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Usuario anónimo
06/11/2006 19:17:18
(1 vistas, 14 respuestas)
Contra la caza comercial
Con la globalización se hace patente que el afán de rentabilizar los distintos recursos toma carta de naturaleza en todo el mundo. Con ello llega el encarecimiento; el dinero y el tiempo para disfrutar de los bienes naturales van quedando al alcance de pocos. Esto es bastante claro en lo que a la caza se refiere, de forma que pocos alcanzan la oportunidad de cazar animales de clase record sin pasar antes por caja. Sucede que en no pocas ocasiones hay gente que dispone del dinero pero no del tiempo, y otros que disponen de ambos carecen de condiciones. La solución viene de la mano de más dinero. Esto no es que lo diga yo sino que es un apresurado resumen de lo que podéis oir y ver en el video real-hunters.com/full.swf Se trata de la crítica de un grupo de cazadores detractores de unos sistemas de caza aberrantes que se están implantando con fuerza en todo el mundo. Se trata de los cercones que en inglés se llaman "high fences". En ellos se introducen animales criados exprofeso, en superficies en ocasiones ridículas (en el video se marca con una flecha la malla), que son movidos por gente desde algunos puntos, obligado a pasar una y otra vez por ciertos pasos, llegando incluso a drogarlos de forma ostensible a fin de hacer más fácil el lance ( se observa a animales trastabillando). El video analiza además algunos casos en que se han encontrado situaciones flagrantes de maltrato animal, la extensión de enfermedades contagiosas como el Cronic wasting disease (CWD), parasitosis, etc. Se señala que esta tendencia actual en todo el mundo es una amenaza no solo para la forma de ver la caza sino para la gestión de la vida silvestre y se reclama que la gestión del medio natural se afronte de forma profesional y sensata. La sentencia central de la organización es lapidaria: " Los ricos..que satisfechos con comprar lo que su habilidad no les permite cazar con sus propio esfuerzo, son los verdaderos enemigos de la caza" Son palabras de Theodore Roosevelt quien indudablemente no hacía alarde de una ideología social, precisamente. Recientemente hemos asistido a una situación bastante similar con un oso que ha saltado a las páginas de los diarios; hace meses eran unos tigres. Muchos pensarán, ¡bah, eso son casos extremos, a mi eso no me sucede!, sin embargo sabemos que eso no es así. El sábado supe de una finca que alimentaba a sus venados con harinas de carne. Sabemos de piezas criadas para que sean más grandes y poderosas que sus progenitores, que nacen en lugar, se crían en otro y mueren más allá, entre alambradas, cuyos cadáveres son inmediatamente atendidos para obtener semen para que su "casta" perdure y se mejore. Sueltas de perdices de granja, patos de bote y otras lindezas. Hemos visto grandes carneros que viven en la cima del mundo cazados por achacosos ancianos incapaces de dar un paso lejos de un 4x4 y jabalíes ejecutados en la pocilga. Hay grupos de cazadores, de gestores, de naturalistas que han dicho "eso no es cazar, no es decente y atenta contra el futuro de la vida silvestre". Aquí queda su testimonio... y mi solidaridad y participación en esta iniciativa. ¿Quién se suma? Saludos. Gerardo Pajares
Usuario anónimo
06/11/2006 19:27:55
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Contra la caza comercial
Lamento que esté en inglés. Supongo que con los programas de traducción disponibles en la web (introduciendo la dirección en google en posible contar con una traducción aproximada) es posible leerlo. Merece la pena. www.donahue.tv/hobbies.htm Saludos Gerardo Pajares
Usuario anónimo
06/11/2006 21:09:49
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Contra la caza comercial
Estoy contigo, ya no se disfruta del lance y en algunos casos nos rodeamos de gente, digamos, de bolsillo fácil y poco o ningún tiempo (o son ganas) para disfrutar, solo salir en la foto y aumentar su ego. Esta es otra muestra de esta loca trofeitis que tenemos y paga lo que puedas. Según dicen, el cazador fue engañado, pero 37 puntas y creo 249 puntos son muchos para pensar que eso es natural. Esta es la del record del mundo de venado nacido y criado en Nueva Zelanda y abatido en Bulgaria. www.nzherald.co.nz/section/story.cfm?c_id=2&objectid=10404149 http://www.spiegel.de/videoplayer/0,6298,13445,00.html Saludos Jaime Rivero
Usuario anónimo
07/11/2006 10:59:16
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Contra la caza comercial
Hay una cuestión que nunca entenderé en todo este mundillo,....el ego del interfecto podrá engañar a sus amigos, a los visitantes de su salón de caza, a cualquiera, con decenas de puntas en su trofeo, miles de medallas o lo que sea motivo de "falsa vanagloria", pero....y cuando en su soledad él solo se acerque a contemplarlos y sepa de la cruda realidad....¿a quién esta engañando?, ¿Asi mismo?, ¿Puede una persona engañarse asi mismo para alimentar su ego venatorio?....yo creo que no; a eso yo le llamo CÍNICA HIPOCRESIA.Un saludo para todos. Fdo.- Óscar Garriga
Usuario anónimo
07/11/2006 11:27:13
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Contra la caza comercial
Os adjunto una foto curiosa que me ha llegado en referencia a este tema... Quizás no se tan grave como lo que hablamos, y bien es cierto que en ciertas partes de EEUU hay plaga de cerdos/jabalies salvajes, y los cazan con perros y a cuchillo, (yo personalmente cogí 2 vivos una vez para llevarlos al matadero) pero espero no encontrarme con esta cuadrilla. Un saludo. Tomás
Usuario anónimo
07/11/2006 15:20:29
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Contra la caza comercial
"Hay grupos de cazadores, de gestores, de naturalistas que han dicho "eso no es cazar, no es decente y atenta contra el futuro de la vida silvestre". Aquí queda su testimonio... y mi solidaridad y participación en esta iniciativa." Yo me apunto, Gerardo. Muchos nos hemos apuntado a criticar abiertamente estos desmanes. Sigo diciendo (y se sigue viendo una exageración en esa afirmación) que el mayor desastre ecológico sucedido en España en la última década no ha sido ni el Prestige ni el incendio de Guadalajara, ni los incendios de Galicia de este Verano: ha sido (y está siendo, con la connivencia administrativa, federativa y de muchos foros de caza) la desaparición de la reina de la caza menor española, la perdiz roja. Como quienes pretenden negar que se derriten los polos (sea o no por cambio climático inducido por el hombre), los progranjeros y amigos de la artificialidad siguen defendiendo que no pasa nada. Cualquier cazador que haya experimentado lo que es cazar perdiz salvaje y lo que es cazarla de granja (aunque sea aclimatada repito, aunque sea aclimatada) sabe que el engaño no es posible si existe conocimiento. Lo peor son los ataques, los insultos, las fotos inventadas y mentarte a la familia cuando denuncias en foros públicos los desmanes, como por ejemplo instalar una macrogranja de 120.000 perdices sin recinto para excrementos en una zona de especial sensibilidad a los nitratos (contando con el beneplácito del Ministerio de Medioambiente). Proyectos como Gaia Natura nos convencen cada día de que hay altos cargos empeñados en que el modelo de caza cambie, y eso es algo con lo que no estamos de acuerdo mucha gente. Que se cacen jabalíes de cercón, patos de granja entrando en lagunas, venaos centroeuropeos en el propio Madrid o corzos que hablan gabacho en Atienza (cuáj, cuáj, cuáj, que me entra la tos otra vez...) nos demuestran que la marea mercantilista y el modelo erróneo se extienden a casi cualquier especie. Contamos con la total falta de apoyo de aquellos que nos representan (cuando se comprueba, por ejemplo, que nuestro monarca o altos cargos políticos acuden a ojeos de perdices de bote, puedo citar fincas, fechas, número de perdices abatidas e incluso el nombre de varios ojeadores y secretarios). También ellos se han vendido. Si seguimos la escalada, será muy difícil encontrar vida silvestre cinegética en nuestros montes dentro de poco. Algunos creen que a pesar de ello seguirán cazando, y eso es un grave error: sin libertad, no hay caza. Sin salvajismo, tampoco. Lo que hagan será otra cosa, muy alejada en el fondo de lo que es la verdadera caza. Algunos siguen hablando de caza y teniendo amigos íntimos en el otro bando, cuando hace tiempo deberíamos haber retirado los embajadores y presentado la boca de nuestros cañones a esta gentuza. A eso se le llama hipocresía. Ahora habrá quien tome esto como un panfleto propagandístico, unas declaraciones de un lunático o un avieso manifiesto de alguien con segundas. Que cada cual haga lo que quiera, pero no nos extrañemos de que, mañana, uno de nuestros hijos esté en esa foto que ahora nos produce repugnancia. A ellos (nuestros hijos) se lo debemos, como nos lo legaron nuestros padres. Un saludo de un alarmista desinformado. Alfredo Elvira Serrano.
Usuario anónimo
08/11/2006 10:33:21
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Contra la caza comercial
Ayer por la noche estuve viendo el video con mi hijo y nos dejó bastante apenados, la verdad. Pobres bichos... con su dignidad totalmente arrebatada. De los tíos me decía mi hijo que qué cabrones, que qué interés podían tener en querer "ganarle la mano" a un animal cautivo y drogado, y que no sabían lo que se perdían. A mí la verdad no me extraña que pasen estas cosas, habida cuenta de que en nuestro mundo hay gente que te vende un hijo por una dosis de caballo, o que compran películas snuff, o que practican la prostitución infantil, o... Una lástima, la verdad. Y un asco. Alvaro Mazón
Usuario anónimo
08/11/2006 10:51:21
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Contra la caza comercial
Hola de nuevo, Hace ya años que dejé de cazar en "cerrado", entre otras cosas porque el grupo de amigos de mi padre, con la caza comercial, se acabó... Desde entonces, estamos intentando recechar, y cazar en abierto. El año pasado nos quedamos con 14 días por Zamora, y este año igual. Los días en general son de frío y poco bicho, excepto, cuando hay suerte y están los animales encamados en la mancha. Creo recordar que "sólo" tiré 3 de los 14 días (!bastantes son!), y no lo cambiaría por nada. Por nada excepto que empiecen a subir los precios. El año pasado se mataron dos cochinos buenos de los 27 que cobramos en 12 días por 25 puestos. Se tiraron unos 75 (la media famosa de 1 de cada 3 que pasan). Con esa excusa, el "orgánico" ha amenazado con subir precios pues en la zona los cotos suben por los venados a precios insostenibles (se matan venados buenos en berrea de vez en cuando, pero al final te sale el animalito por 12.000 euros como mínimo). Él, por supuesto, está en su derecho, lo único que lamento es que teníamos un grupo de gente, de amigos, que es posible vuelva a desaparecer... En fin, no creo que se vallen los cotos de la zona, pero supongo que los precios harán que tampoco podamos montear... Un saludo. Tomás
Usuario anónimo
08/11/2006 13:38:36
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Contra la caza comercial
El otro día, muy amablemente, me recibió D. José Madrazo en su casa. Así tuve oportunidad de ver su magnífica colección de trofeos de montaña y de charlar con él largo y tendido, que cuando nos quisimos dar cuenta había volado la tarde entera y parte de la noche también. Es un hombre con una amplísima experiencia en caza internacional, uno de esos hombres, además, con los que se aprende y a los que gusta escuchar. Le pregunté, entre mil cosas, cual era en su opinión la caza más pura que existía, entendiendo por tal la que se produce más de poder a poder y en un entorno más natural, la caza que todavía podía considerarse como una leyenda. No tardó mucho en contestar... "la caza de montaña en América del Norte" Se me erizó un poquillo el pelo en la nuca porque al poco tiempo partía yo para las Mts. Cassiar. Y fuí, y pude traerme un trocito de una de las nubes que obstinadamente se agarraban a sus picos. Aquí la teneis (a ver si subo bien la foto), y os lo comento como contraposición a toda la mierda esa de la que hablábamos antes, de bichos drogados y demás. Porque no está todo perdido. Alvaro
Usuario anónimo
08/11/2006 13:50:23
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Contra la caza comercial
La verdad es que no puedo por menos que estar de acuerdo en lo mencionado por todos los que han escrito antes que yo referente a este tema, y como no podría ser de otra manera me uno a la iniciativa. No obstante, me gustaría hacer ciertas apreciaciones. En primer lugar, hay que dejar claro que este tipo de actividad no es propia de las clases sociales pudientes como se pretende presentar, para ofrecer una vez más una imagen falsa del mundo de la caza. Los humildes, los cazadores de coto de pueblo o de sociedad federada, también caen en estas prácticas. Ante el descenso de las densidades de caza menuda, casi todos ellos han caído en la tentación de echar unas cuantas perdices de bote para “divertirse y pasar el rato”, o unas codornices o unos faisanes. Con ello todos los escalafones de la caza están pringados, y todo el mundo admite que eso es cazar también. Por otro lado, nuestra torpeza ha hecho que ante la amenazante actitud de grupos ecologistas y de la sociedad en general, hayamos tratado de presentar este sucedáneo como bueno y carente de riesgos para las poblaciones salvajes, como una medida de salvaguarda de las mismas, y creo que de una manera muy desafortunada. No hace muchos años se presentaban las cacerías modernas en la mencionada Encomienda de Mudela con asistencia de las más altas instancias de nuestro estado, como inocuas porque se hacían con perdices de bote, por lo que los ecologistas habían de callarse. Dejando a un lado la falsa inocuidad de esta medida, como se está viendo después, nosotros mismos nos hemos defendido creando la opinión de que cazar es igual que tirar un bicho atontado recién liberado de su jaula. Como tampoco voy a ser yo quien limite la actividad de nadie, yo propondría que este tipo de actividades no se considerase caza, sino tiro, con lo que empezando por el nivel legislativo, que a buen seguro trascenderá a nivel de las conciencias y modos de pensar, los cotos intensivos, cercones, etc. dejarían de ser cotos o fincas de caza para pasar a ser campos de tiro, simple y llanamente. Con este simple cambio las cosas quedarían en su sitio, y todo el mundo miraría las cosas como son: los cazadores a un lado y los tiradores a otro. En los cotos y fincas de caza deberían estar prohibidas estas actividades y los cerramientos deberían tener una superficie mínima. A partir de ese momento esos pensamientos sobre los instintos atávicos y todo lo que hemos leído sobre ello, principalmente del abuelo de Pablo, dejaría de prestar coartada antropológica y filosófica a una actividad que no llega más allá de la de unos matarifes. El observar a un señor arrearle un tirascazo a un animal drogado no estaría amparado ante la sociedad por algo grande como la caza, y todo el mundo sabría que lo que ve es a un pobre desgraciado y sanguinario con la mente desviada. Saludos, Santiago Segovia Pérez
Usuario anónimo
09/11/2006 9:37:44
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Contra la caza comercial
Apoyo sin reserva a Gerardo en su denuncia contra de las aberraciones en que está cayendo la caza en nuestros días. Mi postura personal al respecto queda recogida en el siguiente párrafo, que corresponde a un cuestionario,  publicado por "Federcaza" el año pasado con motivo del 25 aniversario de la revista federativa, sobre la visión que, del futuro de la caza, teníamos diferentes personas (que no personalidades) relacionadas con este mundo. A ese cuestionario yo contesté: "Me apasiona e interesa hoy, tanto como hace treinta años, la caza natural; nada, su sucedáneo artificial. Creo, aunque suene radical, que cercones y sueltas son a la verdadera caza lo que los burdeles al amor: una triste alternativa mercenaria, y por ello me declaro beligerante en este tema. Estimo un error proclamar y aceptar que cada cosa tiene su sitio. Hacerlo sólo lleva a lo que estamos viendo: contaminación genética de nuestros campos, arrinconamiento legal y oficial de la verdadera caza, y cada vez mayor incomprensión hacia la actividad cinegética por parte de la sociedad de nuestros días, que nunca podrá aceptar como moralmente válido algo tan burdo como darle un cartuchazo a un faisán que se saca de una jaula". El gran problema, sin embargo, es que, en temas como el que nos ocupa, que tienen mucho que ver con la moral y la postura personal de cada quien, es muy difícil (por no decir imposible), establecer reglas legales o normas por decreto. Vivimos en una sociedad liberal y democrática, donde está muy profundamente instalada la idea de que cada uno es dueño y señor de sus actos, y por tanto no se entendería ni aceptaría que nadie dicte lo que está bien y lo que está mal. De ahí que, salvo cuando las actuaciones que no nos gustan atenten claramente contra la conservación del medio o la puerza genética de las especies, por ejemplo, el camino normativo no es válido. Sólo queda, pues, el de la ejemplaridad, es decir, que exista una élite de cazadores, relevantes por cualquier razón, que marque pautas y señale el rumbo correcto, para que los que vienen detrás, advenedizos o recién llegados al mundo cinegético, lo sigan. Recuerdo al respecto la sorpresa y enfado con la que el guarda mayor de una emblemática finca inglesa, poseedora del récord de grouses en ojeo, contestó a mi pregunta acerca de si "reforzaban" los pájaros en ella de alguna manera. Su respuesta fue simplemente: -"Oiga, está usted en una finca...!del Duque de Westminster!" En nuestra pobre España, sin embargo, hasta desde la más alta magistratura del Estado se han aceptado y fomentado las perdices "de bote", incluso en parajes como la Encomienda de Mudela, y los más conspicuos de nuestros tiradores "galácticos" de ojeo aceptan sin un mal gesto gato por liebre, con tal de hacer número. Así que difícil lo tenemos, aunque, como dice Álvaro, no todo esté perdido.
Usuario anónimo
09/11/2006 9:41:50
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Contra la caza comercial
A lo escrito en mi anterior mensaje me gustaría añadir que efectivamente, como bien apunta Santiago, en el problema de la caza artificial en España casi todo el mundo está hoy más o menos pringado, incluso muchos cazadores humildes que se divierten con lamentables cacerías de un par de cartones de perdices echadas el domingo por la mañana en el coto local un par de horas antes de soltar los perros. Me reafirmo por ello en mi opinión de que el problema es, sobre todo, moral y ético; y, como en todo lo que tiene que ver con la moral y la ética, no caben medias tintas. No se puede ser "un poco" ladrón, adúltero o asesino. O "un poco puta". O se es, o no se es. Se empieza sisando del monedero del padre y se acaba llevando uno el dinero de las recalificaciones a Andorra. O, poniendo un ejemplo de nuestro mundo y entorno cinegético, se principia por aceptar y asumir que las perdices de la Encomienda salgan de un jaulón, y se termina "cazando" un oso ruso de circo, emborrachado con vodka.
Usuario anónimo
10/11/2006 17:40:58
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Contra la caza comercial
Se me ha olvidado comentar algo que demuestra que este tipo de actividades implica también a ciertos sectores de ecologistas-naturalistas-conservacionistas. Se trata de los excedentes de poblaciones de los parques nacionales africanos y su destino final. Lo cierto es que estos excedentes son animales que se traslocan a fincas de caza, más o menos del estilo aquí comentado, y todo con el beneplácito de estos colectivos, que una vez más actúan de una manera bastante cínica. Así pueden decir que en estos santuarios de la naturaleza no se caza, que es lo que a ellos le gusta decir, pero callan que los animales se venden en subastas donde concurren los propietarios de las fincas, generalmente sudafricanas, donde se les ofrece información pormenorizada de las características del animal en cuanto a trofeo, de manera que puedan cursar sus ofertas que evidentemente se hacen en función del encargo recibido por parte del cazador, si no se dispone de un animal de esas características en la propiedad. Una vez más se esconde una realidad ante la sociedad, realidad semejante a la afirmación de que en los espacios protegidos no se caza, cuando se abaten animales a miles cada año en todo el mundo, incluyendo España, pero eso sí no cazándolos, sino “controlando” sus poblaciones, que es lo mismo que cazar, pero a sueldo y con cargo al contribuyente. Cualquier juego vale con tal de no aceptar que la caza es buena para el medio ambiente. Saludos. Santiago Segovia Pérez
Usuario anónimo
13/11/2006 15:08:54
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Contra la caza comercial
Muy de acuerdo con lo aquí expuesto, apuntando ciertas puntualizaciones: Si decir que no todo está perdido implica irse a EEUU a cazar, significaría que todo está perdido para el cazador medio español, con lo que todo estaría perdido para el 95% de los cazadores españoles. Me parece una postura fría y de poca implicación en el problema. Yo me sigo sintiendo tan libre como el que va a por un ciervo rojo a los confines de Argentina simplemente recechando un corzo nacido libre y criado libre. O cazando de poder a poder una perdiz que, por mucho que me digan los granjeros y progranjeros, es más perdiz que las suyas, no sólo por el mero hecho de serlo (de ser perdiz cuando las suyas no lo son), sino porque desde que se le despegó el cascarón del culo ha tenido que luchar para sobrevivir. Tan único es cazar un argali como manear unas perdices rojas salvajes en España (otros de fuera pagan por hacer lo que los de dentro consideran accesorio). Todo depende de prioridades. En absoluto están perdidas las cosas dentro de nuestras fronteras. Lo que pasa es que los hay que se lavan las manos y miran para otro lado, y los hay que todavía hacen fotos a las pezuñas de los guarros en las monterías para demostrarles a la gente que lo que se caza en esa finca no es limpio. Ejemplo claro este Sábado, donde a alguno se le cayeron los mocos cuando vio que la tan cacareada montería que salía en Trofeo hace unos años como una de las diez mejores (por número de guarros, no por calidad de los mismos) no era más que una vulgar subasta de guarros de granja. Guarros con pies de bailarina y, seguramente, todavía pienso en el estómago. Alguno de los que además sale en televisión en muchos debates y telediarios se fue tan contento, presa de una incontenida ignorancia repentina. Entre los que no saben y los que no quieren saber, no dejaremos de ser eso: una reliquia constreñida por una marea imparable. Otra cosa es que nos dejemos aplastar. Mientras, el Jueves, nuestro Monarca volvió a las andadas. Será que no se conecta a esta página, o que, si lo hace, también le dan ataques de amnesia moral (su angelito del hombro derecho desaparece ante el fogonazo del diablillo del izquierdo). Saludos. Alfredo Elvira Serrano.
Usuario anónimo
17/11/2006 11:51:49
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Contra la caza comercial
Estoy muy de acuerdo con el análisis de Pablo acerca de que el problema es ético y su solución eficaz, a corto plazo, no es legislativa. Tal vez esta última lo fuera pero en un proceso largo e incierto donde el protagonismo debería ser de aquellos que éticamente defiendan la caza salvaje y auténtica frente a la pseudocaza granjera, alóctona y/o traslocada con fines exclusivos de matarla. Creo, efectivamente, que solo lo que Pablo denomina "elite" de cazadores de esas características podrían tener una posibilidad de lograr esa separación conceptual, moral, ética y finalmente, legislativa, mas tarde. El problema es que la simple catalogación de élite puede prestarse a la interpretación de que estamos clasificado a los cazadores que apuestan por la caza real, solo encuadrándolos en élites y no es el caso, porque a todos los niveles, incluído el coto de pueblo donde todavía no se ha repoblado ni soltado mierda de granja; grupos o clubes de monteros, de tipo medio, referido a su poder adquisitivo y otros grupos similares, existen este tipo de cazadores capaces de tener criterio acerca de la autenticidad o falsedad, o dicho de otra forma, sobre lo que es cazar y, unicamente, pegar tiros, matar o pseudocazar, que, también rechazan de plano tanta falsedad. Hay que reconocer que el problema es cómo organizar a estos grupos y como coordinar esas iniciativas de caza auténtica y separación definitiva de esta respecto de la pseudocaza. Pero, entonces nos topamos con el problema del encarecimiento de la caza salvaje, progresivo en función de su también progresiva reducción. Vemos que, hoy ya son solo, o muy pocos mas, los cazadores que pueden decir que cazan salvaje porque, precisamente, son los que pueden pagarlo y no otros de menor poder adquisitivo. Con ello lo que la caza comercial, aplicada a lo salvaje, esta logrando es un efecto excluyente y exterminador del cazador de verdad, pero modesto y, por lo tanto, excluído de esa "elite", porque no puede pagarse esa caza de verdad, salvaje. Es sencillo, los cotos de pueblo que tienen caza de la buena terminan vendiéndolos al que paga un pastón por cazarla. Las manchas que no están cercadas y tienen cochinos y corzos también son acaparadas por orgánicas a base de acudir a las subastas como todos ya sabemos; los recechos de caza mayor salvaje tienen un precio astronómico y también progresivamente se incorporan al circuito comercial del encarecimiento y, por exceso de demanda, exterminio, en su caso, para ser sustituído por el animal foráneo. Por lo tanto, esas elites tan deseables y tan honorables que considera Pablo (y yo mismo) como la solución al problema vemos que, de nuevo, solo las forman gentes de alto poder adquisitivo que, por lo tanto, son minoritarias respecto al resto de matadores de pseudocaza y, finalmente, por lo tanto, con poco peso específico y ejemplarizante como para ser un modelo a seguir por el resto de cazadores, sencillamente, porque no pueden seguirles aunque quieran o quisieran, por no disponer de recursos u oportunidad de cazar, en su misma línea. La consideración social que poseeen estas élites, precisamente, por estar encasilladas en gente de alto nivel, no gozarían, en mi opinión de suficiente peso, apoyo y reconocimiento como para consumar su digna idea y propuesta en una disposición legal que, por fin establezca reglas de juego para la promoción y desarrollo de caza auténtica y salvaje en detrimento de la pseudocaza. En consecuencia, las élites pro caza salvaje terminan siendo testimoniales y, en la medida del encarecimiento, cada vez mas reducidas e ineficaces por falta de clientela que se sume a su idea. En mi opinión la solución es, a estas alturas, crear y organizar esas élites de una vez, donde su gran y único elemento de unión sea la idea de la caza salvaje, tratándo de ocupar y acaparar los espacios que todavía quedan de caza buena, impidiendo el acceso de la pseudocaza y formándo una especie de Club de honor de cazadores, atractivo por su ideario y que, a la vez, de oportunidad de cazar a todos sus integrantes, no solo a los que puedan serlo porque pueden pagarlo u otro tipo de circunstancias "ad personam". Si no se consigue eso, serán muy dignas, muy loables, pero ineficaces para la caza, aunque no para sus exigüos miembros y, sin capacidad de maniobra alguna frente a la sociedad y frente al legislador. Como modelo o estilo, estupendo, pero el dinero de la comercialización puede con cualquier modelo. Cordialmente, P.D.: Disculpas por el ladrillo y saludos a viejos conocidos.