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Alfonso Treviño
Autor: Alfonso Treviño
02/11/2018 10:33:18
(1 vistas, 1 respuestas)
Carta de un paisano.

Jose Manuel Gómez Feito es un asturiano que vive en Pola de Somiedo y ha publicado esta carta en su muro de Facebook a raíz de las últimas nevadas de hace 4 días por el norte de España. Se ha hecho viral por su defensa del mundo rural y la comparación de éste con la vida en las ciudades.

Me parece que no puede estar mejor explicado. abrazos

“Pido perdón por el batiburrillo que va a continuación, pero cuando estoy cabreado razono regular. Esta última nevada si algo ha dejado claro es el abismo que existe entre el medio rural y el urbano, los pueblos y las ciudades. Hablo sobretodo de las mentalidades. Para los urbanos los pueblos son sus jardines, sus segundas residencias, sus paraísos de fin de semana, pretenden que se mantengan virginales, que nadie les estropee la postal. Pero aquí, en los pueblos, digo, vive gente, no mucha, es cierto, pero algunos vivimos aquí y padecemos a causa del solaz urbano mil y una penalidades. Me gustaría que aquellos que defienden las “carreteras con encanto” transitaran en estos momentos estos caminos por necesidad como nosotros nos vemos obligados a hacer todos los días. Tres días después de la nevada muchos de mis vecinos siguen sin luz (aprovecho el inciso para recordar a los expertos en encontrar la paja en el ojo ajeno que ya va siendo hora de que vean la viga en el propio), sin teléfono, sin ninguna posibilidad de comunicarse con sus familiares porque da la casualidad de que las “carreteras con encanto” están cerradas porque un sinnúmero de árboles han caído puede que atraídos por ese mismo encanto. Pero si por casualidad se pretende desbrozar las carreteras o mejorarlas en anchura o pavimento, rápidamente los defensores del medio rural ponen el grito en el cielo desde la ciudad en la que viven. No se pueden tocar los márgenes de los caminos, podemos molestar a la salamandra rabilarga, pero los árboles han sido los causantes de la rotura de los tendidos eléctricos y de telefonía y de los cortes de las carreteras. Pero claro, donde ellos viven los árboles están en parques, no encima de sus tejados. Ahora la nieve es el problema, pero en verano serán los incendios, pero que ni se nos ocurra cortar una rama al lado de una carretera, camino o río. Pero tenéis un mantra que siempre os funciona: “los de pueblo son unos pirómanos y unos furtivos. Porque también están en contra de la caza, estos defensores del medio rural que viven en la ciudad que sea. Precisamente los que viven en sitios que ya no queda nada que cazar. Os lo pregunto con todo el respeto ¿Tenéis pensado un plan B para el caso de que, como no dudo que ocurra, se prohíba la caza? ¿Seguiréis pensando lo mismo cuando, como ahora ocurre con el jabalí, los lobos lleguen hasta vuestras puertas? ¿Nunca os ha dado por pensar que es precisamente la caza quien controla y mantiene las poblaciones cinegéticas en censos que a vosotros nunca llega a molestaros? Somos nosotros quien padecemos las consecuencias, pero ¡ay! somos tan pocos que no importa demasiado. Me imagino que los que estáis en contra de la caza cederíais de buen grado una parte de vuestro salario (el equivalente a un xato o una vaca) que es justo lo que hacen los ganaderos cada vez que pierden un animal de su cabaña. Reúno todo el respeto que puedo juntar para deciros que no tenéis ni puta idea. Y, en mi modesta opinión, ningún derecho a gestionar un territorio que no habitáis. Nací aquí y aquí vivo. He visto pasar expertos como aguaceros de primavera, llegaban con los bolsos cargados de soluciones y cuando vas a mirar no hay nada. Con el dinero que se ha gastado en diagnosticar, planificar y proponer, ya se hubieran solucionado todos nuestros problemas, pero el dinero siempre se va quedando enredado en oficinas y proyectos, muy lejos de aquí. Es como si fueras al hospital y te hicieran un certero diagnóstico pero te echaran para casa con tu enfermedad. Lo mismo. Estamos perfectamente diagnosticados, ya no necesitamos más expertos, ahora enseñadnos la pasta. Yo tengo la solución para el medio rural, siempre la tuve aunque nadie me vino nunca a preguntar. Si me enseñáis la pasta os cuento mi sencillo secreto, porque la única especie que está en peligro de extinción en el medio rural es la humana.”

saludos,

Alfonso Treviño.

José Antonio Fernández de Álava
Autor: José Antonio Fernández de Álava
06/11/2018 11:28:04
(0 vistas, 1 respuestas)
Carta de un paisano.

Buenos días.

No me extraña que el paisano esté cabreado.

Lo cierto es que el abismo entre lo rural y lo urbano cada vez es más amplio. 

Un saludo,

José Antonio Fernández de Álava.