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24 Febrero 2011

¡Cuidado con los martes!

Próximamente verá la luz el trabajo titulado "Assessing methods of mitigating wildlife–vehicle collisions by accident characterization and spatial analysis" escrito por un grupo de investigadores españoles de la Universidad Politécnica Superior de Santiago de Compostela del campus de Lugo.

 

Antes de nada felicitar al equipo por el trabajo y el tipo de análisis que es muy interesante y aclaratorio.

 

El trabajo se centra en el estudio de los accidentes de tráfico, en la provincia de Lugo, ocasionados por corzos, jabalíes y ciervos, si bien estos últimos sólo ocasionaron dos a lo largo del periodo de estudio y su interpretación resultó marginal y de poco interés en el marco del trabajo.

 

Analizaron distintas variables relacionadas con el tipo de carretera, la densidad de tráfico, la especie animal,  la época del año, la hora del siniestro y el día de la semana. Para el trabajo utilizaron un interesante análisis estadístico multivariante (Análisis de correspondencia múltiple) que permite una representación de la correlación en un eje de coordenadas.

 

El trabajo tiene por objeto evaluar la posibilidad de implementar medidas  que mitiguen los accidentes. Las conclusiones principales del mismo son:

 

-         La mayor parte de los accidentes ocasionados por el jabalí suceden al anochecer (91%)

-         Los accidentes con corzos se distribuyen de distinta manera. El 55% suceden durante la noche y el 45% durante el día, concentrándose en horas inmediatas al orto y el ocaso.

-         Los días en los que se producen más accidentes son los jueves, sábados y domingos (51% de jabalíes y 47% de los corzos).

-         El corzo causa más colisiones en el principio de la primavera y en el verano, en tanto que el jabalí las ocasiona en el otoño e invierno.

-         La mayoría de los accidentes suceden en las carreteras nacionales (61%) que representa solamente el 16% de la red viaria estudiada.

-         El 32% de los accidentes sucedieron con densidades de tráfico entre 5.000 y 10.000 vehículos/día.

 

El análisis multifactorial reveló una fuerte correlación entre las colisiones con jabalíes y los domingos de otoño e invierno, lo cual sugiere una relación entre siniestralidad y actividad cinegética de la especie.

 

En el caso del corzo se apreció sin embargo una estrecha correlación entre los accidentes y los martes de primavera y verano por la mañana, sin que pueda determinarse qué hace a los corzos moverse más los martes, descartándose que la caza tenga alguna influencia. Parece que los martes por la mañana los corzos están más activos. ¡Habrá que estar atentos!

 

Creo que la conclusión principal es que va a resultar complicado conseguir establecer medidas que mitiguen los accidentes de tráfico ocasionados por la fauna silvestre ya que las circunstancias varían en función de la naturaleza de la vía, la especie animal y la época del año.

 

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Diaz-Varela, E.R., et al. Assessing methods of mitigating wildlife–vehicle collisions by accident characterization and spatial analysis. Transport. Res. Part D (2011), doi:10.1016/j.trd.2011.01.002

(25/02/2011 9:59:53) Alfonso Treviño:Los legos en la materia siempre habíamos pensado que la sal en las carreteras motivada por las nieves del invierno era uno de los motivos, junto con el establecimiento de territorios entre machos al principio de la primavera. Me parece que leí algúin artículo inglés en el que los machos se atropellaban mucho más que las hembras.Ver grupos de corzos o corzos sólos errantes en sitios inverosímiles, tipo páramos o cerca de carreteras es un hecho. De todas formas este tipo de cosas refleja también la buena salud que representan estas especies. Si hubiera pocos jabalies y corzos no se atropellarían. Lo de los martes como que no parece muy científico.abrazo,Alfonso Treviño
(25/02/2011 11:19:14) Gerardo Pajares:Alfonso, efectivamente los atropellos de suelen ser más frecuenstes en el caso de los machos jóvenes, lo que unido a la época del año, hace pensar en que es resultado de los fenómenos de agresión entre ejemplares y la dispersión consecuente al fenómeno territorial prerreproductor. Pero esas variables no entraron a ser evaluadas en el presente trabajo ya que no son variables que puedan jugar ningún papel en la mitigación de la siniestralidad. A mi juicio sí sería valioso poder correlacionar la abundancia con la frecuencia de siniestros y mejor aún la estructura de sexos y edades. Pero eso es casi ciencia ficción dadas las herramientas de gestión con que contamos. En relación al tema de los amrtes es chocante. Puede ser simplemente un artefacto o bien que haya alguna variable no analizada que haga que esto sea así. la verdad es que a mi no se me ocurre cual. Me consta que los investigadores van a reevaluar este tema y nos contarán algo al respecto. Gerardo Pajares

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