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Mario Bregaña Etxeberria
Autor: Mario Bregaña Etxeberria
25/01/2012 20:55:48
(1 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Hola corceros. Aquí  tenéis este bonito corzo luciendo su nueva cuerna en la misma ladera donde lo hacía el año pasado. Su trofeo ha mejorado y es más corpulento. Con lo suave que transcurre el invierno, demasiado para cosa buena, no parece que fuera a tener ningún problema. Photobucket Sin embargo, si os fijáis bien, tiene algo raro en la cara ¡¡ No tiene nariz !! Photobucket Mucho me temo que el bisturí utilizado para la operación era de plomo y volaba a unos 800 m/seg. Mirar que feo está de perfil. Photobucket A primera vista saco algunas conclusiones. Sobre el  tirador: Que se adelantó un año pues el animal era demasiado joven (estoy dando por hecho que sucedió la temporada pasada, quizás fue antes, dada la ausencia de inflamación, heridas frescas u otras deformaciones) y que: ó tenía muy mala puntería, ó tiró desde demasiado lejos al "por si acaso", práctica muy difundida y totalmente criticable desde mi punto de vista. Sobre el corzo: Que está claro que es una lesión grave, de un órgano fundamental para la supervivencia y que sin embargo, de alguna manera la ha superado y ahí está, plantado en su ladera mirando el panorama, y con ese aspecto tan sano. Es este un animal que no deja de sorprenderme. Saludos Mario Bregaña
Alfonso Treviño
Autor: Alfonso Treviño
25/01/2012 22:52:33
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Da grima pensar lo que le ha tenido que pasar el pobre.....lo de las tenazas y el labio debe ser algo parecido!!!! Precioso documento gráfico Mario, que a cualquier amateur se le hubiera pasado y menudo porte!!!! Algun flechazo tb podría haber sido y entonces la cosa puede tener mas disculpa no??? Abrazos, Alfonso.
Mauricio Gordillo  
Autor: Mauricio Gordillo  
25/01/2012 23:32:21
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Interesante documento gráfico Mario. Coincido contigo en que la lesión tiene toda la pinta de un tirascazo. Abrazos. Mauricio.
Pablo Hidalgo Ramos
26/01/2012 1:02:01
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Buenas Mario. Eres como un corzo, Estás y no estás ... pero lo que está muy claro es que no eres indiferernte. La superación de la chapuza de la herida es al menos condecoración de héroe de guerra (realmente no sé si existe) pero después de mi corta experiencia lo que es de mención especial es tu perspicacia para observarlo. Un saludo y espero que sigas sorprendiéndonos, "corzo".
Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros
Autor: Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros
26/01/2012 10:12:36
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Mario, muchas gracias por este magnífico testimonio. Las fotos son estupendas. Respecto a la posible causa, sin duda que un mal balazo es una de las más plausibles, pero no son del todo infrecuentes lesiones parecidas con otros orígenes. Algunas de ellas son congénitas por malformación del vomer y de los huesos propios de la nariz. Lo interesante de estos casos es tener acceso al animal y estudiarlo. Por ello, si este corzo se cazase en la presente temporada te agradecería que me avisases con el fin de poder acometer tal estudio. Confío que esta temporada podamos contar con tus fotos con regularidad y que nos veamos en alguna ocasión. Abrazos Gerardo Pajares
Mario Bregaña Etxeberria
Autor: Mario Bregaña Etxeberria
26/01/2012 20:54:06
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Me alegro de que os interese. Me parecía algo extremo, no solo la cura, con sus "semanas" de sofocos, respirar solo por la boca y no saber si esta hierba es comestible o no, si no también por las dificultades a superar de un "animal presa" que depende de sus sentidos. Me pregunto si la necesidad le habrá obligado a agudizar su oido y su vista. Gerardo, si está en mi mano, cuenta con el animal para su estudio, haré lo que pueda para que sea así. El coto es de un buen amigo y seguro que le interesará conocer las conclusiones de un caso curioso. Por desgracia el territorio de su dominio es una especie de península que penetra en el coto vecino donde la gestión del corzo es un paripé de sorteo de fechas entre sus socios que pasean los plásticos con intenciones diversas y dudosas. Para que dar más detalles... Precisamente de su situación deducía yo el motivo de la lesión, que será seguramente el mismo de que un día no lo veamos más. Por otra parte puedes apostar por que nos vemos dentro de poco, ya sea haciendo unas fotos en los hayedos o acantilados de tu tierra, o si tienes ganas, en la mía. Un poco de monte, una buena chuleta y algo de Rioja, está demostrado que no solo no hace daño, si no que cura los males del espíritu. Saludos también para Alfonso, Mauricio y Pablo. Mario Bregaña
Pablo Ortega Martín
Autor: Pablo Ortega Martín
27/01/2012 14:06:44
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Mario: Sin duda un magnífico documento gráfico el que nos aportas, no sólo por la calidad de las fotografías (lo que, viniendo de ti, ya no nos sorprende) sino por la curiosidad del hecho en sí. Me ha recordado un caso similar aunque, a mi parecer, aún más llamativo, vivido por mí como cazador en primera persona, hace ya al menos dos décadas. En aquella ocasión se trataba de un jabalí, al que, probablemente también por causa de un disparo, faltaba casi toda la mandíbula superior. El tiro, como el de tu corzo, debía de ser antiguo, pues el animal tenía la piel cicatrizada en todo el perímetro de la herida y la zona central, aparentemente sanguinolenta, no eran sino las pituitarias al descubierto. La lengua, además, presentaba una llamativa costra por su parte superior, debida a una prolongada exposición a la intemperie, y las largas navajas no tenían filo ni rastro de roce con amoladera alguna. Un gran costurón ya curado sobre el riñón derecho atestiguaba aún más desventuras pasadas por el animal. Quizá alguno de los visitantes del foro haya visto ya las fotos que inserto a continuación pues, por la singularidad del hecho en sí, he publicado un par de artículos al respecto. Photobucket Todos los indicios señalaban que la pérdida del morro -en un cochino cuya edad podía estimarse en tres o cuatro años- se había producido varias temporadas atrás; quizá tan atrás que el animal era aún lechón y así, gracias a la ubre materna, pudo sobrevivir sin debilitarse en exceso durante las primeras semanas de recuperación; pues pensar que, con tal mutilación, un jabalí hubiese podido comer por sí mismo hasta que la herida cicatrizase lo suficiente, se hacía bien difícil. A pesar de todo, el jabalí estaba gordo y fuerte, presentaba bien lustroso su espeso pelo de invierno, y tenía una gruesa capa de saín bajo la pellica que denotaba pocas hambres, al menos recientes. Los incisivos de la mandíbula inferior estaban llamativamente desarrollados y bajo la lengua, entre ellos y los colmillos, había grumos de tierra. Parecía claro que la estrategia alimenticia del animal consistía en hincar la mandíbula inferior en el suelo, remover éste con ella como si de una pala se tratase y, con la lengua, dirigir las materias comestibles hacia la garganta. Lo que precisaba de masticación era triturado con las dos muelas que, del maxilar superior, restaban. Aún más sorprendente resultaba que el cochino, sin jeta (ni nariz por tanto), era perfectamente capaz de olfatear, pues me entró de cara al aire, buscando los vientos como un jabalí entero los hubiera buscado. Tanto, que claramente se rebotó del puesto vecino y se escurrió a tomar el perdedero en el que yo me había estratégicamente situado. Olfato, pues, tenía, y parece evidente que sin él le habría sido difícil encontrar, durante años, pitanza suficiente para su sustento. Photobucket Como a ti, Mario, me asaltó primero la pregunta acerca de cómo habría podido sobrevivir aquel animal , inquietud que pronto dejó paso a la admiración y el respeto. De hecho, el artículo que escribí, acababa: "Ese día regresé a casa con un regusto agridulce: de un lado, la satisfacción montera, acrecentada por lo cabal del lance y lo certero del disparo. De otro, la pesadumbre por haber quebrado una vida mantenida con tanto anhelo, contra todo pronóstico y toda esperanza". Un abrazo: Pablo Ortega.
Mario Bregaña Etxeberria
Autor: Mario Bregaña Etxeberria
30/01/2012 19:53:44
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Hola Pablo. Esto si que es una pasada! Supongo que solo llegamos a conocer los casos en los que los animales han podido superar sus lesiones y serán muchos más los que no lo han conseguido, aunque no dejan de sorprender las estrategias y el empeño que ponen en su supervivencia. Me parece que los jabalíes, y los suidos en general, son especialmente duros en estas cosas y seguro que son muchos los casos, no creo que muchos como este que presentas, en los que hemos abatido o conocido el caso de graves amputaciones con curación milagrosa a base de baños de barro y quién sabe qué más. En mi caso, por dos veces he derribado un animal al que le faltaba una pata de atrás desde la ingle y perfectamente curadas en ambos animales, no solo encallecida la zona, si no con pelo, como el resto del cuerpo, como si nunca las hubiesen tenido ni les hubieran hecho falta. En uno de los casos era un jabalí bastante grande y en una zona donde, salvo las cacerías, no hay predadores naturales, esceptuando el "águila negra" y que solo lo hace sobre rayones y poco más, y creo que muy ocasinalmente, por tanto doy por hecho que el animal tuvo cierta tranquilidad para curar su herida. Sin embargo en el otro caso setrataba de un pécari (ó pecarí) de collar en Texas en una zona donde abundan los pumas, los linces, varias rapaces grandes y en menor medida el oso negro. El pécari no es propiamente un suido sino un tallasuido, parientes al fin y al cabo, y que poco se llevan al parecer, al menos en estos asuntos. Ya me acuerdo que tenemos una cita en un barranco de piedras y encinas y créeme si te digo que pocas cosas me apetecen más que tener cerca al gran duque y hacer alguna foto de su mirada hipnótica. Hay que buscar la ocasión. Un abrazo. Mario Bregaña
Arturo Peña Cuervo
Autor: Arturo Peña Cuervo
25/02/2012 16:19:38
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Un asunto de narices
En el caso del jabalí,podría tratarse de rinitis atrofica porcina?en mi rutina como veterinario de campo me he cruzado con algún que otro ibérico con semejantes lesiones.es solo un punto de vista.un saludo
Pedro Ampuero
Autor: Pedro Ampuero
27/02/2012 9:01:53
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Un asunto de narices
Documento pelotudo!!! Gracias pro compartir ambos. El jabali da grima, y parece mentira ocmo se habia adaptado ya. El corzo esta precioso a pesar de todo. No se que tal aguantaran las infecciones con la nariz tan abierta. Gracias!!!
Benigno Vazquez  Gonzalez
Autor: Benigno Vazquez  Gonzalez
27/02/2012 10:39:27
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Otro narizudo,este es de la parte sur-occidental de Asturias. Photobucket Photobucket
Alfonso Urbano López de Carrizosa
Autor: Alfonso Urbano López de Carrizosa
27/02/2012 13:03:59
(0 vistas, 12 respuestas)
Un asunto de narices
Buen documento, Benigno. ¿Podría tratarse en este caso de un mordisco? Un saludo, Alfonso Urbano López de Carrizosa
Borja Fernández
Autor: Borja Fernández
04/03/2012 1:32:41
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Un asunto de narices
Es increible la capacidad de adaptación de los animales, lo del jabalí es increible... ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Blog personal sobre naturaleza en general: http://elolordelanaturaleza.blogspot.com/