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Javier Sanz
Autor: Javier Sanz
24/08/2011 14:23:44
(1 vistas, 4 respuestas)
Algún día ...
Como comenté en el post de Leopoldo, tengo una historia que contar y ahí va ... Las maletas ya estaban como aquel dice "en la puerta". Era el penúltimo día previo a las vacaciones y se respiraba en casa algo de nerviosismo, por lo que la Sra. me dio permiso para hacer una última salida previa a los 15 días de "reclusión" playera. Lo de la playa lo llevo a gusto cuando me voy, pero si me voy servido de monte, mejor que mejor, y ella lo sabe; las mujeres saben mucho y aciertan casi siempre cuando nos sueltan un poco la cuerda, aunque eso si, con el collar de adiestramiento listo para que no nos "esplayemos" demasiado. Al tener el rifle en el armero reparando la dichosa fisurita en la madera no me quedaba otra opción que la de coger el arco; y es que la distancia al coto me había hecho desistir de llevarlo, ya que de dos oportunidades que tuve con él, pude comprobar que debería dejarlo para el precinto que tengo al ladico mismo de casa. Mi intención era irme al coto donde mas tajo había visto y así poder darme una oportunidad; quién sabe, quizás el 31 de Julio, con el chiflo, me podría hacer con un macho¡¡ La mañana era calmada, con sol, pocas nubes desdibujando el horizonte de Las Coronas y una suave brisica del este me hacían pensar que, la mejor opción sería hacer una sentada en el primer vallejo donde siempre se ha visto algún corzo majo. Entré muy despacio para colocarme al lado de una escodadura muy cogida; a unos 15 metros a las 8 la tenía controlada por el rabillo del ojo. A mi derecha dos hileras limpias de pinos, yo en el mismo camino de la entresaca del año pasado y enfrente, se dejaban caer las tablas de antiguas siembras hasta la paidera abandonada de Las Coronas. Saqué la partitura del libro de reclamos; me había hecho una chuleta bastante apañada con una fotocopia y no hacía más que leerla para intentar memorizar la cadencia de los chiflidos y los distintos tonos que debía usar. A las 7 comenzó el concierto, aunque no tenía público, esperaba que con mi Sonata comenzara a llenarse el excelente auditorio que tenía ante mis ojos. No llevaba ni media hora y mientras miraba al rascadero (a mi izquierda), vi algo que se movía a mi derecha. Aunque me giré despacio, el zorro ya me había visto. ¡¡ Me cagüen la leche ¡¡ A 10 metros pegó un rabotazo sin opción de tiro (si hubiese llevado el rifle...). Terminé el primer acto y decidí esperar unos 30 minutos más, por si el tráfico había impedido al corzo llegar a la representación; a los 20 minutos le vi venir. A unos 45 metros me entró por donde no debía. La hilera limpia de pinos era el peor sitio por donde me podía venir; me quedé petrificado. Me había tapado por todos los lados menos por ahí. Andaba despacio y miraba buscando algo, ¿sería que le había gustado mi concierto?. El viento me venía cruzado. Si el corzo me entraba a la 1, el aire lo metía a las 2 ... Se paró a unos 30 metros y no me quitó ojo; me temblaba la barbilla de los nervios que estaba haciendo. Sin quitarme ojo, pero sin saber lo que era ese bulto, levantó una pata, dio un paso, levantó la otra, dio otro paso, y así hasta los 18 metros, donde se hizo el tonto y miró para atrás (o eso creí yo...); aproveché el instante para abrir el Hoyt, pero ya era tarde. Me venía mirando sin verme hasta que me moví; ni la máscara, ni mis guantes, ni mi camuflaje me sirvieron de nada. La batalla estaba perdida. Como un cohete salió vallejo abajo y mientras corría le paré con el chiflo, se paró y se vino a unos 20 metros, pero detrás de una carrasca, desde donde me pegó dos ladridos y, ...se fue... Era majo el corzo, largo y bien perlado, y, aunque no era un gran trofeo, como siempre he pensado, para el arco era el mejor que había tenido a mano. Eché varios cientos de pecados, veniales y alguno capital, pero aún con todo disfruté como un chinche y me dí cuenta de nuevo de que ese corzo ya casi era mío; otro día volveré, para septiembre, a darle una vuelta al vallejo de Las Coronas, a ver si se deja ver entonces. Saludos
Federico Sáez-Royuela Gonzalo
Autor: Federico Sáez-Royuela Gonzalo
24/08/2011 21:08:59
(0 vistas, 4 respuestas)
Algún día ...
El día esta cerca...seguro. Un saludo.
Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros
Autor: Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros
24/08/2011 22:54:49
(0 vistas, 4 respuestas)
Algún día ...
humm... se mastica la tragedia. Coincido con Federico, la cosa está próxima. Abrazos Gerardo Pajares
Leopoldo Osborne (Socio - 384)
Autor: Leopoldo Osborne (Socio - 384)
25/08/2011 9:07:10
(0 vistas, 4 respuestas)
Algún día ...
No le des muchas oportunidades, que aprenden. No lo podías haber descrito mejor, la caza y la casa. Los de aquí lo tenemos mejor, que podemos ir al monte con ellas en la playa. Suerte.
joaquin garrido ovelar
Autor: joaquin garrido ovelar
19/09/2011 8:19:47
(0 vistas, 4 respuestas)
Algún día ...
Joderrr Javier no habia visto este relato tuyo, espero y deseo que semptiembre sea tua mes para finalizar lo que has empezado , creo que no eres persona de dejar las "cosas a medias" y que pondras todo tu empeño en que esto llegue a buen fin. Abrazos