobre este asunto al Dr. Rolph Baldus (President of the CIC’s Tropical Game Commission). Por su interés, ya que refleja un aspecto muy negativo de la caza que pocas veces sale a la luz, Corzo + ha realizado una traducción libre de la entrevista “La caza en conserva en Europa y cómo evitar las estafas: Respuestas del Dr. Rolf D. Baldus del CIC”.


THR (The Hunting Report): Después de nuestro informe sobre la posible estafa de caza en Hungría, algunos de nuestros lectores han expresado su preocupación acerca de las supuesta operaciones de “caza enlatada” en Centroeuropa y Europa del Este que se venden como caza en libertad. ¿Hay que estar alerta?


Baldus: La respuesta es simplemente sí. Ocurre, aunque no a gran escala. Probablemente el 99 por ciento de la caza que se oferta es legítima, pero existen una serie de las empresas de caza en conserva (conocidas a nivel local como "prostíbulos de caza"). Por desgracia, van en aumento.

 

Estos delitos salieron a la luz en 2005 cuando un barón alemán disparó sobre un ciervo monstruoso en Bulgaria, record del mundo en ese momento. Una investigación penal de la policía austríaca y del CIC descubrió que este ciervo (apodado "Burlei" por su propietario original) había sido criado en cautividad y manipulado artificialmente en un pequeño cercado austríaco.

 

Transportaron despúés a Bulgaria al desafortunado animal y allí le disparó en el monte el incauto cazador. La víctima de este fraude, que pagó 65.000 € por 15 kg de trofeo, estaba, en principio, muy bien informada sobre los ciervos en estado salvaje. Gestionaba sus propios cotos y era el presidente de su asociación local de gestión del ciervo.

 

Esto demuestra que incluso los bien informados "expertos" pueden caer en trampas astutamente preparado por personas con intenciones criminales.

THR: ¿Cómo funcionan estas organizaciones?

Baldus: En varios países se crían todos los años en instalaciones especiales miles de ciervos, gamos, muflones, jabalíes, cabras montesas y, en menor grado, corzos. Cada vez más, se manipula a los animales artificialmente, aplicando esteroides, hormonas y todos los demás métodos que la ciencia veterinaria moderna ha desarrollado para la cría de ganado. Esto se hace con el pretexto de la producción de carne. Sin embargo, muchos animales terminan en operaciones de caza enlatada. 

 

De forma complementaria, hay “lodges” dedicados a la caza o granjas que gestionan una zona vallada que compran estos animales "trofeo" tan pronto como un cliente hace una reserva para cazar un animal de una cierta calidad. A veces, estos animales están todavía parcialmente bajo la influencia de drogas paralizantes cuando el cazador llega a la torreta. A menudo, los cercones están hábilmente construidos, de modo que el cazador desprevenido no es consciente de que la el disparo tiene lugar en un recinto cerrado. 

 

Otras veces, los animales semi-domesticados o drogados son liberados en una zona abierta. En tales casos, la cacería se realiza inmediatamente después de la liberación.

 

Hace tan sólo seis semanas, en la República Checa, un amigo mío se encontró sentado en un recinto vallado, a pesar de que estaba prevenido y había exigido a la organización cazar en un medio silvestre. El organizador le había asegurado que estaba cazando animales en libertad, lo que demuestra que en muchos casos aunque no siempre, se ha engañado a cazadores confiados. 

 

Por el contrario, también hay tiradores bien informados a los que no les importa matar a unos animales domesticados y criados en un pequeño recinto. Los ecologistas denominan como "cazadores" a estos asesinos desprovistos de ética, dando así a la caza y a los cazadores una publicidad negativa.

 

 

THR: ¿En que lugares deben estar prevenidos nuestros suscriptores frente a las estafaas de caza? 


Baldus: los principales países donde se producen tales negligencias son: Austria, Bulgaria, República Checa, Hungría y Rumanía y en una escala más pequeña Croacia y Eslovaquia. Solamente Austria tiene más de 500 granjas donde se crían y venden animales salvajes domesticados. Incluso Alemania tiene dos o tres dudosos cercones de caza. Las actividades de “caza en conserva” son ilegales en todos estos países. Se violan las leyes de caza y a menudo las normas veterinarias y alimentarias, cuando entra en el mercado la carne de animales domesticados, tratados con fármacos y no inspeccionados. También se viola la legislación sobre bienestar animal, ya que en la mayoría de los países europeos es ilegal matar cualquier vertebrado sin ninguna justificación razonable. Matar animales para satisfacer el simple deseo de matar o para obtener el trofeo de sus cuernas, astas o colmillos no se considera jurídicamente una justificación.

 

Algo similar ocurre en América del Norte donde el modelo de conservación de la naturaleza excluye el "asesinato frívolo de la vida silvestre."

 

Por lo tanto, "matar por placer" se diferencia de la caza sostenible en que - aparte de que la ética del deportista legítima la actividad - es una forma adecuada y aceptada de gestión del territorio, de la vida silvestre y de la biodiversidad.

 

Afortunadamente, la mayoría de la caza en el centro y este de Europa es libre y basada en una persecución libre y justa. Hay un montón de vida silvestre y de caza disponibles y es posible cazar de forma justa. Los cazadores europeos no toleran la "caza en conserva" y a la mayoría no les gusta este tipo de caza detrás de los vallados, incluso aquellos de gran tamaño y gestionados adecuadamente. Estos fincas de caza valladas también existen y estan reconocidas oficalmente, algunas de ellas desde hace varios cientos de años.


THR: ¿Cómo puede evitar las trampas el cazador que busca una persecución libre y una buena experiencia de caza salvaje?


Baldus: Como siempre, es clave prestar atención y recopilar información para evitar fraudes. La mayoría de los “burdeles de caza” ocultan su verdadera naturaleza muy inteligentemente. No hay registros oficiales, no hay datos  a disposición del público y hay poca transparencia.

 

En Alemania o Austria, un cazador prevenido, con dudas acerca de una cacería puede ponerse en contacto con las autoridades de caza u otras personas que conozcan el país, ya que los culpables están generalmente bien identificados. Pero en los países con corrupción generalizada hay poca transparencia y los cazadores tienen que ser aún más cuidadoso. Una manera es preguntar a amigos o a cazadores con experiencia para reservar la cacería a través de un agente de buena reputación. Incluso con un agente de confianza, siempre hay que pedir por escrito la confirmación de que  la caza será sólo de fauna silvestre libre.

 

Por último, pero no menos importante, uno no debe dejar que la codicia supere al sentido común. Ser ingenuo y estár ávido de un gran trofeo es normalmente una receta segura para el desastre.

 

Si el barón que se mencionó anteriormente hubiera aplicado el sentido común, habría advertido lo que ocurría cuando el organizador se lo llevó directamente del avión a la torreta donde el ciervo ya estaba esperando. Junto al venado, también había una equipo de filmación a la espera de rodar una película comercial de caza.

 

Otro ejemplo: Si alguien caza durante unos días en Hungría y durante ese tiempo dispara a dos o tres grupos de corzos medalla, no hace falta ser un genio para saber que esos machos salieron de una caja y fueron criados en un establo.

En muchos ecosistemas de Europa  Central y del Este la naturaleza genera piezas de caza con trofeos muy buenos; sin embargo, no crecen en los árboles.

 

Cazar trofeos naturales siempre ha sido difícil y ha llevado tiempo. Y eso es lo que siempre ha sido la caza, ¿verdad? Si en la caza le garantizan los resultado, ¡cuidado! No existe la garantía de un trofeo medalla ni en los cotos de caza europeos ni en cualquier otra parte del mundo.

THR: ¿Qué deben tener en cuenta los viajeros cazadores?


Baldus: El CIC excluye de la homologación según el “CIC Trophy Evaluation Methods (sistema de puntuación CIC) a todos los "trofeos" de animales manipulados. El CIC adoptó recientemente una resolución en contra de la manipulación de la vida silvestre (http://www.cic-wildlife.org/uploads/media/Rec_on_Wildlife_manipulation_EN.pdf) y ha puesto en conocimiento de las autoridades algunos casos recientes de Europa del Este. Las investigaciones están en marcha. La manipulación artificial y las matanzas de caza enlatada ponen en peligro la caza sostenible y por tanto, el futuro de nuestra amada caza en buena lid.


Posdata: Estén seguros de que nos estamos quedando en la superficie de este problema y que continuaremos profundizando en busca de información para presentar un informe con más detalles a medida que estén disponibles. 

Mientras tanto, como señala Baldus, cualquier caza en cualquier parte del mundo que garantiza trofeos de un cierto tamaño y que parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo es. - Tim Jones, Jefe de Redacción

 

Las fotos fueron tomadas por uno de los cazadores daneses, que se dieron cuenta de que sus corzos machos trofeo habían sido manipulados para producir cuernas atípicas. 

 

El artículo original de The Hunting Report se puede leer  en el vínculo facilitado por el CIC www.cic-wildlife.org/fileadmin/Press/Press_Releases/Hunting_Report.pdf

 


13
Marzo 2012
Publicado por: Gerardo

Sobre el uso de medicamentos en la fauna silvestre

 

 

Recientemente hemos leído en el foro el caso de un gestor que pretende atajar el problema de la extensión de una enfermedad parasitaria mediante el uso de ivermectinas en comederos destinados a corzos. Esto puede ser interpretado como una correcta medida de gestión para conservar un recurso renovable, pero al tratarse de animales comestibles, y por lo tanto con capacidad de entrar en la cadena alimentaria, es imprescindible considerar lo que dice al respecto la legislación en materia de sanidad y medicamentos.

Lo primero es tener presente que cualquier medicamento es susceptible de dejar residuos en el organismo de los animales que lo hayan consumido, y que estos residuos pueden tener graves efectos en la salud humana y en el medio ambiente. Aspectos como las resistencias, las alergias o efectos cancerígenos están al orden del día.

La legislación española en materia de medicamentos es muy buena y recoge con claridad las circunstancias en las que debe producirse su uso (http://www.amvac.es/docs/legislacion/medicamentos/ley_29_2006_medicamentos.pdf).

En primer lugar debe existir una causa que justifique claramente su utilización ya que no se trata de productos inocuos. La misma se obtiene mediante el acto de prescripción facultativa, que en el caso de los animales la hará un veterinario y quedará constancia mediante la preceptiva receta veterinaria. Este documento, absolutamente obligatorio para la posterior dispensación del fármaco, debe recoger la causa o diagnóstico de la enfermedad, la especie animal de destino, la identificación inequívoca de los ejemplares a tratar, la duración del tratamiento, el plazo de supresión (tiempo que debe trascurrir desde el último tratamiento hasta que el animal o sus productos estén totalmente libres de residuos del medicamentos, etc.) y los datos del dueño de los animales así como la identidad del facultativo. La ausencia de este documento está considerada una falta sujeta a penalización  (http://www.boe.es/boe/dias/2008/08/11/pdfs/A34044-34084.pdf)

Antes de esto los laboratorios, en un complejo y farragoso trámite, habrán solicitado autorización para el uso de sus medicamentos, con indicación clara de la especie, condiciones de aplicación, plazos de supresión, dosis, etc. con el fin de garantizar que el medicamento no afecta negativamente a la salud humana o animal. Obviamente los laboratorios se refieren solamente a esas condiciones de uso, de modo y manera que si un medicamento se autoriza sólo para vacas de carne queda prohibido su uso en vacas de leche. Cuánto más esta prohibición se extiende a las especies. Así si un medicamento no está expresamente autorizado para corzos su uso queda explícitamente prohibido para esta especie. Ello se debe a que en el proceso de autorización el laboratorio habrá presentado a las autoridades competentes en materia de farmacia, las pruebas y ensayos clínicos en las especies objeto de tratamiento y en los que se ha conocido de modo fehaciente los efectos, plazos de supresión, dosis, etc. Existe, no obstante, la posibilidad de realizar por un veterinario, la prescripción excepcional, pero dudo que esta circunstancia se aplicable a un tratamiento preventivo, toda vez que su única finalidad es remediar un sufrimiento irremediable  (http://www.amvac.es/docs/legislacion/medicamentos/RD%201132-2010%20MOD%20105-1995.pdf).

La ley recoge la existencia de los piensos medicamentosos, ya que hay condiciones de explotación en las que este tipo de aplicación es el único recurso, pero la norma los trata como medicamentos a todos los efectos, de manera que se exige la receta, el registro del tratamiento, y la observancia de los plazos de supresión.

 

A día de hoy no existe NINGÚN medicamento, al menos que yo conozca, que tenga registrado el uso para corzos. No existen ensayos sobre residuos en carne de corzo, ni se han calculado plazos de supresión. No es posible, a día de hoy, tratar corzos en libertad, susceptibles de que sus canales entren en el consumo, y con ello cualquier tratamiento veterinario es ilegal, punible, y de graves consecuencias para la salud pública.

Me consta que existen fabricantes de piensos que anuncian piensos medicamentosos que contienen albendazol e ivermectinas, sin embargo ambos fármacos NO ESTÁN AUTORIZADOS PARA SU USO EN CORZOS. Su posesión puede ser sancionada si hay constancia de que las canales de caza han entrado o puedan entrar en la cadena alimentaria.

La naturaleza tiene sus ciclos y debemos respetarlos. El problema de los parásitos se mitiga si no hacemos movimientos irregulares de corzos entre zonas, si se mantienen densidades sensatas y se practica una caza responsable.

Todo lo dicho aquí para el corzo es de plena aplicación a otras especies cinegéticas en las que de forma regular se realizan prácticas que cuando menos son heterodoxas.

 

Muy interesante el trabajo canadiense sobre el la presencia de residuos en fauna silvestre  http://digitalcommons.unl.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1045&context=icwdmccwhcnews ¡Las ivermectinas  dan residuos durante 49 en ciervos de cola blanca frente a los 7 en vacas!

29
Febrero 2012
Publicado por: Gerardo

Reunión de expertos en ungulados silvestres ibéricos

 

 

En Septiembre de 2010 tuvo lugar en la Universidad de Zaragoza, la I Reunión sobre Ungulados Silvestres Ibéricos (RUSI) que reunió especialistas en estudio de ungulados de España y Portugal, y en Julio de 2011 tuvo lugar la II RUSI, en la Universidade de Aveiro, Portugal.

 

Este año se va a organizar las jornadas de la  III RUSI en el Parque Natural de Aiguamolls de l’Empordà (Girona) los días 5 y 6 de Octubre, contando con el apoyo del Departamento de Agricultura, Ramaderia, Pesca i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya y del Ayuntamiento de Castelló d’Empúries. El equipo técnico del Parque Natural y la oficina de turismo aportan todo el apoyo logístico necesario para el desarrollo de la reunión.

 

En esta ocasión se van a tratar las interacciones de esta fauna con las actividades económicas y sociales humanas (ganadería, agricultura, seguridad vial, etc.) y la conservación de la biodiversidad.

25
Febrero 2012
Publicado por: Federico

¿Cuándo se mueven los corzos?

¿En que momento del día están más activos? ¿Cuándo podemos ver corzos fácilmente? Si estas preguntas se las hacemos a algún cazador la respuesta llegará rápidamente: al amanecer y atardecer. Para saber si esto es cierto en cualquier época del año y para cualquier corzo, hemos revisado tres trabajos que se ocupan de los patrones de actividad del Capreolus1-3.

 

El primero se realizó en Inglaterra1 y comprobó que en los machos no hay diferencias estacionales en las distancias diarias recorridas. En las hembras, esta es mayor en enero-febrero y menor en mayo-junio, coincidiendo con la crianza. 

 

Los corzos están activos aproximadamente la mitad del tiempo (56%). Los picos de actividad al amanecer y al atardecer están claramente definidos y en la mayoría de las épocas del año los tiempos de actividad nocturna son superiores a los de actividad diurna.

 

 Autor fotografía: José Luis Martín Madrigal.

 

En otro estudio sueco2 se estudiaron los patrones de actividad en 24 horas en un bosque boreal. Nuevamente se comprobó que generalmente los corzos están más activos con la salida y la puesta del sol. El porcentaje de actividad diaria varía con la estación. Los corzos están activos más de la mitad del día (un 57%) en mayo-junio y menos en febrero (un 30% del día). 

 

Además, la duración de los periodos de actividad es también diferente (99 minutos en primavera frente a 49 minutos en febrero). En verano, los corzos llegan a 26 períodos de actividad diarios, el máximo anual. 

 

 Autor fotografía:  Manuel López Fons.

 

El tercer trabajo fue realizado en Italia en 2.0083. Nuevamente, la máxima actividad se constató en los alrededores del orto y el ocaso en todos los casos. Las hembras fueron más activas durante el día que los machos. Los machos están más activos al comienzo de agosto (42% del tiempo diario) y menos en diciembre (29%) mientras que las hembras tienen menos actividad en febrero (29%).

1Chapman, N. G., Claydon, K., Claydon, M., Forde, P. G. and Harris, S. Sympatric populations of muntjac (Muntiacus reevesi) and roe deer (Capreolus capreolus): a comparative analysis of their ranging behaviour, social organization and activity. Journal of Zoology 1993;229:623–640.


2Cederlund, G. (1989), Activity patterns in moose and roe deer in a north boreal forest. Ecography, 12: 39–45.


3Activity patterns of collared roe deer individuals in North-eastern Apennines, Italy. Pagón N et al. POSTER PRESENTATIONS - 9th European Roe Deer Conference, 2010.

14
Febrero 2012
Publicado por: Gerardo

Cazando a Bambi

Todos tenemos presente la imagen de Bambi y recordamos su historia. De todos modos lo que quizás no sepan muchos es que este cervatillo era en realidad un corzo. En efecto, su autor, Felix Salten , escribió las visicitudes de un corzo europeo en un libro titulado “Bambi, una vida en el bosque ”, y los derechos de esta obra fueron adquiridos por Disney para transformarlo en los dibujos animados que todos conocemos.

 

Recientemente un grupo de investigadores noruegos1 ha recuperado su nombre e imagen para publicar un trabajo2  en el que reflexionan sobre  la caza selectiva de juveniles.

En España estamos acostumbrados a cazar solamente a los machos adultos, fruto de una concepción proteccionista de la caza, normalizada en momentos de una gran escasez de la misma. Sin embargo en otros lugares y en otras épocas las formas de cazar ha sido y son muy diferentes. Así por ejemplo en Austria la distribución del cupo de capturas se basa en la Reichjagdgesetz (1930) que especifica que las capturas serán 1/3 machos, 1/3 hembras y 1/3 crías con el fin de mantener estable la población.

 

No obstante, parece un problema bastante común la resistencia de los cazadores a abatir ejemplares juveniles y la inclinación a cazar en su lugar los adultos, en especial los machos. Sirvan esta líneas como reflexión técnica para replantear su virtualidad.

La teoría demográfica indica, que en ciertas circunstancias, hay dos grandes argumentos para escoger la caza selectiva de juveniles en lugar de la de los adultos:

-          En primer lugar, la productividad de la población se incrementa, tal como se ha observado en Escanidanvia en los casos del alce y del ciervo. En el caso del corzo estos investigadores nos dicen  que “sería esperable un crecimiento positivoconsecuente  a la caza de los juveniles”.

-          En segundo, que el tamaño de población, y por lo tanto el cupo anual de capturas, es así menos variable ya que los juveniles tienen “un bajo valor reproductivo” (juveniles y machos jóvenes) por lo que su extracción tiene un relativo bajo impacto en el crecimiento futuro de la población comparado con el efecto de la caza de un número semejante de hembras adultas.

Entre los grandes herbívoros el crecimiento de la población es, por lo general, más sensible a las variaciones en la tasa de supervivencia de los adultos que a la de los juveniles. Por otra parte, en ausencia de caza, la supervivencia de los adultos es de forma natural más elevada y constante que la muy variable de los jóvenes.  Esta variabilidad temporal en el reclutamiento de los juveniles hace que tengan más importancia en determinar el tamaño de la población que la supervivencia de los adultos En otras palabras, una población integrada mayoritariamente por animales jóvenes tiende a oscilar más que una de adultos.

 

El hecho de que la caza convencional se tienda a centrar en los ejemplares adultos determina estas poblaciones tengan una mayor proporción de juveniles que aquellas no cazadas. De este modo, un “rejuvenecimiento” de la población consecuente caza basada en la captura de trofeos somete a la misma a importantes variaciones interanuales frente a poblaciones no cazadas.

Un abundante y creciente número de trabajos demuestran que la caza centrada en los machos adulto tiene un efecto pernicioso. En concreto una alta tasa de extracción de adultos frente a juveniles produce la reducción del tamaño corporal (trofeo incluido) y la reproducción a edades tempranas. Lo primero no es sostenible y lo segundo agudiza los problemas de sobreabundancia.

La captura de los juveniles simula mejor el fenómeno de la depredación natural. Por ello la caza de crías se perfila como un elemento más del cupo de capturas ya que estos investigadores han comprobado que no influye en la Tasa de capturas. Ahora bien, tampoco permite controlar el crecimiento de la población, de modo que no es tampoco una alternativa a la caza de las hembras adultas en las zonas donde el objetivo sea el control de su demografía por daños e interferencias con las actividades humanas. 

 

________________________________________________________________________________________

1.- Atle Mysterud  es sin lugar a dudas el más destacado de los investigadores europeos en cérvidos. Sus trabajos en la última de´cada son cuantiosos de gran alcance. 

2.- Jos M. Milner & Christophe Bonenfant & Atle Mysterud.  Hunting Bambi—evaluating the basis for selective harvesting of juveniles . (2011) Eur J Wildl Res 57:565–574

 

 

11
Febrero 2012
Publicado por: Federico

Se expande el corzo y se expanden las garrapatas

El corzo es una presa de fundamental importancia para algunos depredadores como el lobo y el lince. Pero parece que también es fundamental para la existencia de animalitos de menor tamaño como las garrapatas.

 

Una de las especies de garrapatas, Ixodes ricinus, es el principal vector en Europa de la Enfermedad de Lyme y de otros agentes patógenos para los seres humanos y los mamíferos domésticos. 

 

 

 

En los años 80, se comprobó que estas garrapatas se habían hecho más frecuentes en el centro y el norte de Suecia. Recientemente se ha realizado una encuesta para ver que había ocurrido desde entonces1

 

El cuestionario se distribuyó entre dueños de perros, granjeros y cazadores. Nuevamente se demuestra la importancia de los cazadores, cuando se hacen bien las cosas, para obtener datos sobre la biología y las sanidad de los animales silvestres.

 

La encuesta reveló que I. ricinus ha ampliado su distribución en el norte de Suecia y ha pasado a ser claramente más abundante en el centro y sur de Suecia durante las últimas tres décadas.

 

 

Distribución de la garrapata en Suecia. A la izquierda 1.990 y a la derecha 2.008.

 

La mayor abundancia de la garrapata puede ser explicada por dos factores principales: en primer lugar, la alta disponibilidad de los principales huéspedes de mantenimiento de las garrapatas: los cérvidos y los corzos en particular (Capreolus capreolus). En segundo lugar, un clima más cálido, con inviernos más suaves y primaveras más prolongadas, que permiten la supervivencia y proliferación en un área geográfica más amplia de ambos, la garrapata y el corzo.

 

 

 Lámina de Javier Hergueta.

 

El alto potencial reproductivo de los corzos, su alta tasa de infestación por garrapatas y la tendencia de los corzos a dispersarse a grandes distancias puede explicar la expansión del rango de I. ricinus. Y principalmente, se explicaría así la aparición de nuevos focos de enfermedades transmitidas por garrapatas lejos de las zonas endémicas.

 

Según los autores, para evitarlo tienen que llevarse a cabo medidas para mantener en niveles relativamente bajos las poblaciones de cérvidos, especialmente corzos y gamos y principalmente alrededor de las zonas urbanas. Para ello, se puede reducir la caza del zorro rojo (Vulpes vulpes) y el lince (Lynx lynx).

 

En España, y esto es solo mi opinión, donde en las zonas urbanas y sus alrededores el corzo solo tiene al zorro como predador, habrá que aumentar la caza de corzos, aunque para ello tendrá que cambiar la mentalidad de mucha gente.

1Jaenson TG, Jaenson DG, Eisen L, Petersson E, Lindgren E. Changes in the geographical distribution and abundance of the tick Ixodes ricinus during the past 30 years in Sweden. Parasit Vectors. 2012 Jan 10;5(1):8. 

7
Febrero 2012
Publicado por: Gerardo

EWDA interés por la sanidad de la fauna

La EWDA es una asociación europea dedicada al estudio de las enfermdedades de la fauna silvestre.
Este año 2012 celebrará en Lyon su reunión bianual.
En su E-Zine, boletín digital descargable en Google Docs, hay dos artículos interesantes para los cazadores: uno sobre flavivirus en aves y la fiebre Crimea- Congo detectadas ambas en el sur de España.
4
Febrero 2012
Publicado por: Federico

Muchos corzos igual a muchos parásitos

¿Las poblaciones de corzo con altas densidades son más susceptibles de padecer enfermedades? Aunque pueda parecer paradójico, ¿es posible que las poblaciones con un gran número de individuos tengan peor salud?

 

 

Fotografía: Gonzalo Varas.

En este sentido, Body y colaboradores1 han analizado la infestación por dos grupos de nematodos (estrongiloides gastrointestinales y Trichuris) en el corzo (Capreolus capreolus) en la población de Trois Fontaines (Francia) entre 1997 y 2007. Durante este período, manipularon experimentalmente la densidad de la población mediante el traslado de individuos. Cuantificaron el impacto de la densidad en la propagación de los parásito en 297 individuos, teniendo en cuenta las posibles influencias de la fecha, edad, sexo, masa corporal, y las condiciones climáticas. 

 

Fotografía: http://es.wikipedia.org/wiki/Trichuris_trichiura

¿Qué encontraron?

 

La prevalencia y la abundancia de los huevos de ambos parásitos en las corzas se relacionaron positivamente con la densidad, con excepción de Trichuris en las hembras adultas. Es decir, a mayor número de hembras una proporción mayor tienen parásitos.

 

 

También se encontró una relación negativa entre el parasitismo y la masa corporal. Por tanto, a más parásitos menor masa corporal (corzos más pequeños).

El patrón de parasitismo estaba muy influido por la edad y el sexo. Los corzos jóvenes tenían menos parásitos en heces que los corcinos y los corzos viejos. Y los machos estaban infestados más frecuentemente que las hembras. La abundancia de Trichuris no se vió afectada por el clima y los estrongiloides tuvieron una menor presencia después de veranos secos y calurosos. 

 

 

 

Después de este y otros estudios, se piensa cada vez más que los parásitos juegan un papel importante en la supervivencia y la fecundidad del huésped, en este caso del corzo. La densidad de la población se va a correlacionar con la cantidad de parásitos. Y con el tiempo estas parasitosis pueden incluso ser un factor que afecte a la viabilidad de la población.

 

1Body G et al. Population density and phenotypic attributes influence the level of nematode parasitism in roe deer. Oecologia 2011 Nov;167(3):635-46.

28
Enero 2012
Publicado por: Federico

Los repelentes de olor no sirven

Para evitar los accidentes de tráfico y los daños a la agricultura producidos por animales se han empleado varias estrategias: vallado de las carreteras, señales de advertencia, reflectantes, repelentes acústicos. Todos ellos, o bien son caros o de eficacia dudosa.

 

En el trabajo “Efectividad de los repelentes de olor en el ciervo rojo (Cervus elaphus) y el corzo (Capreolus capreolus): una prueba de campo”, Elmeros y colaboradores1 prueban la eficacia de dos repelentes de olor (Mota FL y orina de lobo) sobre el comportamiento de alimentación y las zonas evitadas por corzos y ciervos. Los efectos de los repelentes se evaluaron mediante la comparación de las tasas de visitas de los cérvidos a determinadas zonas, antes y después de la aplicación de los repelentes.

Ninguno de los productos probados redujeron la frecuencia de las visitas de los cérvidos a las zonas señaladas. 

Los autores atribuyen la falta de efectividad de los repelentes para alterar el comportamiento de los corzos y ciervos, a que estos se habitúan rápidamente a los estímulos olfativos y pierden sensibilidad a los olores de los depredadores. 

Los resultados indican que los productos analizados no tienen ningún efecto sobre el comportamiento del corzo y el ciervo rojo. Estos resultados también sugieren que los productos químicos repelentes tienen una eficacia discutible como medida para reducir el riesgo de colisión de los vehículos con los cérvidos. 

A pesar de lo dicho en este trabajo existen multitud de repelentes comercializados compuestos de orina de zorro, coyote, lobo, sangre, cítricos, huevos...2

 

  repelentes cérvidos

1Elmeros M, Winbladh JK, Andersen PN, Madsen AB, Christensen JT. Effectiveness of odour repellents on red deer (Cervus elaphus) and roe deer (Capreolus capreolus): a field test. EUROPEAN JOURNAL OF WILDLIFE RESEARCH 2011; 57(6):1223-1226.

2http://www.deer-departed.com/odor-repellent.html

 

 

24
Enero 2012
Publicado por: Gerardo

¿Por qué unos animales son más gordos que otros?

 

 

El peso perfecto en los animales depende de cómo soluciona cada especie el problema de la falta de alimentación o el ser cazados por los depredadores, según sugiere un nuevo estudio publicado en The American Naturalist. La grasa ayuda a que los animales no mueran de hambre, pero los hace más lentos cuando deben escapar, por lo que se acaban convirtiendo en una presa fácil. Para compensarlo, los animales pueden ser más fuertes, pero cuanto más músculo, menos grasa, lo que significa que estos animales podrían morir de hambre más fácilmente durante un período de escasez de alimento.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores de la Universidad de Bristol, liderados por Andrew Higgison, utilizaron modelos matemáticos para explicar cómo el músculo y la grasa animal podían influir en las posibilidades de supervivencia. El estudio también explica que las variaciones en la cantidad de grasa y músculo entre unos animales y otros pueden explicarse, también, por las diferencias de género, cuánto deben luchar los ejemplares para conseguir su comida o cómo es el clima en el que viven.

 

 http://www.livescience.com/18054-animals-fatter-survival.html

13
Enero 2012
Publicado por: Gerardo

Cuernas y salud

 

 Fotografía: Wikipedia.org

El estudio de la fisiología de la cuerna de los cérvidos ha servido en ocasiones para la comprensión de los fenómenos de regeneración ósea. Con relativa frecuencia se pueden leer artículos en revistas de osteología (ciencia médica dedicada al estudio de los huesos) que tienen a ciervos y gamos como sujetos pacientes de tales trabajos. Algunos de ellos han sido citados a lo largo de los años en CORZOS-L o en los foros de la ACE.

Recientemente un par de trabajos españoles han levantado revuelo en el mundillo de la ciencia al indicar, basándose en el modelo cuerna del ciervo, una posible relación entre osteoporosis y algunas enfermedades neurodegenerativas.

 A partir de estudios con cuernas del ciervo, investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC, centro mixto UCLM-CSIC-JCCM) plantean que el origen de la osteoporosis podría no estar relacionado directamente con la carencia de calcio, sino con la de algún mineral esencial para que éste se fije. En concreto piensan que podría ser el manganeso, según una nueva teoría que publican en el último número de la revista Frontiers of Bioscience. 

 

 

Fotografía: Landete y col. 


“Estudios previos sobre cuerna demostraron que el manganeso sirve para fijar el calcio, y nuestra hipótesis es que cuando el cuerpo humano absorbe menos manganeso o se envía desde el esqueleto hacia otros órganos que lo necesiten, como el cerebro, ocurre que el calcio que se extrae al mismo tiempo ya no se vuelve a fijar bien y se elimina por la orina”, explica Tomás Landete, vicedirector del IREC y uno de los investigadores del equipo. “De esta forma puede sobrevenir lentamente la osteoporosis”. 

 

 


La teoría tiene que ser ahora validada con más estudios y ensayos médicos, pero sus creadores consideran que se trata de “un giro en una nueva dirección totalmente distinta a las consideradas hasta ahora en osteoporosis, al considerar la pérdida de calcio como la consecuencia y no como el origen de la enfermedad”. 

 

La idea para la nueva propuesta partió del aumento espectacular de rupturas de cuernas que se produjo en España en 2005. Cuando los científicos las analizaron en detalle, comprobaron que la causa de su debilitamiento era una reducción del manganeso debido a la alimentación. Aquel año se produjo un frío intenso, lo que provocó que las plantas redujeran sus concentraciones de manganeso como respuesta al estrés. 

 

 

 


“Las cuernas crecen transfiriendo el 20% del calcio del esqueleto hacia esta estructura, y entonces vimos que no fue la deficiencia de ese elemento la que produjo el debilitamiento, sino del manganeso”, aclara Landete. “Al faltar el manganeso era como si faltara el 'pegamento’ que fija el calcio de los huesos en la cuerna”. 

Relación con el alzhéimer y el párkinson 

En el caso de los humanos, los investigadores plantean que el manganeso se extrae del hueso cuando lo requieren órganos “más importantes”, como el cerebro. “Mantener los huesos es importante, pero lo es más sostener el funcionamiento del cerebro, que en reposo consume el 25% de la energía que tomamos”, comenta el investigador. 

El equipo también apunta que cuando se agota este mineral esencial después de iniciarse la osteoporosis, podrían sobrevenir enfermedades como el alzhéimer, el párkinson o la demencia senil. Para probar su teoría, se analizaron los datos de 113 pacientes operados de osteoporosis y osteoartritis (desgaste del cartílago) en el Hospital de Hellín (Albacete) entre 2008 y 2009. Un 40% de los operados por osteoporosis presentaba algún tipo de disfunción cerebral, mientras en ninguno de los 68 pacientes operados por osteoartritis sucedía esto. 

 

 


Además, el porcentaje aumentaba con la edad y solo entre los pacientes con osteoporosis. El agotamiento de las reservas de manganeso podría estar detrás tanto de la enfermedad ósea como de la degeneración cerebral. “Estamos recogiendo huesos humanos para confirmarlo, pero estudios en ratas a las que se les ha inducido Alzheimer por intoxicación con aluminio, demuestran que a mayor grado de esta enfermedad, menos manganeso en los huesos”, dice Landete. 

Fuente:http://www.alz.org  

El investigador también recuerda que hay estudios que relacionan el manganeso con el párkinson, y que demuestran que los astrocitos (el soporte de las neuronas) tienen enzimas específicas que requieren este elemento. En cualquier caso, los investigadores subrayan que su teoría “no es la solución final a estas enfermedades, sino solo un primer paso en una nueva dirección”, que ahora deberá validar y confirmar la comunidad científica. 

 

Referencia bibliográfica: 

Tomas Landete-Castillejos, Inmaculada Molina-Quilez, Jose Antonio Estevez, Francisco Ceacero, Andrés José García, Laureano Gallego. “Alternative hypothesis for the origin of osteoporosis: The role of Mn”. Frontiers in Bioscience (Elite Edition) 4: 1385-1390, enero de 2012. Doi: 10.2741/468.