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joaquin garrido ovelar
Autor: joaquin garrido ovelar
16/09/2015 9:14:58
(1 vistas, 3 respuestas)
UN CORZO INESPERADO (CONCURSO DE RELATOS)
UN CORZO INESPERADO Que no Pedro que ese no es el que buscamos,!!! Que si joaquin, no le ves las luchaderas "remangas" hacia arriba y blancas. En esas cavilaciones andabamos mi amigo y yo, una preciosa mañana de Otoño, mientras amanecÍa y la niebla iba lentamente despejando el valle. Atalayabamos desde un alto dominando una  gran extensión, con salpicados de monte, arroyos y rastrojeras . El campo precioso, las ultimas lluvias habían despejado el ambiente y empezaba a verdear algunos prados con el nacimiento de la ricia. Las totovías así como las perdices, anunciaban un nuevo día con sus cantos de alba, recordando en mi interior épocas de celo, alla por el mes de febrero.  photo ZV110726-6408.jpg Andaba yo tras ese corzo desde hacia dos años ,lo vi por primera vez una mañana del mes Abril, con una hembra y ya era alto, recio y muy perlado. A partir de entonces,  fue el motivo de bastantes desvelos, numerosos aguardos y recechos infructuosos,  ganandome siempre la partida.  photo P1010770.jpg Una tarde, al ir a colocarme lo vi desde el coche, ya estaba de paseo con su hembra, entretenido en unos espinos. Al sentir el ruido del motor se quedó inmóvil, petrificado,  mirando fijamente hacia mí. Los dos nos retábamos y yo contemplaba sus preciosas hechuras . En un abrir y cerrar de ojos, desapareció y como por arte de magia no lo volví a ver esta tarde ni las siguientes. Andaba aquerenciado en el celo,  en un bosquete con un arroyo y acequias de bastante vegetación. Allí pasó la mayor parte de Julio, lo estuve buscando toda una semana, viéndolo fugazmente  una tarde dentro del monte,   muy picado con su hembra, haciendo la rueda y  finalmente  la montó. Su semilla había quedado depositado para futuras generaciones, lo que me alegró enormemente. Una vez consumado el acto se metieron en lo espeso, sin salir al menos hasta que anocheció.  photo 20140802_094633.jpg Lo volví a buscar en septiembre y octubre por la zona. Mi desesperación aumentaba con el paso de los días, proporcionalmente a  mis continuos  fracasos. Se dejaban ver  hembras con sus crías ya adelantadas y algún que otro corzo bonito, pero ninguno comparado con  el corzo de mis sueños. Fue la penúltima mañana de la temporada, cuando de nuevo apareció, belloteaba tranquilamente de una encina a otra,  si bien andaba con algo de prisa por taparse en lo espeso, solo lo pude mirar con los prismáticos y tras comprobar que era el susodicho, me tumbé coloque el bípode en la posición corta y al intentar meterlo en el visor, puff, desapareció. La temporada siguiente comenzó de forma inusual, a mediados de abril la inauguramos tres socios, con suerte dispar, si bien yo solo veía hembras y algún macho joven, nada de corzos decentes ni mucho menos de buen porte. Al comentarlo con varios amigos y vecinos de cotos, me decían que en sus cazaderos se estaban matando corzos con buenos trofeos. Así estuve en todas las salidas disfrutando mas con la cámara que con el rifle. En Mayo nueva incursión  y peor si cabe, pues tuvimos varios días un viento del norte, que aparte de dejarnos helados para esas fechas, los corzos desaparecieron por arte de magia, atalayando desde altos o miradores, como le llamamos nosotros,  tan solo alguna hembra es lo que localizaba a través del scope.  photo P1020047.jpg De nuevo la misma ilusión con el inicio del un nuevo celo y con una semana por delante para intentar buscar a mi duende. La primera tarde cazando por la misma parte del acotado observé un corzo tras su hembra que me pareció  que estaba "Aspeado" pues andaba torpemente tras ella, no era el que me tenia en vela aunque si un bonito ejemplar. El lunes por la mañana ya sobre las 9.00 de regreso, pude hacer algo de gestión al abatir un zorro que subía rápidamente por un rastrojo camino del monte. Se están viendo bastantes esta temporada y han dado buena cuenta de corcinos en primavera me decía el pastor.  photo P1020372.jpg Fue el martes por la mañana cuando en compañía de mi amigo Andrés,  una vez recechado por un valle querencioso y fotografiando a varios machos jóvenes y bonitos, lo volvimos a localizar ya bien entrada la mañana. Estaba tumbado bajo unas encinas muy cerca de la linde. Nos acercamos con el aire a favor, hasta  colocarnos a escasos  80 metros. La hembra levantada, miraba fijamente hacia nosotros aunque no apreciaba que eran aquellos bultos de distintos tonos .  photo 0J5A2979.jpg Una vez  "retratados" y por algún movimiento nuestro  y crujir de una  ramita, los puso en alerta con la consiguiente huida,  fue cuando se apreció claramente, la cojera que llevaba en su mano izquierda . En el pueblo me comentaron que hacía tres o cuatro noches, sobre las 23.00 horas sintieron dos disparos, por esa parte del coto.  photo 0J5A2984 2.jpg Ante este hecho inesperado se me presentaba la disyuntiva, si buscar mi ansiado corzo, o gastar el precinto en este animal para ahorrarle sufrimientos y posiblemente una muerte lenta y dolorosa. Consultada con la almohada, es lo que hacemos los cazadores en estos trances de duermevelas, cuando repasamos y analizamos mentalmente nuestras experiencias cinegéticas,  me decanté por cazar al que ya habíamos bautizado como "EL COJO". Así se lo hice saber a mi amigo, quien se ofreció para acompañarme en un nuevo rececho matutino. Clareando el día ya nos encontrábamos en el punto que queríamos y en un barranco lo vimos. La hembra se ocultó tras un enebro y este permanecía de pie atravesado y mirando a su novia. Sin mas dilación me tumbé, extendí las patas del Harrys y metí en el visor. Apunté a la paleta y suavemente apreté el gatillo. El estruendo sonó en todo el valle, mientras la hembra corría hacia el monte aunque su galán no la seguía. En el Alto hizo la típica parada y volvió la cabeza esperando al que hasta ahora no se separaba de su lado. Se despidió con un ladrido mezcla de llamada, de despedida o de dolor.  Como dice un gran amigo mio, la caza no debe de ser cruel, aunque si es cruenta.  photo P1020440.jpg  photo P1020455.jpg  photo P1020505.jpg Una vez llegado al sitio, pudimos ver la herida por encima de la rodilla, de un tiro reciente y el tremendo hinchazón que tenia así como el hueso fracturado. Consultado con un amigo veterinario me decía que probablemente le hubiese picado la mosca, formado gusanera y posibilidad de muerte lenta y dolorosa. Al menos tuvo una muerte rápida !!!  photo P1020466.jpg Hoy por hoy  espero que mi corzo, siga campeando por esos mundos de dios, y   deseo  poder encontrarlo la próxima temporada, y no haya sido abatido por  furtivos, amantes de lo ajeno que tanto daño hacen al colectivo de cazadores  conservacionistas,  que luchamos a diario para defender nuestros intereses y reconocer nuestros derechos!!!! Continuará......... Sevilla Agosto de 2015 Joaquin Garrido
Oscar Barajas de Mingo
Autor: Oscar Barajas de Mingo
16/09/2015 17:55:48
(0 vistas, 3 respuestas)
UN CORZO INESPERADO (CONCURSO DE RELATOS)
Enhorabuena Joaquín, por el relato y por la buena decisión. Un abrazo y saludos, Oscar Barajas
joaquin garrido ovelar
Autor: joaquin garrido ovelar
18/09/2015 8:09:57
(0 vistas, 3 respuestas)
UN CORZO INESPERADO (CONCURSO DE RELATOS)
Gracias Oscar, la verdad es que fue una pena, pero son cosas que pasan y tenemos que contar con ellas. Saludos Joaquin Garrido
Leopoldo Osborne Cólogan
Autor: Leopoldo Osborne Cólogan
19/09/2015 22:06:01
(0 vistas, 3 respuestas)
UN CORZO INESPERADO (CONCURSO DE RELATOS)
¡¡¡Bien Quini, Bien!!! Como yo ya sabía, te desenvuelves mejor en el campo en en la venta "San Rafael". Cuidao en pegarte más de quince minutos para pedir cuatro botellines y unos chicharrones. Bonito relato maestro. Leopoldo Pd. Ya huele a jara y a tomillo, a camión de rehala y pólvora, a cuero recién engrasado y a tierra húmeda, a café y tostá, a reunión y amistad...