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Senén Ramos (padre)
Autor: Senén Ramos (padre)
17/11/2010 21:53:24
(1 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Corrían los años cuarenta y principios de los cincuenta, en la Galicia profunda, en lo mas abrupto de los cañones del Sil, Pepe, “El negro”, se hallaba huido, como tantos otros, por no haber querido disparar contra otros españoles como él. Vivaqueaba cepeando conejos y cuántas veces, me contó luego, caía en las trampas un águila real o un gran duque. En la aldea, un rebaño de cabras cercano al millar y muchas vacas, traían el monte a raya, el centeno brillaba en las solanas de los comunales. Los sotos de castaños ayudaban mucho a la alimentación humana Lo que más me gustaba era jugar a los “coelliños”, unos éramos conejos y nos escondíamos del que hacía de perro y nos buscaba con el cazador cuya arma era un palo con el que simulaba disparar cuando el “perro” nos descubría y “ladraba” en nuestra persecución. Y es que copiábamos de los mayores porque el único campo de deportes que había era el monte y este fue un motivo importante a la hora de enraizar la caza en el medio rural gallego. Mi abuelo me contaba que una vez había sido visto un jabalí. Cuántas veces vi bajar anticipadamente las cabras de la sierra porque el lobo había entrado al rebaño, y a muchas con sus gargantas abiertas respirar a través de sangrantes aberturas en su cuello. Se cazaba casi todo el año y un día de agosto, lo mas raro sucedió: uno de los cazadores de la aldea le disparó a un corzo en lo alto de la sierra y, tras verlo trastabillar, no pudo ser cobrado. Los mas viejos cazadores del lugar comentaban lo raro de ver la especie por aquellos parajes, -para ellos había dos especies de corzo, el “normal” y “El corzo gamo” este último “era el que tenía la cuerna cubierta de pelo…..” , tras la partida de dominó del día siguiente vinieron en deliberar que el animal tuvo que ir finar sus días al río, y para allá se encaminaron dos de los mas avezados a los pendientes y peligrosos vericuetos de los cañones del Sil, con el perro “Ney” atraillado y  con sendos morrales provistos de una rebanada de pan centeno untado con tocino derretido y azúcar, así como un puñado de castañas pilongas. Tras recorrer la orilla del proceloso Sil (que es el que lleva el agua y el Miño la fama), por el que subían salmones y anguilas en abundancia, se toparon con las vísceras y la piel recién sacada y todavía sangrante, del corzo. Nuestro amigo Pepe “el negro”, que se hallaba pescando, les madrugó el remate de la res y tuvo carne para unos días. Mas no para ahí la historia. Los cazadores, en aquella época, eran personas muy formales y cuando decían algo, era dogma indiscutible. Pues bien, hallándose ya de regreso, a la orilla de un regato, dando cuenta de las provisiones y en ello estaban cuando uno de ellos vió que el ney comía algo a la vera del agua del regato entre unos juncos, para allí se fue, para sorpresa  de su compañero exclamó” “¡Uy! cuantas sardinas”, y si Juan decía que había sardinas era cierto. A José no se le ocurrió otra cosa que pasar la vista arriba y abajo por las aguas del regato, tratando de ver las sardinas nadando por el agua. ¿Qué pudo ocurrir para que aquellos dos cazadores regresasen a sus hogares con los morrales repletos de sardinas, en plena Galicia interior?, pues que a una vendedora que recorría a pié los pueblos con el pescado que un día a la semana traía el tren a la contigua estación de “A Barca” le habían parecido mucho peso y dejó algunas, al fresco del regato, para, al regreso, venderlas en otro pueblo
Javier Sanz
Autor: Javier Sanz
18/11/2010 7:49:33
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Muchas gracias Senén por contarnos las cosas que llevas dentro, en tu memoria. Las historias de la postguerra siempre me han llamado la atención sobremanera. A ver si un ratico que tenga me animo y cuento lo que mis tíos y mi madre me contaban sobre mi abuelo cuando salía de caza en Orihuela del Tremedal, por las laderas de Cañalabrada. Saludos.
J.P
Autor: J.P
18/11/2010 11:14:34
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Muchas gracias por la historia Senen. No quiero desmerecer, pero si la pilla el amigo Julián, la borda. Un saludo!
J Coca
18/11/2010 12:04:09
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Senén y Javier a mi me ha parecido una historia estupenda y estupendamente narrada, tanto que la he leído y vuelto a leer varias veces, tiene lo que los relatos que a mi entender merecen la pena tienen que tener, sentimiento y sencillez, de ese modo te ponen en el sitio y en el momento, Senén y yo debemos de andar cerca en años, lo que el cuenta en su Galicia natal, me suena a conocido en mi infancia en Gredos, los juegos y “las armas” eran las mismas o parecidas, las cabras con el cuello desgarrado también las vi en bastantes ocasiones, personajes como “El Negro”, unos mejores y otros peores, también andaban cerca. Senén voy a felicitarte con las palabras con las que me felicitó a mi hace ya años Mariano Aguayo, y la verdad es que me gustaron, había yo escrito un relato que después se incluyo en mi librito “Cuentos de la Dehesa”, Mariano que es un buen amigo lo leyó antes a petición mía y para criticarlo, le sacó un montón de fallos y otro montón de posibles mejoras …. pero “ …..dicho todo lo anterior no lo toques, no se te ocurra tocarlo, tiene garra y tiene desgarro, en definitiva es un relato COJONUDO” Pues eso Senén es un relato COJONUDO, que al menos a mi me ha llevado a mi Gredos de niñez y a aquella Galicia que conocí al lado de Ali (Maruja en su casa y Ali en la nuestra) la enfermera gallega de Salus que nos crió a los tres hermanos y a cuya casa fuimos año tras año durante más de veinte, por eso siempre me he considerado un poco gallego. Un cordial saludo, Julián Coca
Gerardo Pajares
Autor: Gerardo Pajares
18/11/2010 20:14:02
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Estimado D.Senén, hace años, acompañado de mi malogrado amigos Chisco, andaba yo metido hasta la cintura en la transparentes aguas del río Nevea, en Chandrexa de Queixa, intentando encontrar alguna confiada pintona que se dejase embaucar por la mosca seca que con cuidado posaba bajo las ramas de las raquíticas salgueiras que se criaban en sus orillas. Andaban zorras las truchas , o escasas, qué se yo, y me hallaba pendiente de la corriente y de los dragados de mis moscas, cuando al levantar la cabeza crucé la vista con una de las miradas más torbas y hurañas con las que me haya topado en la vida. Aupado en una raquítica yegua roana, vestido de negro, chaqueta de paño, pantalón de pana, pañolón atado al cuello, la cabeza descubierto, con el pelo alborotado, una truja de picadura apagada en los labios, barba de tres días, tez cetrina, cejas espesas y rostro surcado por profundas arrugas, un curioso personaje observaba mis inútiles evoluciones con la tralla. Al pie le acompañaba una podenca famélica y de apariencia aburrida. Mi amigo Chisco reconoció al personaje -Chisco conocía a todo el mundo- y entabló una curisosa y sincopada conversación con el interfecto, que evitó hablar de las truchas, concluyendo yo que a buen seguro él sabía que desde hacía días reposaban en alguna nevera de Orense, para charlar de algo que me interesó mucho más: de corzos. Aquel personaje singular, que vivía aislado, lejos de cualquier camino reconocible, al pie de O Invernadeiro, era un inveterado cazador de oficio y su podenca una artista en las labores de acosar los corzos. Chisco quiso confesarle de sus pecados, pero el otro, sin descabalgar le dio a mi amigo cuatro contestaciones prudentes, habló de los hábitos de "las corzas", se sonrió cuando le hablamos de que se iban a empezar a cazar en recechos -eran los años en los que Tecsages promovió el asunto en aquel concello- nos miró con gesto coñón y con las mismas tomó la vereda que le llevó a perderse entre aquellas peñas rojas que jalonan la zona alta del Macizo central ourensano. Aquel personaje, que si bien no andaba por las pendientes del Sil, podría ser el Nego o un pariente. Saludos
Senén Ramos (padre)
Autor: Senén Ramos (padre)
18/11/2010 21:36:15
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
Amigo Gerardo: Buen amigo común Manuel Angel "Chisco", lástima que su vida se truncase tan pronto con un fatal accidente de moto y cuando su nombre sonaba fuertmente como próximo Conselleiro de Agricultuira y Medio Ambiente, algo  muy triste. Somos muchos los que echamos de menos personas como él a diario. Mis pies planos, por debajo de los que no cabe ni un papel de fumar, me tenían que haber librado de la mili, pero mi quinta del 63, llamó a fiolas a todos los "Soldados S.A." , que así reza mi categoría en mi cartilla (Servicios Auxiliares). por lo del follón de Sidi-Ifni. Recuerdo que cuando estalló el conflicto, se persono un subteniente con cuatro mosquetones y un peine para cada uno: "Como sabeis estamos en "jerra" y a partir de esta noche haceis guarda cuatro de vosotros, uno en cada esquina del jardín". "Pero Vd. cree que los moros piensan que el jardín del Gobierno Militar de esta plaza tiene una importancia geoestratégica para que lo fijen como objetivo", "nunca se sabe donde el enemigo puede dar un golpe de mano". "Y qué le parece si en lugar de ponernos uno en cada esquina nos ponemos todos del mismo lado...por lo del fuego cruzado"-- "Buena idea Senén". Como "no valíamos para servico de armas..." pues, tras una instrucción en la que pertenecí a aun pelotón de tuertos, mancos y con las mas raras disminuciones psico-físicas, nos metieron en las oficinas. A mi me tocaron las del Gobierno Militar y allí hacíamos el  asi llamado -Parte mensual de bandoleros y atracadores- que teníamos que mandar a Capitania Gral. a La Coruña y en 18 meses que duró aquello siempre copiábamos el del anterior mes " En esta provincia, unicamente permanece en ignorado paradero Mario -alias  "Langullo" que, al parecer pulula por las riberas del Navea y Bibey en los municipios de Trives y Chandrexa......". El tal mario vivió muchos años más y finó bastante después de la amnistía. Seguro, seguro, que el personaje que tu viste era el "tal de las polainas".
alberto montero galego
Autor: alberto montero galego
19/11/2010 0:51:42
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UN CORZO DE LOS 40
Gerardo, por los rasgos descriptivos que expones del "personaje" en cuestión,  es posible que sea uno de los "famosos" hermanos que vivían en el lugar o paraje denominado A Ferrería (Ayto. de Chandrexa de Queixa). Resulta que hace unos días, cuando preparábamos una cacería de jabalí en el terreno cinegético común de O Reventón, (Toro, Laza) uno de los participantes en la misma -que por niebla no llegó a realizarse-,  me comentó que todavía mora  allí uno de los dos hermanos, y vive de lo que la naturaleza le da y ofrece, generosa, como siempre. Al autor del relato que le voy a decir... que es un relato lleno de sentimiento y que refleja a la perfección y desde la vivencia personal del que lo narra, la realidad de una de las épocas más tristes de la historia contemporánea de España. Época que, por cierto, supimos sobrellevar para construir el actual estado de bienestar del que actualmente disfrutamos, gracias al esfuerzo y buen hacer de todos los españoles. Saludos cordiales. Alberto Ramos Álvarez.
Mario Bregaña
Autor: Mario Bregaña
21/11/2010 22:13:57
(0 vistas, 7 respuestas)
UN CORZO DE LOS 40
¡Que bonito Senén! No solo ese estilo envidiable y el propio relato, si no algunas de las cosas que dices entre lineas. Muchas gracias