Asociación del Corzo Español
Cabecera4
Mario
1300x300
Cabecera1
Búsqueda en los contenidos de la web

clesp_modal_seguir

Mi compra

carro vacío

HAZTE SOCIO y aprovéchate de todas las ventajas de ser socio de la Asociación del Corzo Español SOLICITAR ALTA
Está viendo:

Foros

Relatos

Javier Prieto Santos
Autor: Javier Prieto Santos
20/01/2011 13:01:17
(1 vistas, 1 respuestas)
Relato de una espera de cochino
Estimados amigos: Mi amigo Juan Pablo me envia este relato tan original y con su permiso lo comparto con vosotros: 17 de enero de 2011. Quedan dos noches para la luna llena. El Drama del Paraíso Primer acto: Tentación El Cazador Blanco tenía que quitarse la espina de la espera del jueves, cuando, por culpa de la puta niebla, se tuvo que marchar del puesto de la calera, en pleno lubricán y con luna creciente, y, de paso quería resarcirse de que, dos días después, el capullo de su hijo le "birlara" el 1 de la Traviesa en el Quéjigo. Hacía dos semanas nos trajeron tres sacos de frutos de quercus ilex, frescas y gordas como huevos de gallina. Este año escasean mucho, así que en pocas noches teníamos varios guarros bien picados a las sabrosas bellotas extremeñas de aquel jardín del Edén; pero, el sábado, noticias preocupantes nos avisaban de que el hijo del encargado iba a ponerse con un amigo. La niebla (y el "ruasviejas") frustraron la espera, pero debieron alborotar aquello bastante. El lunes 17 de enero, paradójicamente San Antón, por fin se marchó la niebla, dejando expuestos e indefensos a los animales del campo. El Cazador Blanco había llegado a las 5:00 a la finca para no dejar rastros demasiado frescos, así que ya llevaba más de dos horas apostado en la calera observando a la luna jugar con las nubes, cuando a las 7:30 una sombra entraba en la plaza... Pero el guarro, avisado por el Santo de que allí había peligro, se marchó por donde había venido, rechazando prudentemente aquella tentación. Segundo Acto: Pecado Pero ¡ay!, que, como dicen las Sagradas Escrituras, la serpiente era el más astuto de todos los animales que el Señor Dios había hecho, y el cochino era débil, porque a los treinta minutos volvió por el mismo sitio, buscando el fruto prohibido. Sabedor de su imprudencia se acercó al cebadero caminando cauteloso, incluso pegando una falsa arrancada tratando de descubrir peligrosas miradas; pero aunque tardó bastante en alcanzar las bellotas, al final la cámara allí instalada sellaba su destino señalándole con su dedo acusador. Tercer acto: castigo A pesar de su desobediencia, a punto estuvo de ser redimido el cochino, porque al Cazador Blanco no le pareció grande aquel pecador, así que estuvo esperando por si aparecía otro más grande. Pero más de media hora después el punto rojo del láser vibraba ya entre las cerdas de su codillo. Un ángel justiciero en forma de bala del .30-06 terminó con la vida del navajero. Tendido a escasos 10 metros del comedero había sido expulsado del paraíso. Epílogo: "Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás." (Génesis 3:19)
Javier Sanz
Autor: Javier Sanz
20/01/2011 14:17:58
(0 vistas, 1 respuestas)
Relato de una espera de cochino
Vaya vaya Javier, tentación, pecado, castigo .... La vida y Satanás no sólo tienta a los cochinos con sabrosas bellotas; el mundo nos presenta suculentos manjares de distintos tipos (sea caza o buenas mozas) alos hombres de poca fe, que caemos en sus redes pecaminosas (me refiero a la caza ...). Abrazos y enhorabuena a tu amigo Pablo.